
Faltaban solo 8 minutos para que el partido entre el Wolfsburgo y el Hannover 96 finalizara, cuando el arquero de los visitantes, Florian Fromlowitz, le cometió un dudoso penal a Edin Dzeko, delantero de Los Lobos. El árbitro le mostró la tarjeta roja y, para colmo, su equipo perdía y no tenía mas cambios. Con asombrosa tranquilidad, el mediocampista Jan Rosenthal se puso los guantes y se preparó para la jugada. El propio Dzeko quiso completar la faena, y eligió un remate colocado, sobre la izquierda del improvisado guardamenta. La sorpresa fue mayúscula cuando Rosenthal se estiró y desvió el remate. De todas maneras, el resultado no cambió y la victoria se la llevó el Wolfsburgo.









