Sensible

No le queda fea la ropa a Claudio Cabrera, quizás un poco el detalle de las zapatillas, pero saca una sonrisa porque estamos hablando de un jugador de fútbol.
Algunos escuchan cumbia y se animan a cantar, otros se arriesgan con acordes de guitarra, pero calzarse unos anteojos y agarrar un saxo no es para cualquiera.
Por todo eso, por sus pelos al viento y las tribunas de maderas, vale este humilde cumplido. Tiembla Armstrong!

Cucu

Stremiz Daniel

Daniel Alejandro Stremiz (El Zorro)
Nacido en Cruz Alta, la frontera entre Córdoba y Santa Fe, entendió que Renato Cesarini podría ser el lugar adecuado para formarse como jugador y pegar el salto a primera división. Antes lo había hecho en su ciudad en el Newberton, que actualmente se separó y son dos clubes diferentes, Newbery y Everton.
Se unió a esa institución donde hizo las veces de volante ofensivo o enganche. Si bien soñó con una posibilidad de Newell’s o Central, increíblemente quedó en River Plate, pero nunca jugó. Por ello desembarcó en Gimnasia y Esgrima de La Plata por la relación que tenía su anterior club rosarino con los entrenadores Ramaciotti y Sbrissa.
En 1993, justo el año de su debut, consiguió algo que con el tiempo tomaría mayor importancia: ser campeón con el Lobo de la Copa Centenario. De ese plantel, vale recordar a aquellos que quedaron en el olvido como Darío Ortiz, Pablo Talarico, Jorge Gregorutti, Fernando Galetti, José Montelongo, Joaquín Saffores y Hugo Zwenger, entre otros.
Sin embargo, jamás pudo afianzarse en los mens sana a pesar de permanecer hasta 1996. Justamente ese año tenía todas las ilusiones de romperla, pero la llegada de Márcico le quitó protagonismo y Griguol no le dio la continuidad necesaria como para demostrar sus condiciones.
Fueron 31 partidos en total y dejó el club. Lo quiso Quilmes, pero recaló en Los Andes donde participó de 23 juegos y marcó 2 goles.
Ya con 30 años se retiró jugando para el Antofagasta de Chile, aunque en el medio volvió a Gimnasia, al menos a entrenar.
Extrañamente viajó a Europa para probar suerte y realmente se le dio, ya que terminó siendo mozo y encargado del restaurante «El Gaucho» en Milán, propiedad de Javier Zanetti, Andrés Guglielminpietro y Nelson Vivas.
A partir de ello tomó notoriedad, colaboró en la Fundación PUPI y hasta participó en esos amistosos de verano en los que las figuras del pueblo hacen algo a beneficio. Allí se encontró en más de una vez con Demichelis, Berizzo, Vojvoda y los hermanos Hernán y Darío Franco.
Hoy, y a pesar de que la foto muestre lo contrario, es un «buen mozo».

Cucu

Minerven Alarmas X28 1996

Que el fútbol es un negocio no le sorprende a nadie, pero la inventiva para meter el chivo superó inclusive al mismísimo Adrián Suar. Hoy en día es un práctica que se repite, pero en 1996 fue toda una sorpresa. La historia es que River, quien a la postre sería el campeón, recibió por la Copa Libertadores al Minerven de Venezuela ya eliminado y lo venció por 5 a 0 con Crespo, el Enzo y Ortega como figuras. Pero la curiosidad es que el conjunto visitante apareció con la publicidad de Alarmas X28, una empresa argentina . Sólo la utilizaron ese día, obvio. Pero quedó en la historia.

Newell’s Nenas 1993

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A simple vista, esta camiseta de Newell’s (1993) es igual a todas las demás, pero se pueden apreciar por encima de la publicidad dos nombres: Dalma y Giannina. Otro caprichito del Diego que menciona a sus hijas por sobre todas las cosas, a veces, hasta el hartazgo. Maradona no duró mucho, apenas unos partidos. La camiseta también.

River Boca madres 2001

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En el día de la madre del 2001 la empresa Quilmes, en conformidad con los clubes que auspiciaba, tuvo la idea de poner en las camisetas de los jugadores los nombres de sus mamás. Así fue que Boca y River salieron a jugar de esa forma. De esa manera no fue necesario tenerlas escritas en la camiseta de abajo. Malísimo.

Choto el chaleco, Cholo

Parece ser que en Europa se visten diferente, y que algunos se van a jugar allá y se refinan.
Pero una cosa es vestirse de etiqueta y otra totalmente distinta es creer, como en este caso, Diego Simeone, que ponerse ropa de realeza eleva el status.
Ya la dijo el Indio, el lujo es vulgaridad…y en este caso mamarracho.

Cucu