Sinceramente no lo podemos creer. Todos los 28 de diciembre elucubramos alguna joda del Día de los Inocentes con la inmensa sospecha de que ya nadie caerá. Y esa desconfianza tiene una razón. Estamos grandes (?), la gente nos conoce, hace años que lo hacemos y las ideas para tratar de ser originales se van agotando. En 2007 el Diego fue posteado como baldosero, en 2008 Bochini fue homenajeado en Amor a la Guita, en 2009 nos vendimos a Olé y en 2010 pusimos un micro para viajar gratis a Chile.
Sin embargo, fuimos a la carga una vez más. Prometimos, a través del sitio y por twitter, una remera de regalo a los primeros 100 que nos enviaran una foto con el pulgar hacia abajo, el símbolo de la baldoserosidad. De movida, nos conformábamos con que 2 o 3 cayeran en la trampa. Para nosotros ese número ya nos daba la sensación de misión cumplida. Pero cayeron 100 en un ratito. Y entonces elevamos la vara y pusimos más premios en juego (?).
Así fue como, durante la madrugada, empezaron a caer fotos y más fotos de mucha gente en cuero, a punto de irse a dormir (a garchar ni en pedo, salvo los dos amigos de arriba) o simplemente desvelada, buscando tiernamente cualquier cosa que fuera de arriba. Hoy por la mañana, siguieron llegando imágenes de muchos recien levantados (también en cuero) u oficinistas que escapaban al baño para retratarse. Para el mediodía ya habíamos superado los 200 primeras horas de la tarde ya habíamos superado los 250 inocentes. Hermoso (?).
Para ellos, nuestro eterno agradecimiento. Los queremos mucho y más los vamos a querer, sabiendo que quieren una remera, si colaboran con nosotros en la campaña Un Mundial Para En Una Baldosa. Ahí sí se la pueden llevar de regalo, sin (?).
Que la inocencia les valga, putitos.









