
En el día de la madre del 2001 la empresa Quilmes, en conformidad con los clubes que auspiciaba, tuvo la idea de poner en las camisetas de los jugadores los nombres de sus mamás. Así fue que Boca y River salieron a jugar de esa forma. De esa manera no fue necesario tenerlas escritas en la camiseta de abajo. Malísimo.
