
Olaf «El Profesor» Thon. Volante alemán. Debutó en 1984 y se retiró en el 2002.
Archivo del Autor: cucumilstein
Aunque la mona se vista de seda…

De Carlos Fernando Navarro Montoya se conocían sus maduros gustos por la ropa de vestir clásica y el pantalón muy por encima de la cintura, pero el Mono también fue joven y vaya si lo demostró.
Alguna vez en moto, decidió bajarse y posó como un galán sport. Bermuda de jean bien alta que entre parches y escudos con frases en inglés sin sentido le ocuparon media pierna. Sumado a ello, la tres dibujos en la remera que curiosamente también se hallan sobre su izquierda, que terminan formando un desagradable conglomerado de estampados.
Lo que resta saber es si la fotografía fue tomada el mismo día, porque pertenecen a diferentes ediciones de una despertigiada revista deportiva de la actualidad.
Cucu
Villalba Facundo
Facundo Luis Villalba (Luigi)
Se trata de uno de esos jugadores a los que muchos le han tomado cariño y prácticamente no tuvo odios ni enemistades. Por eso, hubo que analizar bastante si este talentoso jugador debía ser homenajeado en el sitio. Y realmente fue complicado, ya que supo mostrar interesantes condiciones y no anduvo «robando» por los clubes.
Nacido en Dock Sud y ya siendo casi profesional, había anticipado que se retiraría en el club del barrio. Pero previo a ello realizó las divisiones inferiores en River Plate e irrumpió en primera en 1992.
Su debut no pasó desapercibido y si bien estuvo tapado por algunas figuras, siempre supo hacerse un lugar y al menos integró los planteles en los títulos de 1993, 1994, 1996 y 1997, con Copa Libertadores incluída. Sin lugar a dudas su momento de gloria fue cuando marcó el 2-3 en un clásico con Boca que luego sería empate con una conquista de Celso Ayala.
La presencia de estrellas y sus reiteradas lesiones jugando apenas 39 partidos en 5 años con 6 goles, lo alejaron del club y fue transferido al Atlas de México por 800 mil dólares.
Allí se encontró con el entrenador Ricardo La Volpe y otros argentinos como Darío Franco, Pablo Lavallén y Rodolfo García, pero no pudo hacer pie y tras algunas oportunidades, abandonó la institución.
Para mitad de 1998 pasó a préstamo a Racing Club, en donde confiaron en los rendimientos que el delantero había tenido en Núñez. Se volvió a encontrar con «Tapita» y curiosamente ninguno de los dos colmó las expectativas. La dupla de ataque titular fue Delgado/Latorre y él debió pelear un lugar en el banco con el entonces juvenil, Maxi Estévez. No obstante, aún se recuerda su gol en la victoria frente al Corinthians, en Brasil, por la Copa Mercosur.
Una nueva lesión lo tuvo marginado y ya no pudo despegar. Habiendo quedado nuevamente relegado (esta vez por Canobbio y Milito) dejó la institución con un saldo de 27 partidos y 3 conquistas oficiales.
Imprevistamente y cuando nadie lo esperaba, Villalba bajó de categoría para jugar el Nacional B por San Martín de Mendoza en el año 2000.
El nivel para continuar en la A lo tenía, pero al pasar de divisional terminaría emparejando hacia abajo hasta convertirse en uno más.
Claro que en el inicio mostró lo suyo y en su primer campeonato marcó 7 goles y el equipo llegó hasta las semifinales del reducido.
Con el dolor de quedarse en las puertas del ascenso, se quedó para tomarse revancha y en el 2001 visitó la red en 12 ocasiones. Pero como el torneo se dividió en dos etapas, a principio del 2002 pasó a Arsenal de Sarandí, señaló 2 veces y logró el ascenso en compañía de Facundo Gareca y Palavecino, aunque siendo suplente.
No renovó y buscó otro desafío. Belgrano de Córdoba se interesó en sus servicios y lo contrató.
En un plantel de figuras como Uriel Pérez, Bordicio, Mugnaini, Favre, Alaniz y Artime, tuvo algunas buenas actuaciones sobre todo en el Apertura en el que marcó 7 goles aunque el equipo quedó en el fondo de la tabla de posiciones. En el Clausura se fue estancando, señaló apenas 2 tantos y el Celeste cumplió una mejor actuación y se ubicó en el batallón de arriba.
A fin de temporada volvió a buscar club y así su carrera se terminó de desdibujar. Defensa y Justicia fue su nuevo destino y haciendo dupla en algunas oportunidades con Czornomaz, Carraro o «Zapatilla» Sánchez, logró inflar la red 5 veces durante la 2003-2004.
En el inicio de una nueva campaña y para cerrar su trayectoria, firmó finalmente con el club de sus amores, el Sportivo Dock Sud (2006). Jugando por la pasión y no por la plata, disputó varios partidos pero el atraso de cuatro meses en los sueldos de sus compañeros le provocó una gran amargura y se volvió a su casa. Hoy, solucionado el tema y alejado de las grandes luces, sigue enviciado con la pelota y busca al menos tener un final feliz.
Cucu
Ndr: Ver consulta.
Leao a Independiente 1980

Curioso rumor este que anticipaba lo que podría ser en aquel 1980, el pase de la temporada. Pero su extrañez no tiene que ver con que era imposible por cuestiones económicas sino porque justamente Leao se manifestó siempre como un anti argentino. Y no sólo por prescindir de Tévez y Mascherano como entrenador del Corinthians, pelearse a trompadas con medio mundo en cancha de Lanús o decir que el cerebro de Maradona no funciona. La historia del arquero con el fútbol criollo viene de larga data.
Lo cierto es que la transacción no se hizo y el catalogado mejor arquero de la historia del Brasil desembarcó en el Gremio proveniente del Vasco da Gama.
Cucu
Bertero Carlos

Carlos Héctor Bertero. Arquero argentino. Jugó en las décadas del ’70 y ’80.
Germinal Chacarita

Teniendo los arqueros la posibilidad de usar cualquier cosa, habiendo tantos colores, diseños y combinaciones posibles ¿cómo es posible que opten por utilizar la camiseta de otro club y con el escudo y la publicidad inclusive?
Esto resulta algo bastante curioso, sobre todo porque no fue el primero y seguramente no será el último. (Ver otros casos 1 , 2 , 3 , 4)
En esta ocasión se trata del 1 de Germinal de Rawson, quien en el 2005 se calzó la alternativa de Chacarita Juniors para disputar un encuentro de la liga local.
Cucu
Castro Ramón
Ramón Víctor Castro (Toti)
Zurdo y talentoso volante uruguayo nacido en Montevideo en 1964 que siempre tuvo problemas de circulación de sangre y baja temperatura en los pectorales que le impidieron llegar a ser lo que insinuó. No obstante, recaló en el fútbol argentino bajo el mismo silencio con el que se fue.
Según Seducidos y Abandonados, el muchacho en cuestión «arrugaba mucho, pero técnicamente era excelente, con gran disparo desde lejos».
Habiendo jugado en Cerro (1985-1987), Wanderers (1988-1991) y su selección (9 partidos y 1 gol) salió a probar suerte y cruzó el charco. Recaló en el siempre necesitado Mandiyú de Corrientes (1991-1992) donde jugó 19 partidos y marcó 2 tantos.
Eso no le alcanzó para quedarse en el país, pero imprevistamente volvió a su tierra y fue contratado por Peñarol (1992), cumpliendo su sueño de jugar en un grande. Sin embargo el equipo fue un fracaso, se fueron casi todos y recién después de esa limpieza, el Mirasol ganaría cinco campeonatos consecutivos.
Retornó a Cerro (1993) y luego se calzó la del Liverpool (1993) por poco tiempo, ya que entendió que no tenía más objetivos que cumplir en esa liga en la que había pasado por clubes con diferentes pretensiones y por lo tanto decidió buscar revancha, pero en Buenos Aires.
Firmó en Deportivo Español (1994) para terminar una discreta campaña en la cual quedaron muy expuestos con el promedio para la temporada siguiente. Ahí no cumplió con las expectativas y apenas 8 presentaciones alcanzarían para dejarlo ir.
En 1995 partió a Chile para quemar sus últimos cartuchos, y en donde parece que le fue bien porque luego del retiro consiguió trabajo. Jugó para el Rangers desde ese año hasta 1998 y posteriormente fue entrenador del equipo en donde entre otras cosas, recibió abucheos por bancar a un delantero compatriota que no hacía goles, vivió algún episodio con un jugador que había llegado a entrenar «con olor a trago» y hasta aseguró que sus defensores recibieron plata para ir para atrás.
Cucu
Argentina 1 – Resto del Mundo 2
Tras obtener una copa del mundo, la modalidad era que la selección campeona se enfrente a un combinado de figuras.
Es por ello que el 25 de junio de 1979 la Selección Argentina de César Luis Menotti participó de un encuentro en el Estadio Monumental contra Resto del Mundo y cayó derrotado por 2 a 1.
Tamaño partido mereció tapa de la revista El Gráfico y como bien se indica allí, Diego Maradona ya asentado en la albiceleste, marcó un golazo.
En la foto se puede apreciar al capitán Daniel Passarella disputando una pelota aérea con el holandés Ruud Krol.
Cucu