Rolón Daniel

Daniel Agustín Rolón
Típico volante central de recorrido corto, hizo hasta lo imposible por aparecer en este sitio. Y finalmente lo logró. Primero llamó la atención en el Suplemento Racing del Diario Olé, cuando se reconoció como un amante de las danzas folclóricas y el atletismo. «Hubo una época en la que bailaba folclore. Me falta sólo un ciclo para ser profesor, hice siete años. Y en otro tiempo, practicaba atletismo. Tuve la suerte de llegar lejos, porque a los 13 años fui a un Nacional en Córdoba y salí segundo en 150 metros y tercero en postas. Apenas me pasé al fútbol me agarraban cada locuras… Armaba los bolsos y me iba. Ni quería hablar con mis papás de mi vida acá«, afirmaba en 1999 el pibe nacido en el Chaco que se entrenaba en las inferiores de La Academia.
Decidido a triunfar en el fútbol pese a que le faltaba bastante para debutar en la máxima categoría, se animaba a cerrar un capítulo de su vida: «A mi pueblo no vuelvo más. Me quedo acá aunque no juegue más al fútbol. La Leonesa es un pueblo muy humilde. No hay casi nada. Antes había una fábrica de azúcar pero desde que cerró, chau pueblo. No quedó nadie«.
En Racing no tuvo chances de pelearla y por eso se fue a Arsenal de Sarandí, donde se inició profesionalmente. El 20 de octubre de 2004, en la fecha 11 del Apertura de ese año, Rolón ingresó por José Luis Calderón en un partido que el conjunto del Viaducto perdió ante Quilmes por 2 a 0. Agradecido al técnico Burruchaga por haberlo dejado compartir una cancha con Javier Morales y Pablo Bastianini, se dio por hecho y con un único cotejo en Primera salió a comerse el Mundo.
Primero estuvo a préstamo en Gimnasia y Tiro de Salta (2005) y después retornó a Arsenal (2005) para hacer huevo 6 meses y desvincularse, al mismo tiempo que lo hacían Leandro Caruso y Gastón Esmerado, entre otros.
En 2006 se fue a Chile y firmó con Magallanes. Detrás de la Cordillera tuvo continuidad y aprovechó para sacarse fotos y grabar partidos para su currículum. Desde 2007 está en Real Arroyo Seco, esperando que alguien vea su video en YouTube, donde se describe de la siguiente manera: «Una de las figuras del futbol argentino, joven promesa con satisfaccion para el amante del juego«. Menos mal que cerró la fábrica de azucar, sino hoy estaría metiéndole ese verso a las hormigas.

Recalde Sergio

Sergio Orlando Recalde (Pechito / Teco)
Un verdadero trotamundos. Su amor por el fútbol lo llevó a hacer una carrera desprolija, despojada del hilo conductor que suele tener la mayoría. Puteado por algunos, respetado por otros, concretó una extraño pase al exterior cuando muchos imaginaban su retiro.
Surgido de las filas de Guaraní Antonio Franco de Misiones, emigró a Rosario para jugar en Newell’s, donde debutaría en 1994. Su estreno en la categoría superior fue en la última jornada del Apertura de ese año, con victoria 1 a 0 de La Lepra ante Huracán. Ese día se bancó todo el partido como lateral derecho, ante la ausencia de Mamita Basualdo.
En el Clausura ’95 tuvo la oportunidad de participar en otros 5 encuentros, generalmente como carrilero e ingresando en los segundos tiempos, pero su suerte, vale decir, ya estaba echada. Sin llamar mucho la atención se despidió de Malvestitti, Calcaterra, Marcos Borges y Terremoto Cejas, mientras armaba el bolso para buscar nuevos horizontes.
Luego se bajó en la estación de Quilmes y se mandó para las instalaciones del Cervecero, donde le hicieron firmar un contrato que incluía tener como compañeros a Llop, Tuzzio y Quatrocchi durante la temporada 1995/96 del Nacional B. Ignoto para el desconfiado simpatizante cervecero, recibió una buena señal por parte del técnico Ricardo Villa (hacía dupla con Larrosa), que salió a bancarlo públicamente con la la frase «es un pichon de Vivas«. Por supuesto que el ex Newell’s sólo disputó 2 partidos (y de forma lamentable), provocando la ira de la platea quilmeña, que lo tomó de punto y logró que no juegue nunca más.
Un año más tarde volvió a ponerse el esnorkel para bajar hasta la Primera B y defender los intereses de Argentino de Rosario. Lo curioso es que después de una temporada pegó el gran salto de su trayectoria: el fútbol internacional. Cerro Porteño de Paraguay (1997-2000) le dio de comer durante muchos años y le otorgó la grata oportunidad de disputar la Copa Libertadores. También pasó por Libertad (en la 2002/03 jugó con Justo Villar, Carlos Bonet, Estanislao Estruway y Derlis Soto) y 12 de Octubre, antes de sorprender a varios, concretando una transferencia al fútbol italiano. ¿Milan? ¿Parma? ¿Penne Calcio? No, menos que eso. En el 2005 arribó al Budoni, modesto conjunto le abrió las puertas de Europa.
A mediados de 2006 comenzó a ponerse melancólico y se puso un objetivo bien claro: volver a vestir los colores rojinegros en el pecho. Así fue como regresó a Misiones para actuar en Crucero del Norte, team de casaca amarilla pero con la yerba Rosamonte de sponsor. En ese club Recalde se trató con el arquero Hernán Santa Cruz y el Suligoy trucho.
En agosto de 2007, cuando parecía que la trayectoria de este hombre estaba acabada, volvió a patear el tablero con un nuevo pase a Italia. Tanto los medios como la AFA dieron cuenta de esa transferencia pero nunca se supo a qué equipo había arribado. Hoy es un desaparecido futbolístico.

Se comió todos los amagues y vomitó el buen gusto

goycocamisaimpresentable.jpg

«Mandiyú era un escritorio. No había club ni estructura. Y encima le alquilé la casa al peor tipo de Corrientes, un sinvergüenza de primera categoría que me hizo pasar uno de los momentos más ingratos de mi vida. El club debía pagar el alquiler. Como se atrasó, le dije que me hacía cargo de la deuda, aunque no me correspondía. Para eso debía cobrar el anticipo de mi contrato con el Inter. Salí en camioneta hacia Buenos Aires y me paró la policía. El guacho me había metido un embargo contra la camioneta. Estaba relacionado con la política y quiso ganar chapa conmigo. Pasé una vergüenza bárbara en Curuzú Cuatiá, al entrar en la comisaría. Como el club era un desastre, ni siquiera pedían recibo de lo que pagaban, así que puse hasta la guita que ya le habían pagado. La joda me salió 54.000 dólares. Recuperé la camioneta embargada tres meses después. Y no estaba en la comisaría, ¿eh? La tenía el tipo ése en la casa«, declaró alguna vez Sergio Goycochea en la revista El Gráfico.

Lo que no dijo el caradura es que lo detuvieron por la camisa que llevaba puesta. Y que agradezca que lo largaron.

Vélez logo Sportlandia 1983

velezsportlandiadiportto.jpg

A simple vista es una formación común y corriente, al margen de la imagen de Carlitos Bianchi sentado sobre la pelota. Lo curioso, en este caso, es que Pedro Larraquy haya salido a la cancha con una camiseta distinta a la de sus compañeros. Como se aprecia, la mayoría luce sobre la V azul la palabra Sportlandia. Pedrito, en cambio, sólo muestra el logo redondo. ¿Que estamos hilando muy fino? Puede ser, para eso estamos.

Gimnasia y Tiro 1993 (el más feo de la historia)

gimnasiaytirofeo.jpg

Un gran equipo, eso no se discute. Ganó el Torneo del Interior en 1992 y un año más tarde obtuvo el ascenso a Primera División. Pero vayamos a lo realmente importante: jamás en la historia de la humanidad otro club pudo juntar tantos cucos en una misma formación.

amayatigre.jpg
El Tigre Amaya
Garantía de gol y cagazo en el rival de turno. Con esa pinta podía hacer temblar a cualquier marcador central con fama de duro. Jamás alguien se atrevió a hacerle un chiste.

gonzalezalfredo.jpg
Alfredo González
Otro tanque del área. Pesado y potente. Dicen que la semana previa a los partidos le hacían oler prendas con olor de los adversarios para que los sábados se los devorara en la cancha.

rodriguezviejo1.jpg
El viejo Rodríguez
Nos cae bien porque se encargó de poner bien alto el uso del bigote. Pero no era para nada serio ver a un empleado provincial de 37 años en pantalones cortos todos los fines de semana. Él mismo recordó una frase que alguna vez salió de la boca del Negro Marchetta: «Son un gran equipo, tocan bien, pero tienen un gran defecto: tienen que jugar adentro de una carpa porque son todos muy feos«.

gimnasiaytirofeo5.jpg
Ramón Benito Álvarez
El fachero del plantel. Llamaba la atención por su buzo rosa fluo, siempre haciendo juego con sus guantes. Un coqueto. Se cree que fue uno de los primeros metrosexuales del país.

herrerapopeye.jpg
Popeye Herrera
Un cavernícola al que sólo faltaba el garrote en la mano. Aquí lo vemos mostrando su fiereza ante su gente, después de ganarle al Deportivo Italiano.

gytfeos.jpg
Feos sí, horribles no
Desde acá nuestro respetuoso homenaje para este grupo de buenos futbolistas que colocó al conjunto del norte en la máxima división del fútbol argentino. Con o sin belleza, el Albo de Salta ganó la admiración de muchos. He aquí un compilado de imágenes (hay más en GyTSalta.com.ar) que vienen bien a la hora de presionar a los niños que no quieren tomar el jarabe. ¡Abrí la boca o te muestro al Tigre Amaya!

gimnasiaytirofeo4.jpg

gimnasiaytirofeo6.jpg

gimnasiaytirofeo2.jpg

gimnasiaytirofeo3.jpg