Acosta Sebastián

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Sebastián Acosta
Volante central nacido el 2 de febrero de 1979 en Villa Constitución. Fanático del Diego, la cumbia y la milanga con fritas, llegó a Gimnasia y Esgrima La Plata con 16 años, en 1995.
Condiciones, dicen, no le faltaban, lesiones musculares, tampoco. Tenía de espejo a hombres de la casa, como Andrés Yllana, Darío Cavallo y Larrosa, pero lo incineraron. Poco y nada importó que estuviera verde para la competencia oficial.
Corría julio de 1998 y el conjunto tripero tenía que disputar la primera fase de la Copa Conmebol. En Francia, los dirigentes del Lobo veían como la selección local amargaba a Brasil en la final del mundial. En Norteamérica, los titulares y suplentes bajo las órdenes de Carlos Timoteo Griguol buscaban billetes frescos.
Mientras tanto, en el Bosque, los Lobitos, un grupo de pibes de las categorías 78, 79 y 80, más el colgado Marcelo Kobistyj y Leonardo Mansilla, comandados por Mario Griguol, entrenaban con vistas al partido frente al Jorge Wilstermann boliviano.
El 15 de julio, en Cochabamba, lograron un heroico 0 a 0. Aquel día salieron a la cancha Juan Romero, Claudio Páez, Marcelo Kobistyj, Miguel Angel Córdoba, Pablo Schleig, Sebastián Acosta, Leonardo Mansilla, Federico Martínez, Diego Deering, Enrique Velázquez y Sebastián Barclay. También ingresaron Héctor Méndez y Sergio Urquiza, mientras que Jorge Reguera, Roberto Verza y Federico Molinari quedaron en el banco de los suplentes.
Una semana más tarde, el 21 de julio, en La Plata, se jugó el partido revancha. Casi los mismos once salieron a la cancha, sólo Sergio Urquiza reemplazó a Kobistyj, que había quedado libre algunos días antes. En los 90 minutos el encuentro finalizó 1 a 1 y en la definición por tiros desde el punto penal, los bolivianos se quedaron con la victoria.
Después de estar a un paso de la hazaña, Acosta volvió a lo suyo, la Reserva. A mediados de 2000, al cumplir los 21 años de edad tenía que firmar su primer contrato, de lo contrario, quedaría libre. El telegrama se hacía desear, pero en los últimos días de junio llegó, y el pibe puso la firma. Contento por cumplir su sueño de vivir del fútbol y con los pies sobre la tierra, se acordó de sus amigos que quedaron libres, como Claudio Páez (erró su penal contra el Wilstermann), Jorge Reguera y Adrián Swaryczewki. Parecía ser su resurgir en el fútbol, pero no, nunca tuvo cabida en el primer equipo, siempre estuvo relegado y en 2002 quedó libre.
Nunca más tuvimos noticias de él.

KeyserSoze

Rodríguez Pagano Lucas

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Lucas Omar Rodríguez Pagano
En algo más de 5 años desarrolló una extraña (y no menos baldosera) trayectoria. Resulta curioso que sus primeros pasos en falso en el mundo fútbol los haya dado en el continente europeo cuando cosechó fracasos en sendas pruebas en el Fortuna Köln alemán y el Châteauroux francés (en tiempos que Lucho González metía un mal pase).
Nuevamente en su tierra natal fichó con un club acorde a su nivel, Deportivo Morón (2002/2003). Un año en el ascenso le bastó para probar suerte en la categoría grande. En San Martín, el baldosódromo que preparaba Chacarita le abrió las puertas de par en par. Con Nestor Craviotto en el banco e invitados de renombre como Oscar Gimenez, Mr. Fantastic Pedernera, Cristian Menin, Jorge Torales, Leonardo Di Paolo, Claudio Graf, Carucha Muller y el simio mufa, el chico Rodriguez Pagano alcanzó a disputar 7 encuentros como titular y tomarse el palo antes de irse al descenso.
A comienzos de 2004 viajó a Paraguay para sumarse al bicampeón Libertad junto a Rubén Darío Gigena. En la tierra de José Luis Félix Chilavert González jugó poco y a los seis meses retornó a la Argentina para vestir los colores de Independiente Rivadavia de Mendoza.
En 2005, rumbeó para el Gran Buenos Aires y llegó a Temperley aunque, a mitad de año, un llamado de Craviotto lo hizo mudarse a Santa Fe para incorporarse a Unión (2005/06).
Para mediados de 2006 se propuso jugar en un equipo de la Capital Federal, se tomó el tren y bajó en la estación Caballito. A las pocas cuadras se topó con el estadio de Ferro Carril Oeste y se quedó para escuchar puteadas en todos los idiomas y conocer a Mariano Chirumbolo.
Como para seguir aportando ribetes bizarros a su currículum, a mediados de 2007 sacudió el mercado (?) cuando aceptó una oferta de Chipre y hacia allí partió para jugar en el poderoso Olympiakos Nicosia.

KeyserSoze

Jarast Sebastián

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Sebastián María Jarast
Nadie sabe cómo llegó, ni a donde partió este ignorado volante rionegrino con nombre de cuartetero nacido en Viedma el 5 de agosto de 1977, que se ganó un lugar en la Primera de Belgrano de Córdoba a fines de la década del noventa.
Con su pase en poder de gente de dudoso prontuario, desde su debut en 1999 hasta su salida a mediados de 2001, Jarast obtuvo la consideración de Ricardo Rezza, Enrique Nieto, Mostaza Merlo, Gustavo Alfaro o el DT de turno del Pirata.
Ingresando generalmente desde el banco de suplentes en las segundas partes, se dio gusto de jugar al lado de Coco Capria, Julio «le hice un gol a Quilmes y todavía vivo de eso» Mugnaini, Ariel Giaccone, Gastón Martina, entre otras glorias que pasaron por el conjunto cordobés.
Algunas lesiones impidieron que se desarrollara con mayor continuidad y a mediados de 2001 sufrió un duro revés cuando quedó libre por cuestiones económicas al igual que Luis Artime, Luis Sosa, Marcelo Amaya, Nicolás Godino, Heber D’Assise y el buscado Julio López.
Un viaje a Bolivia para defender los colores del Blooming le dieron la oportunidad de participar de la última edición de la Copa Merconorte, aunque luego de la desastrosa actuación de su equipo (último cómodo, con un punto) se le perdió el rastro. En 2003 sonó como posible refuerzo de Racing de Córdoba y desde entonces nunca más se lo oyó nombrar.
Se desconoce si durante su paso por el Pirata sus compañeros lo torturaban con los CD’s de la Mona Jiménez, provocando esto su gusto por el vino, y cambio de fisonomía mediante, sea el mismo que hoy hace sus delicias en el conurbano bonaerense.

KeyserSoze

Villalba Héctor

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Héctor Hugo Villalba
Perteneciente a esa especie de jugadores que pasan desapercibidos para el futbolero medio, logró su objetivo de camuflarse para jugar en un club grande y tiempo después desaparecer sin dejar huellas al mejor estilo David Copperfield.
Nacido en San Miguel de Tucumán y con un pasado en las inferiores de Central Norte, este marcador central llegó a la gran ciudad y se sumó a River Plate. Debutó en Primera el 4 de junio de 1998 (4 días antes de que empezara el Mundial de Francia) cuando a los 74 minutos reemplazó a Julio Rossi y por aquella época nadie le dio bola. Esa tarde, en el triunfo por 2 a 1 ante Estudiantes de La Plata, compartió cancha con Roberto Bonano, Pablo Richetti, José María Paz, Diego Placente, Norberto Acosta, Carlos Javier Netto, el representante Luciano Beutler, el Pipa Gancedo, Santiago «tengo una hermana que está buenisima y un hermano baldosero» Solari, Martín Cardetti y Leonardo Barraza, aunque en su currículum se encargue de poner que jugó con Saviola, Aimar, Burgos, Astrada y Sorín, entre otras figuras riverplatenses. Contento por la victoria, aprovechó su momento en la cresta de la ola y apelando a la bondad del siempre generoso Ramón Díaz fue a la pretemporada en Uruguay. De la Suiza del sur se trajo la incomparable Copa Punta del Este.
A la vuelta, escasearon las oportunidades de jugar y tuvo que conformarse con integrar el banco de suplentes o formar parte de la Reserva.
A mediados de 1999, luego de caerse su pase a Aldosivi de Mar del Plata, volvió a Tucumán para defender los colores de San Martín. En La Ciudadela tuvo el honor de integrar uno de los peores planteles de los últimos 10 años. Nombres como el de Marcos Gutierrez, Andrés Mércuri, Carlos «ni yo me creo que jugué en River» Chacana, Sergio Comba, el Tero Di Carlo y Sergio López Maradona prometían una campaña digna, pero todo terminó siendo un pasaje de ida al descenso.
A comienzos de 2003 se marchó a Bolivia junto con Damián Maltagliatti para incorporarse al Aurora, pero se desconoce si llegó a jugar oficialmente. Luego sus apariciones mediáticas fueron cada vez más esporádicas. En la temporada 2004/2005 jugó el Torneo Argentino A para Unión de Sunchales, mientras que en la 2006/2007, repartió patadas al lado del Lechu Norberto Acosta en Juventud Unida de Gualeguaychu.
¿Qué hace ahora? es todo un misterio. Podríamos exponer varias teorías, pero un tipo que usa el pantalón tan arriba y que cuenta como trofeo ganado una copa de invierno no lo merece.

KeyserSoze