
Martín Alejandro Di Diego
Enganche puteado por la parcialidad cervecera durante esa lágrima colectiva que fue el Quilmes de la temporada 1991/92. Di Diego no fue el único responsable del descenso al Nacional B, está claro. Pero su exagerada parsimonia y su baja temperatura corporal lo condenaron al hostigamiento perpetuo.
Con el club sureño en Primera División (ya había jugado en el ascenso) disputó 14 encuentros y le marcó un gol a Estudiantes que poco sirvió para embellecer su trayectoria, que hasta ahí no prometía ni mucho menos.
Su derrotero continuó en instituciones del under como Talleres de Remedios de Escalada, Defensores de Belgrano (en la temporada 1995/96 actuó junto a Latrechina, Walter Siciliano y Diego Ghini), Almirante Brown (21 partidos y 1 tanto en la temporada 1996/97), Argentino de Quilmes (varios torneos desde 1999 a 2004), Brown de Adrogué (2000/01), y Ben Hur de Rafaela (2002/03, al lado de figuras como Juan Manuel Suligoy, José Luis Marzo, Rodrigo Llinás, Juan Carlos Betancor, Diego Maier, Silvio Azoge y Martín Román).
Ya recibido en la Escuela de Directores Técnicos Hugo Manuel García (cuna de grandes entrenadores como Daniel Garnero, Pablo Rotchen, Walter Parodi, Fabián Alegre, Carlos Castagneto y Fabio Spotorno), comenzó a trabajar en las inferiores de Argentino de Quilmes…ahí cerquita del club donde alguna vez lo acusaron de pechofrío. Pero, como los cerveceros no son rencorosos, a fines de 2005 lo invitaron a participar del homenaje a Nelson Vivas. Un gesto para imitar. Es más, nosotros también lo vamos a llamar el día que hagamos un tributo a Vivas. A Lucas Vivas, obvio.
JuanPordiosero






