

Archivos Mensuales: noviembre 2007
Schiapparelli Alejandro
Alejandro Javier Schiapparelli
Tan breve y triste fue su paso por la Primera División que los pocos que lo recuerdan preferirían olvidarlo. Marcador central de pura cepa, hizo sus primeras armas en Almirante Brown de Arrecifes en 1999. En la tierra de los Di Palma cumplió una digna labor hasta mediados de 2002 cuando se fue a robarla al exterior.
Apareció en Colombia, más precisamente en el Real Cartagena. Según los amigos de Bestiario del Balón, Schiapparelli fue uno de los artífices del descenso a la segunda división, aunque la culpa de este hecho no debería atribuírsele al blondo, sino a la presencia muferil de Kilian Virviescas.
A comienzos de 2003 retornó a Brown pero para hacer la valijas y emprender viaje nuevamente a los pocos días. Cruzó el charco y en la Suiza del sur (El Cuarteto de Nos dixit) defendió los colores de Deportivo Colonia, equipo que por primera vez jugaba en la máxima categoría del fútbol uruguayo.
Seis meses más tarde pegó la vuelta al paisito y rumbeó para la región de Cuyo. Durante dos temporadas (2003 a 2005) alternó buenas y malas en San Martín de San Juan al lado de Sebastián Blazquez, César Monasterio, Sergio Plaza, Jorge Chica Muñoz, Cristian Favre y el Tanito Mauricio Piersimone.
A mediados de 2005 tuvo la oportunidad de su vida. Carlos Aimar lo llevó a un Quilmes que lentamente empezaba a perder el rumbo y enfilar para la B Nacional. Al Cervecero llegó con Aldo Paredes, Álvaro Pereyra, Pablo Barzola, Patricio Toranzo, Martín Cabrera, Federico Arias, Santiago Bianchi, Marcos Charras, Gonzalo Choy González, José Ramírez, Juan Pietravallo, Martín Bernacchia, Lucas Alessandría e Ignacio Risso. Varios de ellos lo acompañaron a comienzos de 2006 en su salida del equipo del Sur.
Claro que dejaría su huella, 4 partidos disputados (3 como titular, 1 desde el banco y un puñado de encuentros vistos completamente al lado del Cai) con la blanquita -sin goles- y en un nivel de paupérrimo para abajo y todo esto antes de despedirse de Tomatito Pena, Agustín Lastagaray y Miguel «si no te gusta andate, gil» Caneo.
Sin ganas de pelearla en el ascenso (estuvo cerca de arreglar con Atlético Tucumán) peló nuevamente el pasaporte para cruzar la Cordillera de Los Andes y unirse a Deportes La Serena de Chile, donde se reencontró con el segundo mufa colombiano más poderoso.
A comienzos de este año rechazó ofertas del Unión San Felipe y Deportes Puerto Montt trasandino para seguir sumando millas de viaje en su aerolínea amiga y llevó su fútbol al temible Blooming de Santa Cruz de la Sierra. Allí, en la tierra de Evo Morales, es donde parece haber encontrado su lugar en el mundo formando dupla de centrales con otro argento ladri como Maximiliano Blanco, y tomando mate, o té de coca (segun la ocasión) con el ex Instituto, Hernán Boyero.
KeyserSoze
Lina (de Asprilla)


Chaloupka Pavel

Pavel Chaloupka. Volante checoslovaco. Jugó desde fines de los 70’s a comienzos de los 90’s.
3º Encuentro Baldosero, la cita
Torricelli 2003

El 26 de octubre de 2003, por la liga española, Celta de Vigo goleó al Espanyol de Barcelona por 4 a 0. A los 75′ el encuentro estaba 2 a 0 y Erwin Lemmens, arquero del Espanyol, le cometió una infracción a Juanfrán que concluyó en penal y roja directa (dejando a su equipo con nueve, antes se había marchado a las duchas Pierre Wome). Un minuto antes, Javier Clemente había agotado los cambios al mandar a la cancha a Raúl Molina en lugar de Raúl Tamudo.
Con ese panorama oscuro, al ex entrenador de La Furia no le quedó otra que plantar en el arco a un jugador de campo. Moreno Torricelli, que la estaba pasando mal con los delanteros del Celta aceptó inmolarse y se paró bajo los tres palos. Nada pudo hacer en el penal que convirtió Mostovoi y fue humillado cerca del final del encuentro cuando Jandro, desde la mitad de la cancha, puso cifras definitivas al marcador.
KeyserSoze (gracias Capitán (tan) Argento)
Djellatian Murad

Murad Djellatian
Limitado lateral izquierdo que pasara por la Primera División de nuestro país en 1990, con la camiseta del glorioso Mandiyú de Corrientes.
Antes había tenido un par de aceptables temporadas en Bella Vista, su club de orígen, y una transferencia sin concretar a Peñarol de Montevideo que le dio chapa de buen jugador sin merecerlo.
De marca férrea pero sin condiciones para intentar subidas por su carril, llegó a la Argentina promovido por sus raíces y no por su legajo futbolístico. Es que el presidente del conjunto correntino, Eduardo Seferián, tenía una estrecha relación con la colectividad armenia en Uruguay, integrada en aquel momento por el presidente de los papales, Arsen Avcharian. Fue así como este defensor recaló por estos pagos y disputó 3 encuentros en la elite profesional.
Mientras tanto, del otro lado del charco, Bella Vista se consagraba campeón por primera y única vez en su historia. ¿Casualidad? No, al bueno de Murad también se le adjudica una buena cuota de mala fortuna. Tal es así que luego de su experiencia internacional, regresó a tierras charrúas y se sumó a Progreso, inmerso en un exitoso ciclo que incluía campeonato local y participación en la Copa Libertadores. ¿Resultado? Con Djellatian en cancha terminó peleando el descenso y salvándose en la última fecha del maldito invierno del ’92.
Tras algunos años de incertidumbre, acabó regalando su prestigio en la Segunda División, con los colores de Uruguay Montevideo, institución donde colgaría los botines en 1995.
Abocado a su trabajo en una ferretería, parecía que sus días en el fútbol habían finalizado. Pero no. Desde hace unos años es ayudante técnico de Antonio Alzamendi, laburo que le ha permitido estar en los vestuarios de varios cuadros como Deportivo Maldonado, Fénix, y la selección de la B uruguaya. Algo así como un grupo de egresados que, en lugar de ir a Bariloche, se va cada tanto a Asia para jugar torneos de dudoso nivel.
Juan Pordiosero (Gracias Totouy)
Un año

La masacre de Penalty Fútbol Center. 18/11/2006. Ni olvido ni perdón.
