Giampietri Adrián

giampietri1.jpg

Adrián Gustavo Giampietri (El Máquina)

Ícono del crack del ascenso que no llega a triunfar en Primera por su particular forma de ser. Aunque para muchos, esa manera de tomarse la carrera, despreocupada y hasta poco profesional, fue una virtud y no un defecto. Puteado o venerado, pero jamás ignorado, el Máquina prometió mucho en sus comienzos, a tal punto de tener una chance en el fútbol grande. Todo lo que vino después fue decepción y algunas alegrías a cuentagotas.

Asomó como enganche en Quilmes (1998/2000), donde rápidamente se transformó en una figura del Nacional B, a base de gambetas, asistencias y goles memorables. Ahí fue cuando le salió la oportunidad de jugar en el complicado Ferro de Brandoni-Rocchia, donde sólo disputó 7 partidos, al lado de Sartori, Morello, Nicolás Hernández y Sergio Rodríguez, entre otros.

Regresó al Cervecero pero después de sumar frustraciones al por mayor en busca del ascenso (perdió la promo con Belgrano), rajó a España para hacer sapo en el Badajoz (2000/01). No sería su única mala experiencia en el exterior, claro. También pasó por el Luzern de Suiza (2003) y Deportivo Pereira de Colombia (2006).

Su intermitente carrera, boicoteada por períodos de inactividad, bajo rendimiento, exceso de peso y la latente posibilidad de un retiro que nunca llegó, encontró cierta tranquilidad en su hábitat natural, el under. Vistió los colores Belgrano de Córdoba (2003), San Martín de Mendoza (2004), Sarmiento de Junín (2005), Ben Hur de Rafaela (2005/06 y 2007). Cuando muchos creían que nunca volvería a su primer amor, a mediados de 2007 retornó a Quilmes y mostró, por momentos, destellos de aquel gran jugador que supo ser. Hoy lucha por ascender, sintoma inequívoco de que nada ha cambiado. Pasó el tiempo, sí, pero el Máquina sigue haciendo lo mismo de siempre.

Farías Alejandro

Alejandro Farías (El Colo)

Mediocampista surgido en Boca Juniors, que intentó hacerse un lugar a base de esfuerzo pero casi no le dieron bola. Es más, la única vez que se acordaron de él, ya no formaba parte del equipo.
Debutó con el Maestro Tabárez en el Apertura 91, pero recién tendría algo de continuidad con Menotti como DT, en el Clausura ’94. En total, disputó 20 encuentros locales con el Xeneize y se llevó de recuerdo un gol al Deportivo Español, casualmente en su última presentación oficial con esa camiseta.

Su momento de gloria, aunque sin comerla ni beberla, le llegó en el verano de 1996, cuando el Doctor Bilardo, recién asumido en su función de entrenador boquense, se volvió loco durante varios minutos de un partido, tratando de darle indicaciones. «Faría, Faría, Faría…«, gritaba el Narigón al costado del campo de juego. El tema es que Farías ese día no estaba jugando. El llamado de Bilardo aludía a la figura de otro volante, Silvio Rivero, que por cuestiones obvias tardó en darse cuenta de que el técnico quería decirle algo.

Ese mismo año Farías quedó libre y siguió transitando el camino del futbolista errante. En el ascenso actuó para Atlanta (1996/97), Almagro (1998 a 2000), Nueva Chicago (2000/01) y Defensores de Belgrano (2003). Tuvo también un regreso a la máxima categoría con el Torito de Mataderos en la temporada 2001/02 e integró el plantel de Banfield en la 2002/03. Afuera, por si quedaba alguna duda, dio cátedra en esto de jugar en ligas poco exigentes: pasó por Corea y Estados Unidos.

Betancourt Arley

Arley Betancourt

Enganche colombiano que supo destacarse en nuestro país por tirarle una patada voladora a un árbitro en las semifinales de los Panamericanos de Mar del Plata ’95. Más allá de ese pequeño incidente que lo tuvo un año fuera de las canchas, volvió a experimentar la sensación de jugar en estas tierras, aunque ya no defendiendo los colores de su Selección.

Lanús lo tuvo en sus filas entre 1999 y 2002, donde jugó 33 partidos y marcó 2 tantos, aunque no pudo ratificar lo mucho y bien que se hablaba de él. La culpa no fue del Grana, claro. Betancourt, promesa en sus comienzos, nunca levantó vuelo después de aquella fatídica jornada marplatense y fue, tanto en Colombia, como en Ecuador y Argentina, sólo la sombra de un buen jugador.

Artero Javier

Javier Artero

Un español en el fútbol argentino es raro. Pero tratándose del mediocampista Javier Artero López, no es tan extraño que haya desembarcado en nuestro país, y mucho menos en San Lorenzo de Almagro. Surgido en las categorías formativas del Real Madrid, pasó también por equipos como el Moscardó (1994/95), Leganés (1996/97), Málaga (1997/98) y Badajoz (1998/99), antes de decidirse por ser un aventurero y recorrer el mundo.

Justo cuando estaba en pleno proceso de transformación, se cruzó con Fernando Miele, por entonces Presidente del Ciclón, que le ofreció ir a la Argentina para reforzar un equipo que necesitaba nombres importantes. Cuando llegó, el técnico Ruggeri dejó bien en claro ante los medios que no lo había pedido. Pero el gaita se la bancó. Jugó un poco en Reserva, actuó unos minutos en un partido amistoso ante Peñarol, y finalmente tuvo su estreno ante el Corinthians, por la Copa Mercosur, donde fue ovacionado por meter un enganche y haber recibido una falta que terminó con la amonestación al colombiano Freddy Rincón. En total sumó 3 partidos oficiales con la camiseta azulgrana, sin llegar a justificar los 250 mil dólares del 50% de su pase.

Ya estaba comprometido con eso de ser un futbolista itinerante, por eso deambuló por el Botafogo de Brasil (1999/2000) y el Dundee de Escocia (2000 a 2002), donde le detectaron una esclerosis múltiple y tuvo que abandonar la actividad con tan sólo 26 años.

Panigutti Emerson

Emerson Mariano Panigutti (Neco)

Dueño de una mágica conjunción de nombres, Emerson Panigutti nunca alcanzó a afianzarse en ningún equipo, algo que lo llevó a convertirse en uno de esos jugadores golondrinas que a cada temporada emigran buscando nuevos rumbos, nuevos lugares para baldosear.

Debutó como delantero en Ferro Carril Oeste el 17 de agosto de 1998 ante Gimnasia y Esgrima La Plata, en el Bosque, en un partido que el Lobo ganó por 2 a 1. No pudo ganarse un lugar entre los titulares y antes de pasar a Sportivo Italiano (1999/2000), a modo de despedida, alcanzó a disputar otros 3 encuentros. En los que no hizo nada del otro mundo, claro.

Con la llegada del nuevo milenio, Panigutti comenzó su periplo. Pasó por Estudiantes de Mérida (2000/01) y Nacional Táchira de Venezuela (2001); Deportes Tolima de Colombia (2002), Kuala Lumpur FA de Malasia (2003), Mérida FC de México (2003), Deportivo Táchira de Venezuela (2004), Alianza Atlético de Sullana de Perú (2004), Deportivo Quito (2005) y Universidad Católica de Ecuador (2005/06).

A mediados de 2006 retornó a la Argentina para sumarse a Ben Hur de Rafaela, pero no duró mucho. Un año más tarde pasó al Olympiakos Nicosia de Chipre (2007) y desde entonces jugó en Deportivo Anzoátegui (2008/09) y Deportivo Italia (desde 2009), ambos de Venezuela. A mediados de 2010, sorpresivamente, firmó para Olimpo de Bahía Blanca y retornó a Primera División.

Olivares Percy

Percy Olivares
Defensor peruano que jugó sin demasiado brillo para Rosario Central en 1995. Además tiene una extensa trayectoria en el exterior, ya que jugó en España, Alemania, Colombia, Brasil, Grecia y Estados Unidos.

Bourdier Harles

bourdierharles

Harles Bourdier
Mediocampista paraguayo con un nombre sencillamente genial. Cayó en Unión de Santa Fe, procedente de Olimpia de su país y nunca pudo demostrar por qué jugaba en su Selección. No vino sólo a la Argentina, claro. Por las dudas, arribó junto a su compatriota, el arquero Danilo Aceval. Entre 1997 y 1998, Bourdier disputó 28 encuentros y le hizo un gol a Gimnasia y Tiro de Salta.

Maradona Raúl

Raul Alfredo Maradona (Lalo)

Volante ofensivo que intentó, sin suerte, delinear una trayectoria respetable a la sombra de su hermano Diego. Sus estadísticas en Primera son bastante pobres: sólo dos encuentros oficiales con la camiseta de Boca Juniors en 1986. Pudo, sin embargo, disputar un partido de Copa Libertadores (ante River), algo que nunca hizo el reconocido Pelusa.

También paseó su talento por Venezuela, España, Perú, Estados Unidos y Canadá, donde se terminó radicando. Después de haber participado de la versión española de Gran Hermano VIP, en los últimos años regresó a la Argentina y laburó con escuelitas de fútbol.

UPDATE: en Octubre de 2008, asumió interinamente la dirección técnica de Alvarado de Mar del Plata junto a Horacio Yonadis.