Fernando Soler (El Chipi)
Un verdadero ejemplo de vida. Muchos otros, bajo las mismas condiciones, hubieran dejado el fútbol a temprana edad. Sin embargo, el delantero Fernando Soler es perseverante. Sabiendo de sus limitaciones (la falta de gol, la ausencia de velocidad y la nulidad en su juego) prefirió seguir su carrera, aún ante la adversidad. Debutó en la primera de Lanús en la temporada 1998-99, bajo la dirección técnica de Mario Gómez. Con semejante técnico, era totalmente predecible su futuro. Con el Grana jugó 14 partidos e hizo 0 gol (No es un error en el tipeo. Este engendro del fútbol no hizo ningún gol). Pasó a Arsenal de Sarandí (99-2000) pero su suerte no cambió. Buscó refugio en San Juan y encontró su lugar. Estuvo en San Martín en dos etapas (2001-02 y 2003). En el interín, probó suerte en el exterior (Bucheon SK de Corea del Sur). Con algo de plata en sus bolsillos y con la esperanza de triunfar en el Nacional B, se incorporó a Gimnasia de Entre Ríos. Una racha de buen rendimiento le permitió ganarse el reconocimiento de algunos empresarios, que lo quisieron colocar en el fútbol grande. Por suerte, no sucedió. Gimnasia y Esgrima de La Plata estuvo a punto de comprarlo en una de las tantas idas del Caio Enría.
Luego del frustrado pase, armó las valijas y se fue a Indonesia. Dicen que no la rompió en el Persipura Jayapura. Creemos en esa teoría.
En 2004 volvió a San Juan para jugar en Sportivo Desamparados.
UPDATE
Después de su paso por tierras sanjuaninas volvió a Indonesia, esta vez para jugar en el Persia Bandung donde estuvo un año. En julio de 2006 llego a Temperley y a principios de este año llego junto con Gabriel Irribarren a Gimnasia de Jujuy donde se reencontraron con el DT que los hizo debutar, Mario Gómez, quien parece sigue confiando en que algún día explote.
Juan Pordiosero