Pisonero Martín

Martín Germán Pisonero
Defensor rosarino que dejó todo para ser futbolista, inclusive su cabeza, como lo muestra la foto. Si bien alguno puede llegar a sospechar de que se trate de otro jugador, se corroboró que en ese partido de reserva jugó de primer marcador central y por ende, utilizó la camiseta número 2.
Se inició en Defensores Unidos de su ciudad, institución de la que surgieron entre otros Paulo Ferrari, Sebastián Domínguez y el ilustre Mario Gori.
Pero su convicción y condiciones lo llevaron hasta Newell’s Old Boys donde realizó divisiones inferiores hasta su llegada al plantel profesional.
Su presentación fue en febrero de 1998 cuando con un equipo alternativo, superaron a Gimnasia de La Plata por la final de un hexagonal de verano.
Esa noche, la Lepra que era dirigida por Ricardo Dabrowsky y ganó por 7 a 6 en definición por penales, mostró a otros nuevos valores como Ariel Ruggeri, Bodnar, Pablo Villar y Ariel Omisolo. Hasta Vladimiro Bahl, del Lobo, estuvo presente en ese partido.
Su buen trabajo, sobre todo por arriba, fue motivo para que algunos periódicos lo apunten como una gran promesa, a tal punto que en forma inmediata pasó imprevistamente al Valladolid sin haber debutado en forma oficial.
Se desconoce su rendimiento en España, pero si que terminó integrando el equipo B de ese club y se perdió en el anonimato.
Y recién varios años después, tuvo un paso por La Unión de Murcia, bien lejos de lo que alguna vez soñó. Seguramente aún lamentará su prematura venta, que lo hizo quedar «pisonero de su destino».

Cucu (Gracias Blankito)

Pero Ki lindo!!

Aprovechando la vuelta del Kily González al fútbol argentino, que mejor que hacerle un pequeño homenaje.
Iniciando su camino europeo, con influencias maradonianas y en pleno estado de adaptación, pretendió ser elegante pero informal, pero no logró ni una cosa ni la otra.
El mix de el saco gris a rayas con una remera floreada no tiene combinación alguna, y para colmo la cara no la ayuda.
La intriga quedará entonces en que pantalón tenía y que le dijeron cuando lo vieron así.

Cucu

Scalise Sebastián

Sebastián Vicente Scalise
Marplatense nacido en 1979 que comenzó a inflar las redes desde pequeño, lo que lo llevó a probarse y ser parte de las divisiones inferiores de River Plate. Allí se cansó de hacer goles junto a Darío Figueroa, pero la falta de posibilidades lo hizo buscar nuevos desafíos y desembarcar en Independiente de Avellaneda.
Sin embargo, en el Rojo jamás logró la consideración que necesitaba a pesar de integrar el plantel profesional junto a Gustavo Núñez, Orellana, Pernía, Prieto, Walter León Bustos, Zelaye y Castilla, entre otros.
Pasó con gran esperanza a Gimnasia y Esgrima de La Plata (2001) a préstamo por un año pero a los seis meses fue dejado en libertad de acción al no cumplir con las expectativas que se habían generado. Es que sus buenas características de delantero por las puntas le terminaron jugando en contra ya que se privilegiaron a los delanteros de área más altos y fuertes. Por ello, Griguol pasó la escoba y se alejó junto al «Yagui» Fernández, Gustavo Dueña y Sebastián Barclay.
Aconsejado vaya a saber uno por quien, cruzó el océano para mostrar sus condiciones en el Bolton de Inglaterra, en donde no jugó porque como el bien asumió, «había muy buenos futbolistas». Sin embargo no dejó aquel país, y terminó pasando magramente por el Díter y el Exeter City de la tercera división, en donde repuntó su nivel.
Ya a fines del 2002 se trasladó hasta España y se probó en el Badajoz que dirigía el «Zurdo López». «En Argentina se juega con dos puntas sueltos y aquí por el estilo de juego, trabajo en la banda izquierda como hacía en tierras inglesas, aunque pienso que soy más goleador que hombre de banda», señalaba durante su exámen.
Lo cierto es que no quedó pero continuó allí. Pasó por el Zafra, Ayamonte (2003), Maracena, con el que ascendió a tercera división y el Martos (2004-2005) en dónde señaló 5 goles.
Posteriormente fichó en el Recreativo Bailén FC (2005) y tuvo un coqueteo para jugar en Cacereño.
Por estas cuestiones, este amigo de Luciano Beutler obtuvo su merecido homenaje, más aún luego de haber pasado por dos clubes grandes en inferiores y terminar siendo parte de las pintorescas categorías del ascenso español. Y de paso, engrosar la amplia lista de marplatenses que «alimentan» el portal.

Cucu

Betancor Juan Carlos

Juan Carlos Betancor
Con apellido francés pero muy mal escrito, nacido en la localidad santiagueña de Añatuya en 1977, comenzó a atajar hasta cumplir el sueño de llegar a integrar un plantel de Primera División. Y lo hizo en Colón de Santa Fé (2000-2001) junto a Silvio Azoge, Cristian Favre y Facundo Nicolás, entre otros.
Sin embargo, tapado por Leo Díaz y algunos suplentes debió buscar nuevos horizontes sin haber jugado ni un minuto.
No resultan claros algunos datos de su trayectoria, porque se le registran partidos en Ben Hur de Rafaela, pero se desconoce si fue previo o posterior a su paso por el Sabalero.
Las cosas no salieron demasiado bien, y al igual que muchos, retornó a su lugar de origen chapeando con su pasado y se transformó en el arquero de Mitre de Santiago del Estero (2005-2006), en el Argentino B.
Lo curioso es que tuvo durante un tiempo un problema de visión que le impidió atajar luego de un choque con un rival. Las malas lenguas confirman que le hicieron un favor y le acomodaron la vista.
Si bien no se trata de un jugador con 15 minutos de fama, ni de una promesa trunca, vale la pena este homenaje.

Cucu

Verón Marcelo

Marcelo Andrés Verón
Curiosa historia la de este delantero de «Los Mil Millones» nacido en 1978 que integra la categoría de baldosero hermano de futuro baldosero ya que, Pablo Alejandro integra el plantel de Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde él hizo las divisiones inferiores.
Sin embargo, a la edad de 21 años y sin demasiadas posibilidades pasó a Platense (1999-2000) en donde jugó 11 partidos sin convertir goles. Fue allí donde pensó en la oportunidad de conocer el mundo con su profesión, por lo que armó las valijas sin privilegiar demasiado lo económico, dejando compañeros como Andrés Madrid, Julio Zamora, Marcelo Herrera, Santiago Hirsig, Gustavo Semino, Mario Pobersnik y Walter Jiménez.
En primer lugar recaló en Honduras, para ser parte curiosamente del Platense (2000-2001) de ese país. Allí mostró grandes cualidades, excediendo en nivel de la competición con 23 goles en 30 partidos. Semejante antecedente le dio chapa para viajar a Portugal y defender los colores del modesto Salgueiros (2000).
Su nivel parece no haber convencido y la falta de posibilidades le apagó la llama. Sólo disputó 5 y juegos sin visitar la red, partió al lejano Túnez.
Lo que intentó ser una silenciosa transferencia, se transformó en una situación bizarra, ya que su representante lo habría vendido como una estrella argentina y pedía por el unos mil millones de alguna importante moneda. Luego de averiguaciones, la dirigencia de Stade Tunisia (2001) logró saber que era un mediapunta con presencia en Nacional B y ligas menores de Sudamérica. Si bien se desconoce el final del negociado, llegó a participar de 2 encuentros sin convertir y dejó el país.
Su nuevo destino fue el York (2001-2002) del ascenso inglés en donde jugó una sola vez.
Con ansias de volver a tomar carrera, cruzó otra vez el Atlántico y estuvo cerca de ser jugador de Nueva Chicago, pero firmó con las Cobras de México (2002) para meter 2 goles en 12 presentaciones. Finalizada la temporada, imprevistamente volvió a Europa y encontró en España un lugar más acorde para su adaptación en el viejo continente.
En el Cartagonova (2002-2003) volvió a recuperar su nivel o al menos jugó en un lugar acorde a sus condiciones e infló la red 8 veces en 23 partidos. Con eso desembarcó en el Ceuta (2003-2004) y metió 6 en 22, aunque entre medio se probó en Unión de Santa Fé y por presuntos problemas de papeles no pudo acordar.
Amagó con volver al país, pero pasó de largo y sorprendió a todos al fichar en el poderoso Colo Colo (2004) de Chile. En el Cacique pasó a ser apodado «El Tiburón» por su nariz y disputó 12 juegos y señaló dos goles, siendo una cosecha poco satisfactoria en lo personal. Por ello decidió repitir otra aventura en España.
El turno de tenerlo como delantero fue del Novelda (2005) pero con 9 partidos sin convertir y una lesión, arregló con el Suchitepequez de Guatemala (2006). Para defender lo indefendible, aseguró que «en ese país se practica buen fútbol, de mucho nivel, con jugadores y técnicos reconocidos. Miguel Brindisi dirigía a Comunicaciones y Enzo Trossero a Municipales. Tenía mis dudas de ir a ese club y a ese país, pero había dejado atrás una lesión importante y necesitaba jugar para volver a estar en ritmo».
Con 3 goles en su haber en menos de 10 partidos, cayó en Bahía Blanca por pedido de su representante para tomar una prueba en Olimpo, pero lamentablemente el técnico Leonardo Madelón le bajó el pulgar.

Cucu

No Mono, no!!

Ya todos conocen al ex arquero de la selección Argentina, Germán Adrián Ramón Burgos, productor, cantante, líder y hasta cadete de «The Garb», la banda que con sus iniciales se encarga de hacer sonar una especie rock and roll complementado con blues, mejor dicho «rocanrol de la reputa madre que lo parió» como lo define el mismo Mono.
Sus aires de rebeldía y rock-star surgieron en su adolescencia, pero jugando para Ferro y aún sin un nombre, poco se animaba a mostrarse. Sin embargo, la transferencia a River Plate, los títulos y el arco albiceleste le sacaron los miedos y minimizaron su verguenza.
Con el tiempo se transformó en personaje, y como lo refleja la fotografía, comenzó a convertirse en un provocador.
En la oportunidad, no tuvo mejor idea que calzarse esa remera de Chucky que pretendiendo ser diabólica resulta sinceramente espantosa. Más aún si se la pone dentro del pantalón y la acompaña con un cinturón con hebilla exagerada.
Puede ser que sea perturbadora, original y hasta chocante, pero de ninguna manera rocker.

Cucu

Compton Hall Guillermo

Guillermo Compton Hall
Nacido en Capital Federal en 1973, realizó las divisiones inferiores de River Plate en donde permaneció, según él, hasta la reserva.
A partir de allí, comenzó una carrera tan curiosa como ladri. A los 19 años partió a Estados Unidos y su primer contacto con la pelota en el norte fue Washington Warthdogs pero en el fútbol rápido. Y no fue algo pasajero, ya que esa aventura duró tres temporadas, hasta 1995.
Dos años después, viajó a Europa tratando de volver al césped y aprovechando su nacionalidad argentina y su habilidad con la pierna izquierda, fichó como mediapunta o enganche del FC Andorra de la tercera división de España, donde permanecería hasta 1999. Su incomprobable saldo allí, de acuerdo a un sitio web, fue de 4 goles en 6 partidos y resultó elegido el mejor jugador extranjero. Es difícil creer en esa versión ya que es extraño que con ese promedio haya jugado tan poco en dos años.
Lo cierto es que retornó al país y jugó para Deportivo Riestra, donde supuestamente marcó 2 conquistas en su única presentación.
No obstante, infeliz con ello, este hincha de Vélez decidió volver a emigrar y se fue a Canadá, donde se transformó en la figura del North York Astros (2000-2004), institución en la que habría descollado con 38 goles en 47 juegos. Alguna vez un periodista señaló sobre «Willy» que «in my opinion was the best player on the pitch for the Astros». Siendo votado como la figura de la temporada en reiteradas ocasiones, tuvo compañeros con nombres que deberán ser investigados, como Luciano Miranda, Pablo Polito, Fernando Flores, Gerardo Russo, Héctor Almaraz, Gabriel Salguero y César Pagliere.
El 2006 lo encuentra como utilero del modesto J.J Urquiza de la Primera C.

Cucu

Si Corbatta viviera, moriría de nuevo

Si algo no aprendieron estos tres en el Instituto Privado River Plate fue a vestirse, o al menos, de jóvenes, equivocaron el camino.
En esta fiesta de un campeonato, los ilustres Facundo Villalba, Pablo Lavallén y Matías Almeyda parecen haber hecho una de esas típicas llamadas femeninas en las que se preguntan ¿qué te vas a poner?
Lo cierto es que aparecieron idénticos de la mano de sus mujeres, con esa poca glamorosa mezcla de saco, jean y corbata estampada con algún inocente dibujo de Disney o alguna personalidad hollywoodense.
Vale aclarar que la señorita que acompaña al Pelado nacido en Azul fue su primera mujer, a la que abandonó por la ex notera del programa Teleshow».

Cucu