El Gráfico no se puso colorado a la hora de mandar una bomba que nunca estalló: allá por abril de 1991 confirmaba que Jorge Burruchaga iría a jugar al Sion de Suiza, para ocupar la vacante que dejaba Lukas Tudor. En pocas pero contundentes palabras, sostenía que un consagrado en México ‘86 que hacía un año había jugado otra final del mundo, iría a un fútbol de nivel intrascendente para ocupar el espacio de una promesa que nunca explotó y se volvía de Europa con más pena que gloria. Finalmente, el pase nunca se hizo, y en cambio llegaron al equipo suizo, que era entrenado por Enzo Trossero, otros dos argentinos para reforzarse en esa temporada: Juan Barbas y Gabriel Calderón.

Eskukie!!!!!! essssskukieeeeee!!!!!! Aghhhh X Dió!!!!!!!
Me gustaMe gusta
Esto fue previo a que lo suspendan por supuesto soborno, cuando habia pasado al Valenciennes.
¡¡¡Una cometa, diria el Diegote¡¡¡¡
Me gustaMe gusta
Que manera de vender humo el Grafico!
Me gustaMe gusta