Cristian Rubén Menín (Gringo)
Le faltó suerte, o quizás alguien que lo aconsejara y le dijera con quienes tenía que juntarse y con quienes no. Nacido en Conesa el 7 de enero de 1982, Menín dio sus primeros pasos en el mundo fútbol en el baby de Mataderos de General Rojo para luego sumarse a El Fortín de la misma localidad.
Años después pasó a Conesa Football Club de su pueblo. «Yo había hecho un montón de goles en El Fortín jugando de nueve, pero en Conesa el DT me dijo que yo era cinco porque era fuerte. En el primer partido que jugué de volante me expulsaron, así que nunca más quise jugar ahí», dijo.
En 1998, ante Social en Ramallo debutó en la liga local y en 1999 partió a Buenos Aires con todas sus ilusiones a cuestas para incorporarse en las divisiones inferiores de Chacarita.
Debutó en la primera fecha del torneo Apertura 2003, ante San Lorenzo, de la mano de Néstor Craviotto. Ese día jugó como titular haciendo dupla con Jorge Torales y el Funebrero ganó 2 a 1. Luego, disputaría otros 2 partidos en San Martín, incluída la derrota 2-0 ante el Boca de Carlos Bianchi, en La Bombonera, en un recordado encuentro que no terminó debido a incidentes en las tribunas.
Con el descenso consumado, Menín quedó libre y debió salir a buscar club. «En Chacarita se hicieron las cosas muy mal varios años y por eso las cosas están así ahora. Fue muy triste irme pero con el descenso del año pasado los pibes del club quedamos muy expuestos y caímos en la volteada», afirmó antes de marcharse. Al menos, alcanzó a sacarse una foto con Carlos Fernando Navarro Montoya.
Rápidamente encontró club, y en Primera. Recaló en Quilmes (2004/2005) con el consentimiento de Gustavo Alfaro. El Cervecero debía disputar el torneo local, la Copa Sudamericana y la Copa Libertadores e iba a necesitar jugadores de recambio. Claro que en su puesto de delantero corría con bastante desventaja detrás de Ariel López, Silvio René Carrario, Pablo Bastianini, Facundo Bonvin, Diego Torres, Agustín Lastagaray, Aldo Osorio, el Cóndor Rueda y el mítico Champeta Velázquez. Además, en el plantel se encontró con otros tres oriundos de San Nicolás, Nelson David Vivas, Gastón Córdoba y el propio Osorio.
«Son grandes profesionales, muy buenas personas y a mí me ayudaron mucho, por lo que tengo buenos recuerdos de ellos», dijo de ellos.
Pero la suerte en el Sur no lo acompañó. Sólo jugó en la derrota 2 a 0 frente a Newell’s en Rosario reemplazando a Miguel Caneo y luego sufrió una rotura de ligamentos que lo obligó a ir al quirófano.
Con la salida de Alfaro y la llegada de Carlos Aimar no tuvo chances y prefirió emigrar. Tenía una buena oferta del fútbol belga, pero se cayó y siguió su carrera en Deportivo Armenio (2006) en la Primera B Metropolitana.
A mediados de año se dio el gusto de rechazar ofertas de los equipo más poderosos del mundo (léase Almirante Brown, Deportivo Morón y El Porvenir) y pegó la vuelta a sus pagos para jugar un rato en La Emilia de San Nicolás.
A comienzos de 2007, se sacó las ganas de armar las valijas y viajar al exterior cuando lo contactaron del Rangers para jugar en el ascenso de Chile. Quedó un poco opacado al marcar sólo un gol frente a los 14 de su compañero de equipo, Lucas Palma y obviamente en julio quedó libre.
Con unos dólares más en el bolsillo quizás sea el momento de dejar de robarla y empezar a sacar chapa con el título de profesor de Educación Física que consiguió mientras tomaba mate y comía banco a lo loco en el Sur del Gran Buenos Aires.
KeyserSoze



