Arquero Argentinos Jrs 2007

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El domingo 7 de octubre, Argentinos Juniors visitó a Estudiantes de La Plata y su arquero, Nicolás Navarro debió cambiar de buzo en dos oportunidades.
Al salir al campo de juego el árbitro Gabriel Favale le advirtió que el buzo negro que usa habitualmente sería confuso por la vestimenta similar a la del Pincharrata, que jugó con camiseta alternativa.
Tras ser avisado, el 1 se colocó uno rojo, pero el juez insistió en que esa tonalidad complicaría por su parecido a los colores de sus propios compañeros.
Pero la tercera es la vencida, y tras serle prestado uno amarillo con publicidades tapadas con cintas, pudo comenzar el partido.
Ah, Navarro se comió tres.

Cucu

Rolfi Montenegro 2007 II

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Parece que estar puntero, en Independiente genera tranquilidad y alegría, pero Montenegro se tomó a pecho la irregularidad de Assman y volvió a probar suerte en el arco por alguna eventualidad que se pudiese dar en algún partido oficial.
Pero conociendo al Rolfi y sabiendo que no es «de hocico asomar» en partidos importantes, ¿alguien cree que se ofrecería a ocupar el lugar si no quedaran cambios?

Cucu

Basso Ezequiel

Ezequiel Eduardo Basso
Curiosa la historia de este platense parecido a Ciro de Attaque 77 que tras pasar por una innumerable cantidad de equipos durante su infancia, no logró entender que jamás triunfaría en el fútbol, al menos en el puesto de arquero que él tanto adoraba.
Nacido futbolísticamente en Victoria y con pasos por las inferiores de Estudiantes y Gimnasia, llegó a ser suplente en la primera de Defensores de Cambaceres, siendo ese su máximo logro. Previo a ello, se probó sin éxito en las categorías formativas de Racing Club, Deportivo Italiano, Boca Juniors, River Plate, Independiente y Platense. Su justificación por no quedar fue insólita, ya que supuso que no fue elegido porque los entrenadores optaban por gente del interior y no evaluaban su buen o mal rendimiento.
Es por eso que decidió salir a probar suerte al exterior y su primer destino fue Estados Unidos , donde adujo no haber tenido demasiada suerte. Según contó, el representante lo llevó junto a otros once futbolistas a tomar pruebas en diferentes clubes, «pero allá es todo muy desorganizado», comentó.
Sin embargo, no haber convencido resultó muy positivo ya que por medio de una familia amiga consiguió contactarse para entrenar en la filial de Tenerife que se encontraba en la tercera división del fútbol español.
Viajó a las Islas Canarias y hasta entrenó con Marcelo Ojeda y Carlos Fernando Navarro Montoya, pero con el puesto cubierto en el equipo sucursal, se quedó sin lugar. Allí fue cuando Basso volvió a excusarse en forma impensada: «la tierra es muy dura y con piedras volcánicas que te lastiman las piernas, pero a pesar de todo se mostraron conformes con mis actuaciones y me ofrecieron volver».
Ante esa propuesta y avalado por la empresa Torme Sport, el arquerito se lo tomó a pecho y en 1999 con 21 años, 1,80 metros de altura y 75 kilos volvió a viajar a la isla donde además tenía previsto continuar con su otra vocación, que es ser piloto de avión, cargo que desempeñó en el Aeroclub de La Plata.
Se desconoce como le fue, pero se supo que en el 2002 apareció su nombre en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife solicitando la tarjeta de residencia comunitaria italiana, por lo que se estima que al menos en Europa se quedó. De todas maneras, que no extrañe que allí tampoco lo hayan tenido en cuenta…y atájese que se viene otra de sus inesperadas excusas.

Cucu

La gira de Racing de Córdoba en Corea (1981)

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En 1981 el plantel de Racing de Córdoba que venía de perder la final del Nacional ’80 frente a Rosario Central, fue invitado a participar de un torneo internacional en tierras asiáticas. La décimoprimera edición de la Copa Presidente se desarrolló en Corea del Sur y hasta allí fue la modesta Academia de Nueva Italia, que dejó bien parado al fútbol argentino y se llevó el campeonato. El certamen constó de dos zonas compuestas por selecciones asiáticas, clubes subcampeones y equipos invitados de las ligas europeas como Francia, Alemania, Lietchtenstein, Portugal; y de sudamericanas con la presencia de Danubio de Uruguay y Vitoria de Brasil.

Racing empezó con el pie derecho al ganarle a la selección de Malasia por 6 a 0 y la buena senda continuó al superar a Japón por 1 a 0. Tras ello, llegó un nuevo triunfo ante el Sahar Brucker germano por 3 a 0. El cuarto compromiso fue frente a Corea el cual terminó empatado 1 a 1 en un trámite durísimo.

Pero al partido siguiente el equipo cordobés se recuperó y le ganó 4 a 3 al Chalet Rouge de Francia obteniendo así la clasificación a las semifinales donde se enfrentaría con el mejor equipo del torneo: el Vitoria. El conjunto brasilero comenzó ganando y el resultado se mantuvo por la mínima diferencia durante la mayoría del tiempo, hasta que el «Panza» López señaló el empate y la «Araña» Amuchastegui dio vuelta el maracor y llevó a Racing a la final, donde se vería nuevamente con el local.

El juego con Corea del Sur volvió a ser similar al de la primera ronda y fue tanta la paridad que terminaron empatados 2 a 2 con goles del «Pájaro» Molina y Atilio Oyola. Pero al no haber definición por penales, en caso de empate se le otorgaba la victoria al visitante, por ello, la fecha del 26 de junio de 1981 quedará grabado a fuego en la historia de la institución.

Lapisonde Pablo

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Pablo Lapisonde
Surgido de las inferiores de Rosario Central, no tuvo prácticamente chances en primera división, aún en una institución en la que habitualmente privilegian a los juveniles, en algunas oportunidades por sus virtudes y en otras por los desmanejos económicos.
Como medicampista, creyó tocar el cielo con las manos en enero de 1998 cuando bajo la dirección técnica de Miguel Angel Russo, fue convocado para disputar un amistoso frente a una selección Argentina de Daniel Passarella plagada de jugadores locales.
Esa tarde se enfrentó a futbolistas como Hernán Díaz, Diego Trotta, Juan Fernández, Bassedas y Berti entre otros mientras que el Canalla formó con Tombolini; Cappelletti, Loeschbor, Charles Pérez, Rubén Villarreal; Lapisonde, Moreno Fabianesi, Rochi; Ezequiel González; Diego José y Cipolatti.
Justamente éste último fue el autor del transitorio empate, que luego sería victoria albiceleste por 2 a 1.
Tras ello, nunca más se supo de este volante, hasta que con 30 años apareció en el sitio de ligas regionales “El Canducho” donde le dieron lugar para que ponga un aviso ofreciendo sus servicios como jugador y en el que aseguró haber pasado también por Tiro Federal de Rosario, Independiente de Chañar Ladeado y equipos de la Federación de Los Quirquinchos, entre otros. “A los clubes interesados comunicarse con la redacción de El Canducho y lo contactamos con el jugador”, exponía el texto.
Con «lapis» y papel, espera ansioso el llamado.

Cucu

Fanari Mauro

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Mauro Andrés Fanari
La vida futbolística de este delantero rosarino bien podría haber sido una historia de película, con un complicado comienzo, algún altibajo y un final feliz. Sin embargo, la última parte del guión quedó pendiente y por ello el homenaje.
Con tan sólo 5 años, este admirador de Batistuta se fracturó el fémur derecho y temió no poder jugar más a la pelota. Un compañero del jardín lo tiró desde el tobogán al piso sin escalas y cayó con todo el cuerpo encima de su pierna.
Pero con trabajo y confianza se recuperó y no volvió a sentir dolores. Tras apostar por el fútbol y pasar por los clubes de su ciudad, Oriental y Tiro Federal, le llegó la prueba de fuego y viajó a Buenos Aires.
Fue en 1999 cuando fichó para Independiente de Avellaneda y a fuerza de goles bajo la tutela de Néstor Rambert, se ganó la consideración del técnico de la primera Osvaldo Piazza y sobre todo la de Hugo Tocalli, entrenador de la Selección Argentina Sub 17.
Este jugador, del cual los expertos destacaban su personalidad, temperamento, actitud, agresividad y pegada, quedó fuera del Sudamericano de Arequipa, pero tuvo su revancha mundialista en Trinidad y Tobago en el 2001.
Y ese desquite no fue exagerado, ya que Fanari marcó el gol de oro a Malí en cuartos de final. «Fue lo mejor que me pasó en la vida. La verdad, todavía no lo puedo creer y nunca me olvidaré de esto«, dijo en aquel momento. Y también habló su madre Mónica en los diarios: «Estoy orgullosa, emocionada. Sufrí como loca, casi me explota el corazón».
En aquel plantel se destacaron el fallecido Lucas Molina, Zabaleta, Mascherano, Maxi López y Carlos Tévez. Pero también lo conformaban Mattiuzzo, Salina, Correa, Argüello, Gorostegui, Osella y Abete.
Sin embargo, y como se remarcó al inicio, la luz de ese emocionante comienzo se apagó de repente, como un barco en contrabando. Es que nunca llegó a debutar en la primera del Rojo y en el año 2005 y con apenas 20 años fue cedido por un semestre al The Strongest de Bolivia en compañía de Juan Ramón Fleita.
En ese corto proceso, fue suplente y no ingresó en 4 partidos de la Copa Sudamericana, mientras que marcó 1 gol en el torneo local. Tras no convencer, volvió a Avallaneda y a pesar de sonar en Atlanta, fue nuevamente prestado al fútbol suizo para ser compañero de Osella, Senger y Hassell.
El club que lo contrató es el oscuro y sospechado Locarno (2006) de la segunda división, institución que figura en AFA como dueña de los pases del «Piojo» López, Nicolás Cabrera y Gustavo Cabral, Gonzalo Higuaín, Fernando Belluschi, Augusto Fernández.
Con 23 años y aún haciendo sus primeras armas, este hincha de Newell’s con apellido sospechado de «afanar», deberá remarla mucho para poder revertir su historia, o al menos modificar parte del guión. Mientras tanto, sólo le alcanza para un corto.

Cucu

Armesto Pablo

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Pablo Ulises Jorge Armesto
Nacido en 1980, rápidamente sus padres, los responsables de esos nombres, dieron cuenta que tenía olfato de goleador y tras una buena decisión, lo llevaron a probarse a las inferiores de Vélez Sársfield, institución en la que estuvo hasta el año 2000 y en la que debutó frente a Talleres en reemplazo de Rodrigo Marangoni.
Justamente a Talleres, pero de Remedios de Escalda, fue donde recaló a partir de convenios entre clubes. Allí estuvo dos años y fue dirigido por Horacio Bidevich.
Finalizado su contrato, anduvo entrenando en El Porvenir pero finalmente firmó en Estudiantes de Caseros (2002-2003) donde conoció a Arnaudo. Tras una temporada pasó al ascendido multicolor Colegiales (2003) plagado de baldoseros como Cameroni, Alfonso Ayala y Zaccardo.
Su carrera comenzó a desvirtuarse en forma vertiginosa y tratando de empezar de nuevo, retornó a su Misiones natal para jugar en Guaraní Antonio Franco.
Sin embargo allí tampoco hizo pie y pasó a la Liga Obereña defendiendo los colores de Tigre de Santo Pipó en primer orden y de Aristóbulo del Valle (2005) posteriormente.
Así se desarrolla hasta ahora la carrera de este muchacho de apellido Armesto, que tiene dos cualidades: jugó en Franco y es honesto.

Cucu

Calbanese Fernando

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Fernando Gabriel Calbanese
Mediapunta mellizo de Walter (ex Laferrere), nacido en 1967 que surgió de San Lorenzo y aún permaneciendo en esa institución durante varios años, quedó totalmente en el olvido.
Con los pelos al viento estilo Leon-O, apareció en la primera del Cuervo en 1986 de la mano de Nito Veiga pero ante la falta de oportunidades fue curiosamente cedido a préstamo al Toshiba Sapporo de Japón en 1987, algo que harían también con Bernuncio tiempo después.
Tras un año del que sacó poco rédito, retornó al Ciclón y se quedó hasta 1990. En esa etapa compartió planteles junto a históricos como Chilavert, Malvarez, Giunta, Zandoná, Bernuncio, Perazzo, Moner y hasta tuvo la oportunidad de ser dirigido por el «Bambino» Veira.
Pero a pesar entrenar y esmerarse, apenas jugó 34 partidos en los dos procesos y su único momento de gloria fue un gol a Boca Juniors en un amistoso.
Dejó a un azulgrana en crisis y partió hacia Deportivo Laferrere (1991-1994) donde inmediato conoció Karabín y se quedó largo tiempo. Jugó hasta 1995 en la B Nacional y sufrió el descenso habiendo participado en 6 partidos con 1 gol.
Tras una temporada en Primera B pasó a la C para defender a Liniers (1996-1997) y luego habría tenido un paso por el poderosísimo Carlos Manucci de Trujillo (Perú). Posiblemente continuó su carrera por otros lugares, pero es probable que por la vergüenza de desfilar por equipos de ínfima relevancia, una mano negra haya borrado todos los registros que faltan.
En el 2006 integró un equipo veterano de San Lorenzo y en 2007 apareció un Fernando Calbanese goleador del torneo Olé, jugando para O.B.S.B.A., que se presume que sea él.
Según se indica, convirtió 33 veces en 13 partidos contra duros equipos como La Escobita, Lanús United, Los Tanos, Cachilo F.C, Los Vagos de Urquiza, La Loca de Warnes, Buena Cosecha, Cuantró, La Resaca, Los Delirantes, Roquefort y Subcomisión Deportes Casino. Vaya paradoja los últimos dos, porque Calbanese era un queso y estaba jugado.

Cucu