Pastorini Marcelo

Marcelo Andrés Pastorini

Juan Andrés Pastorini fue un delantero que vistió varias camisetas durante las décadas del ’60 y del ’70. Dicen que le pegaba con un fierro, y que se cansó de hacer goles en Ferro y Almirante Brown. De hecho, tiene el record de mayor cantidad de goles en un partido con la camiseta del Mirasol, con 5 conquistas. Como si esto fuera poco (?), el 15 de julio de 1965 tuvo un hijo. Le dio su segundo nombre. Le transmitió su pasión por el fútbol. Y su sucesor hizo lo que pudo.

Como los genes goleadores se quedaron en el padre, Marcelo Pastorini decidió ser un mediocampista con más marca que definición, con más sacrificio que llegada y con más estadías en los bancos de suplentes que en los campos de juego. Comenzó su carrera en Ferro, uno de los clubes por los que había pasado su papá. Debutó el 13 de marzo de 1986 en un empate frente a River, en el Monumental, ingresando por Daniel Fernandez. De ahí en más se haría un abonado al banco de suplentes, compartiendo ese espacio con otros válores como Marcelo Galeazzi, Guillermo Panaro y Gabriel Vales. En total, sumó 25 partidos con el Verde, sin anotar goles.

En 1989 decidió buscar revancha en el ascenso. Recaló en Lanús, donde otra vez tuvo poca continuidad. A pesar de ello, el Granate subió a Primera División en la temporada 1989/90 y Pastorini pudo jugar 15 partidos en esa histórica campaña. Ahora sí, era tiempo de la revancha personal. Pero las segundas partes no son buenas: apenas jugó 5 partidos en el Apertura 90, dándose el gusto de sumar una tarjeta roja, como para no pasar desapercidibo en las estadísticas. Para colmo, Lanús terminó último en ese torneo.

La temporada siguiente lo encontraría nuevamente en el Nacional B, pero esta vez con los colores de Almirante Brown, el club donde su padre Juan había dejado un buen recuerdo 30 años atrás. Lo de Marcelo fue más humilde: sólo jugó 8 partidos en el campeonato 1991/92. Y aquí es donde se pierde el rastro de este jugador, uno más que será recordado como «el hijo de». O ni siquiera como eso.