Se betocarrancea desde la era malla

El Betito Carranza aún era un pibe que soñaba con hacer feliz a la gente de Racing, jugar 1000 partidos con esa camiseta y retirarse en el Cilindro de Avellaneda. Hasta que un día lo agarró Ruben Paz y con la mano en el hombro le dijo: «Mirá, pibe, vos que sos joven tenés que aprovechar. Una vez que pases los 25 años y veas que ya diste todo, empezá a cambiar de club cada 6 meses, no le hagas asco a ninguna liga. Y si podés, no te retires nunca, bo«. El uruguayo era de dar consejos pero no de tirar flores. Las tenía todas en la malla.

Los Andes Errea blanquiazul (2007/08)

El color de la camiseta alternativa de Los Andes, en los últimos tiempos, ha variado bastante. Desde el clásico rojo, pasando el azul francia, hasta el inexplicable azul y naranja a rayas, el violeta o el amarillo chillón. No deja de ser curioso, sin embargo, que en la temporada 2007/08 la empresa Errea haya decidido cambiarle los colores de los finos bastones rojos por el azul, formando de esa manera una casaca alternativa que no tenía demasiado sentido. Menos para usarla contra Armenio.

Langenheim Juan

Juan Carlos Daniel Langenheim

Delantero surgido en la cantera de Ferro Carril Oeste, que pese a su ruidoso apellido no supo mantenerse en la Primera División del fútbol argentino y debió buscar mejor suerte en el ascenso, donde tampoco explotó.

Debutó con la camiseta Topper y el escudo grande en el pecho en la anteúltima fecha de la temporada 1985/86, con un empate 1 a 1 ante River, en el Monumental. Ese día vio también como se estrenaba en la máxima categoría el baldosero Marcelo Pastorini, el clon del Piojo López.

Tuvo esporádicas apariciones hasta mediados de 1988, cuando se retiró con 14 partidos y 1 gol (a Gatti, en la victoria 2 a 1 ante Boca) en un currículum que repartió por varios lugares hasta que lo llamaron de Recursos Humanos (?) de Temperley (1988/89), donde conoció a Salvador Azerrad, Marcelo Bottari, Hugo Molteni y al gran Vicente Cortina Durá, entre otros.

Su trayectoria, hasta donde pudimos averiguar, se completó con pasos por Ituzaingó (1989/90) y Deportivo Merlo (1991/92), en la Primera B, alejándose rápidamente de los primeros planos, aunque no de su pasado, porque googleando encontramos a un tal Juan Carlos Langenheim practicando Ferromodelismo. Cómo marca la escuela de Griguol (?).