Sosa Marcelo

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Marcelo Fabián Sosa Farías (El Pato)

Fiel exponente de la garra charrúa bien entendida y, a la vez, quintaesencia (?) de la garra charrúa mal aplicada, el uruguayo Marcelo Sosa pasó por el fútbol argentino en una estadía aderezada por la irrelevancia y que se explica en un Daniel Passarella siempre dispuesto a ayudar a Paco Casal ciertos señores de traje, quienes casi imperceptiblemente lo depositaron durante un tiempo en el banco de La Celeste. Así y todo, cuando este volante llegó a nuestro país se pensó que se trataba de un confiable jugador de nivel internacional. Aunque, tristemente, solo se trataba de un “aspirante a” venido a menos. Pero arranquemos desde el comienzo…

Nacido el 2 de junio de 1978 en Montevideo y sexto de siete hermanos, El Pato pasó por las inferiores de Peñarol, Nacional y Sudamérica hasta que finalmente recaló en Danubio, donde debutó en 1996 y se mantuvo hasta fines de 2003 -cuando se marchó al Spartak de Moscú– mostrándose como un jugador de marca, con nula técnica, peleador, pegador, con un carácter a veces traicionero y mañoso. En todo el combo, un típico producto barriobajero como se encuentra en cualquier país del mundo.

Además y como podía esperarse, fue un miembro estable de la Selección Uruguaya que dirigió Jorge Fossati, donde se vio, probablemente, la mejor versión de este jugador en toda su carrera durante la Copa América de Perú 2004, cuando salieron en tercer lugar y El Pato hasta se dio el lujo de marcarle un gol a Brasil en Semifinales (empate 1 a 1, derrota por penales). Esto hizo que el Atlético Madrid (2004/05) le comprase su ficha a los rusos, quienes solo habían utilizado a Sosa en seis ocasiones… y ahí comenzaría la debacle.

Los medios españoles –sobretodo- en principio lo miraron de reojo por ser alguien que “no tiene pinta de futbolista”. Y claro, El Pato tampoco contribuyó, ya que un buen día llegó a Madrid, le dio un apretón de manos a los dirigentes, firmó un jugoso contrato, se vistió de Colchonero, entró a la cancha, saludó a un centenar de hinchas con una sonrisa de oreja a oreja y…

Convertido en el hazmerreír del medio futbolístico ibérico, pero con ánimos de dar vuelta una situación que había arrancado desfavorable desde el vamos, Sosa manifestó: “Podré jugar bien o mal, pero que todos se queden tranquilos que solo me sacarán del campo de juego en camilla”. ¿Algo más? Si: “me llamaron varios compañeros de la Selección y otros compatriotas que juegan en Europa para recriminarme la caída por que había dado una mala imagen para todo el fútbol uruguayo”. Para colmo, en su debut en un amistoso frente al Majadahonda, fue expulsado por pegarle una piña en la cara a un rival. Irremontable.

Pese a todo, El Pato se mantuvo esa temporada en el plantel del Atlético, donde lo más rescatable fue que siempre intentó pudrirla cuando enfrentó al Real Madrid y dejó frases así: “Como futbolista, Beckham nunca existió pero es lindo. Le pagan por cortarse el pelo o por un video durmiendo”; “Apenas tocas a Figo te mira como diciendo ¿qué hacés? El fútbol es para hombres no para nenitas”. Y algo más: “El Vasco Aguirre me dijo que sea yo mismo, que hable con mis compañeros y que no intente hacer lo que hacía Pablo García. Pablo es Pablo y yo soy yo. Solo nos parecemos en que somos uruguayos, nada más”. Ese fue el fin.

Tras una deplorable temporada a préstamo en el Osasuna (2005/06 – 11 partidos), El Pato apareció por River Plate (2006) falto de fútbol y con la pretemporada a punto de terminar, por lo cual hubo que esperarlo un tiempo para que se pusiera en ritmo ¿Cuánto tiempo? Mas o menos hasta hoy (?).

Así y todo, el volante debutó en una victoria por 2 a 0 sobre Arsenal al ingresar a los 72 minutos por Ariel Ortega. Luego tuvo su única aparición como titular en la derrota por 1 a 0 contra Atlético Paranaense en El Monumental, por Copa Sudamericana, donde formó un lamentable tándem de contención junto a Lucas Pusineri que prácticamente acabó con la carrera de ambos en Núñez. El segundo tiempo frente a Belgrano, en el Olímpico (1 a 1), marcó el final de la estadía de Marcelo Sosa en la Argentina.

Nacional de Montevideo (2007), Tecos de Guadalajara (2008/09), Peñarol (2009/10), Racing de Montevideo (2011/12) y Danubio (2012/13) fueron los siguientes destinos del volante, donde se destaca que siempre que abandonó cada institución se fue a los portazos y en medio de polémicas y acusaciones.

Así fue el final de la carrera de Marcelo Sosa, aquel que debe su apelativo a su similitud al caminar con el ave de la familia de las anátidas. Aquel que cuando pudo volver a enfrentar al Real Madrid dijo que solo le interesaba viajar a Europa para “despeinar a Cristiano Ronaldo”. ¿Y lo consiguió? Espero que el gato no se coma al pato…

19 comentarios en “Sosa Marcelo

  1. bo, el tema es que jugò en el mejor Danubio de la historia ,el del 2004, este era el «raspador» de ese equipo ,justo agarrò el mejor momento de la carrera de varios muertos que hasta el dìa de la fecha andan cometiendo actos declictivos en varios clubes, siempre fue terrible can, increìble que haya metido 5 clubes grandes,

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  2. Passarella, la puta madre que te parió.
    Amigos de la Baldosa: podrían armar un especial con toda la borra futbolistica que pisó River entre 2005 y 2011. En esos años hubo de todo, como este muertísimo.

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  3. la verdad que soy fanático de esta web,pero no comparto este informe y como uruguayo les quiero decir que están muy equivocados al decir que el pato tenia nula técnica. era muy aguerrido, polémico y llamativo, pero en los equipos uruguayos y la selección demostró saber jugar al fútbol. obvio que no era fernando redondo, pero si un asistidor aceptable.
    en river debió tener mas oportunidades…..cada pecho frío jugo en aquel entonces en la banda….

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  4. Yo estuve en el Monumental el día con paranaense el gol llegó por una pelota que él mismo perdió. Baldosero guapo este, los puteaba a los compañeros cuando el error había sido suyo. Un impresentable!!!

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  5. Uno de los jugadores mas sucios que recuerdo haber visto, lo que sio no recordaba es que era de la familia de los Rivarola, esa especie de personas sin cogote a juzgar por la foto.

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  6. Cuando lo trajo River en esa época yo pensé que era el refuerzo menos falopa de los falopa…terminó siendo peor que el pelado Saint Martín (?).

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  7. Para ser un negado con la bocha como dicen, tuvo muy buena trayectoria. Y Ortigorda no sólo no tiene cuello sino que también tiene unas terribles gomas! Que alguien le avise que no es el pocho lavezzi y que la camiseta térmica no le queda bien.

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  8. en este post está faltando el día que le tiró dos caños al gordo ronaldo.
    ahora ya retirado, además comenta en un programa deportivo que se llama k-pos.

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