Saad Matías

Matías Federico Saad (El Turco)

El oportunismo es una de las virtudes más valoradas que puede tener un delantero. Más allá de la técnica, el cabezazo y la velocidad, el hecho de estar siempre a tiempo en el lugar indicado es la cualidad suprema para los que se dedican al trabajo más lindo del mundo: hacer goles. Claro que para que la cosa sea completa, ese oportunismo hay que tenerlo también en otros aspectos. Algo que le faltó a este santafesino de errante camino.

Última mitad de 2001. Argentina se prende fuego. No hay trabajo, hoy hay oportunidades, no hay plata.  La inestabilidad política, económica y social en su máximo esplendor. La cumbia villera, también (?). Bajo ese intenso panorama, muchos eligen emigrar y buscar un futuro en Europa. Pero un joven vive feliz, al parecer ajeno a todo el caos: Matías Saad. Tiene sus motivos, claro que sí: tras pelearla durante años en las inferiores de Unión de Santa Fe, debuta en Primera División. Fue el 28 de octubre, ante Nueva Chicago, cuando ingresó sobre el final del juego por Guillermo Israelevich. Ese año disputó otro partido, totalizando 23 minutos en el césped. Sus chances en el Tatengue se acabaron ahí, ya que al final de la temporada fue dejado libre.

Mientras muchos compatriotas no querían saber nada con pelearla acá, él se arremangó y empezó a lucharla en el ascenso, pensando que una corta estadía en el Nacional B serviría como trampolín a algo mejor. Y no se equivocó: apenas un semestre en Juventud Antoniana fue el paso previo para llegar al Viejo Continente. La buena vida lo esperaba en un país ejemplar: Suiza. Nada podía salir mal, para colmo el destino era el histórico FC Lugano. Pero el cuento de hadas se transformó en uno de terror: el club presentó la quiebra y Saad tuvo que regresar. ¿Oportunismo? ¿Qué era eso?

Su mala puntería a la hora de caer en un equipo lo llevó al espeluznante Nueva Chicago del Apertura 2003, que terminó último. Por lo menos, con los de Mataderos convirtió su único gol en la máxima categoría (frente a Gimnasia) antes de irse al descenso al año siguiente. Con la camiseta del Torito redondeó 18 partidos y ese solitario grito.

Pero el fútbol da revancha rápido. Y él la tuvo: la temporada 2004/05 lo encontró festejando el histórico ascenso a la A de Tiro Federal, aunque como un actor de reparto: alcanzó a aportar 5 goles durante esa campaña. Claro, el titular en su puesto era un inspirado Tito Ramírez.

Su olfato ¿goleador? le jugó otra mala pasada cuando lo hizo deambular por el Nacional B en equipos que zafaron por poco del descenso: CAI (2005/06), San Martín de Tucumán (2006/07) e Instituto (2007/08). En donde no pudo evitar la pérdida de categoría fue en Almagro (2009), aunque antes vio la chance de irse al exterior. Y esta vez no la dejó pasar.

Allá por 2008 se había desatado en España una crisis económica que tuvo al aumento del desempleo como principal consecuencia. Ante esta situación, muchos de los argentinos que habían emigrado unos años antes decidieron volver a su suelo, favorecidos por la recuperación que se experimentaba de este lado del océano. Una vez más, Matías Saad fue en contra de la corriente, y conoció las canchas de la Segunda División B (la tercera categoría española). Casi un trabajo de lavacopas futbolístico (?). El Pontevedra (2009/10) y el Lucena (2010), le sirvieron de plataforma para, inesperadamente, volver a la Primera División de Argentina.

El recién ascendido All Boys (2010/11) cumplió una digna campaña, aunque el Turco poco tuvo que ver: apenas 2 partidos (en total, 14 minutos) le ratificaron que la decisión de regresar a su patria no había sido la acertada. Y que quedarse en el under español era lo mejor que podía hacer. A partir de ahí, Lucena (2011/12), Cacereño (2012/13), La Roda CF (2013/14), Quintanar Rey (desde 2014 hasta 2018) y Peñarroya (2018) le confirmaron lo que todo número 9 tiene que saber: el oportunismo no solo se debe tener dentro del área.

14 comentarios en “Saad Matías

  1. Da para baldosa? No se, yo lo veo como un jugador con larga trayectoria en muchos equipos del Nacional B y jugando en Primera en diversas ocasiones… Es un ladri, de eso no hay duda, pero no se si es baldosa…

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  2. Casi terminando la nota me di cuenta que era el gordo Saad

    Horrible Jugador de Instituto! Jajajja que zapan tenía, me acuerdo que hacía goles de penal nomás

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  3. Me acuerdo de este impresentable. Uno de los tantos nombres deprimentes que llevaron al tricolor por el tobogán que dirigía a la B Metro, lamentable, por 4 años de puro pelotudeo y despilfarro de plata (además de obvio choreo dirigencial) nos tuvimos que fumar 7 años en tercer división.

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  4. No digo q no merezca su lugar en EUB, pero el tipo hace 8 años q esta en Europa viviendo del futbol, en equipos del under, pero con continuidad y en España, nada menos. Las historias baldoseras son para los q pululan por el ascenso argentino q ganan dos mangos y es todo berreta, el ascenso español tiene algo de profesionalismo por lo menos, ni hablar q le pagan en euros
    No se, los q hacen carreras afuera, aunque sea en el ascenso, si tienen continuidad son carreras al fin

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