Anadón Gerardo

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Gerardo Andrés Anadón (Lalo)
Volante santafesino que conoció las luces de la Primera División vistiendo la camiseta de Chaco For Ever. Su estreno en la máxima categoría se produjo en la fecha 10 del Apertura ’90, cuando su equipo empató 2 a 2 con Huracán de Parque Patricios. Ese día ingresó por Mario Cariaga y compartió la cancha con Ciancaglini, Carlos Jones, Celso Freyre, Sergio Niveyro, Daniel Cravero y Rolando Marciano Chilavert, entre otros. En total disputó 6 partidos en la A pero al finalizar el Clausura ’91 el equipo bajó al Nacional B y tuvo que remarla cuesta arriba. A partir de ese momento y hasta 1993 añadió otros 24 cotejos y 2 goles que decoraron su trayectoria en el fútbol de AFA. Después siguió rodando en ligas locales y torneos regionales, hasta calzarse la chomba de entrenador. Hoy dirige a Racing de Reconquista y hace poco tuvo un encuentro, al mejor estilo Sorpresa y Media, con Marcelo Rosín. Y vaya si sabrán de sorpresas, que ambos tuvieron de compañero a Víctor Travesani.

Una bocha de elegancia

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Ya nos parecía que estaban exagerando. Los hinchas de Racing no son tan violentos. Si alguna vez le perforaron el auto a Miguel Angel Ludueña no fue por haber pasado de La Academia a Independiente. No, Señor. Seguramente lo habrán visto con una malla como la de la foto y se les fue la mano a la hora de hacer justicia. La imagen de El Gráfico corresponde al verano de 1991, cuando El Negro hacía las delicias de sus compañeros del Rojo en la cancha de bochas del hotel Las Nieves de Necochea. Y sobre todo asombraba al chico PiVa, que no podía creer como su colega le había opacado su nuevo short a rayas.

Ojeda Gabriel

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Gabriel Germán Ojeda
El puente viejo de San Antonio de Areco, construído en 1857, fue uno de los primeros lugares del país en donde se cobró derecho de peaje. Es extraño que habiendo nacido en esa ciudad, Gabriel Ojeda no se haya puesto pillo para atravesar filtros.
Volante por derecha con dinámica, hizo inferiores en Independiente de Avellaneda y tras quedar libre se incorporó a la Quinta División de Racing. Ahí se mostró como un interesante valor y después de ganarse la confianza del técnico de Primera, Roberto Perfumo, se topó con su primer gran impuesto para seguir escalando posiciones: un partido de verano. Su debut se produjo ante River, en Mar Del Plata, por la Copa de Oro de 1991, casualmente la misma noche en la que debutaba otro baldosero como Sebastián Ablín.
Ojeda cumplió y más allá de una aislada acción espectacular (en la foto, barriendo a la Bruja Berti) no llamó la atención como para ganarse un lugar en la consideración del Mariscal. Después del torneo veraniego no se lo volvió a ver en el plantel profesional y entonces entendimos que se trataba de otra criatura de su coterráneo Ricardo Güiraldes, el creador de Don Segundo Sombra.
Sin embargo, descubrimos con asombro que el ex Racing es una de las figuras del deporte en San Antonio de Areco, tal es así que está considerado como uno de los dos más grandes futbolistas de la zona. El otro se llama Walter Bay, un hombre que luego de 7 temporadas de inactividad, en 1999 volvió a vestir la camiseta del club Unidos, con 42 años, para ser compañero de Ojeda.
Un poco más tranquilos, sabiendo al menos que nuestro homenajeado siguió jugando cerca de su casa, nos queda saber por qué cuernos vendió su negocio hace 3 años:

BOLETIN OFICIAL
La Plata, jueves 14 de julio de 2005 Sección Oficial Transferencias

POR 5 DIAS – San Antonio de Areco. ROBERTO HEGUILLE, DNI 13.012.030 Y GABRIEL OJEDA, DNI 21.436.260 transfieren a Hernán Pablo Fraiese DNI 14.659.494 el fondo de comercio del Servicio de Provisión de Acceso a Internet sito en Arellano 258 S.A. de Areco, reclamos de ley en el mismo.
Mc. 67.166 – jul. 12 v. jul. 18

 

Latrechina Carlos

Carlos Alberto Latrechina
En su afán por ganar, algunos jugadores recurren a distintas artimañas con las que logran sacar ventaja. Están los que se apoyan en un rival, los que se apoyan en el travesaño y hasta los que se apoyan en un pibe indefenso. Carlos Latrechina, tal vez con la intención de inaugurar una nueva rama dentro del rubro, quiso apoyarse en las estadísticas pero se fue de jeta contra el piso. Los números indican que disputó 46 partidos con la camiseta de Quilmes y que sólo marcó 1 gol…siendo delantero.
Hizo su aparición en la temporada 1990/1991, la que desembocó en el regreso del Cervecero a Primera luego de 8 años. Su estreno fue en una derrota ante el Deportivo Italiano por 4 a 2 en la cancha de Español. Ese día ingresó por la tortuga Mario Gómez al inicio de la segunda etapa y se sacó las ganas de jugar su único partido en la campaña del ascenso que tuvo otros protagonistas como Alberto Rodríguez, Marcelo Ruffini, Alfredo Grelak, Martín Di Diego, Lalo Colombo, el Taca Escalante y Alejandro Mulet.
Ya en la máxima categoría, debutó como titular en la victoria 2 a 0 ante Independiente que será recordada por dos cosas: el golazo del Tatu Peralta y el susto de nuestro compañero Calala. En todo el Clausura ’92 Latregol (?) jugó 17 encuentros y sólo marcó el último tanto en un 3 a 0 ante Mandiyú. ¿Su víctima? El baldosero Mari Gauto.
De nuevo en el Nacional B, la temporada 1992/93 no fue nada fácil. Quilmes clasificó al reducido por el 2° ascenso pero quedó eliminado en 1° ronda por Dep. Italiano en cancha de Atlanta y nuestro homenajeado siguió estirando su sequía con otros 16 partidos innecesarios. Al menos compartió el espanto con Sergio Tahuichi Albornoz, Fabián Alegre, Pablo Rojas (hijo de Rojitas), Luis Marabotto y Sandro Andreani.
Su última temporada en el Cervecero fue la 1993/94, donde sólo jugó 12 encuentros y por supuesto no hizo goles. Siempre suplente y a veces ni convocado al banco, tuvo su despedida en la fecha 32, de local, con un empate 1 a 1 frente a Central Cordoba de Rosario. El equipo terminó segundo a tres puntos de Gimnasia de Jujuy pero se quedó afuera en el reducido en una recordada serie contra Instituto de Cordoba.
Otros equipos como Defensores de Belgrano (1995/96 y 1997/98), Berazategui (1996/97) y Argentino de Quilmes (1998/99), intentaron sacarle el fuego interior pero sólo consiguieron que vomitara pobres actuaciones.

(Gracias FdM)