Héctor Antonio Blanco Salcedo
Hay que tener muchos huevos para ser baldosero reincidente. Pasar sin pena ni gloria es algo que a cualquiera le puede pasar. Pero hacerlo dos veces, y en dos equipos archirivales, es un gran mérito.
Este defensor paraguayo pasó al olvido para la mayorÃa de los futboleros, incluso para los de Huracán, que debieron sufrirlo en la temporada 1996-97. Con el Globo disputó 4 encuentros en la temporada 1996/97 y pocos recuerdan sus actuaciones. HabÃa llegado de su paÃs natal (nació en Asunción en 1973) luego de haberse destacado en Colegiales (debutó en 1993 y permaneció hasta 1996).
Luego de esa primera experiencia argentina, regresó a Paraguay y se sumó a Cerro Porteño, donde jugó 46 partidos , desde 1997 a 2000. Envalentonado por haberse puesto la camiseta de un grande, se fue a Ecuador y fichó para el Barcelona de Guayaquil (2000/01), donde disputó 23 encuentros, gracias a la confianza de Rubén Insua. Al final de la temporada lo llamaron nuevamente desde su tierra y no lo dudó ni un instante. Jugó para Libertad la temporada 2001/02, pero no le tocó actuar con demasiada regularidad (apenas 12 partidos). Lo increÃble es que luego de ese perÃodo recaló en San Lorenzo de Almagro. La razón era fácil de encontrar: lo llamó el propio Insua, en una de sus tantas apuestas erróneas. Cuando llegó al Ciclón declaró “Soy el tÃpico jugador paraguayo que mete y mete. Trato de ofrecer seguridad. Que los hinchas se queden tranquilos, porque la pierna no la voy a sacar. Dejaré todo”. Muchos esperaban que hiciera historia al lado de su compatriota, José Ricardo Devaca, pero no fue asÃ. En el Cuervo sólo jugó 3 cotejos (2002).
En 2003 le salió una chance en Bolivia y allà se fue. ParecÃa que tenÃa todo acordado con el Blooming pero no llegó a un acuerdo. Frustrada esa oportunidad, el Monagas de Venezuela le dio la chance de mostrarse durante 12 partidos, pero no convenció. Al año siguiente estaba jugado para 12 de Octubre de Paraguay (tuvo pocos minutos en cancha). Abatido y con pocas expectativas de volver a vestir los colores de un equipo importante, pensó en aquél paÃs que le habÃa otorgado posibilidades verdaderas de trabajar con continuidad. Y volvió a Ecuador nomás, para jugar en el Audax Octubrino en 2004. Pero las cosas no se le dieron como imaginaba. A los pocos meses estaba de nuevo en Asunción, para jugar en Nacional. No conforme con eso, cuando se abrió el libro de pases a comienzos de 2005 volvió a Ecuador, para intentar otra vez en la nación que lo habÃa visto triunfar (si se le llama triunfar a jugar un campeonato entero). Se incorporó al Deportivo Quito pero otra vez se le complicaron las cosas. El técnico no lo tuvo en cuenta desde un principio porque habÃa llegado en malas condiciones fÃsicas. Y cuando se puso mas o menos a tono, el equipo quedó fuera de la lucha por el tÃtulo y lo limpiaron, junto a dos argentinos: La Vieja Carlos Moreno y Emerson Panigutti.
Actualmente está en
Sportivo Luqueño y no se descarta que vuelva a Ecuador.
Juan Pordiosero
5:16 pm
jaja, no creo que vuelva a ecuador, ya colgo los botines, ahora tiene una pizzeria