Cienfuegos 2 – Boca 2

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El jueves 4 de agosto de 1988, Boca pisaba tierras cubanas para disputar un partido amistoso ante la poco prestigiosa Selección de la Provincia de Cienfuegos. En el estadio Pedro Marrero, y ante unos 50.000 espectadores, isleños y xeneizes igualaron 2 a 2. Para Boca Juniors, que alistó ese día a Gatti; Abramovich, Tabares, Erbin, Hrabina; Villarreal, Carrizo y Tapia; Graciani, Gutiérrez y Hoyos, marcaron Villarreal y Graciani.

Chelo

Tradito Martín

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Gustavo Martín Tradito
Otro valor más (y van…) surgido de las divisiones menores de Argentinos Juniors. Apareció a fines de 1996, con el Bicho en el Nacional «B» y él con 18 años. Tan sólo 3 días después de su debut marcó su primer gol ante Quilmes, que valió un triunfo y muchos elogios por su actuación. Fueron tan buenas sus primeras apariciones, que finalizó la etapa clasificatoria siendo titular, ganándole el puesto a Pablo Rodríguez, reemplazante natural por aquellos días de Cristian Zermattén.
Chiche Sosa llegó a la dirección técnica en lugar de Jorge Olguín y le aseguró un lugar entre los 11 iniciales para la Zona Campeonato, pero luego de dos partidos en regular nivel el DT confió nuevamente en Rodríguez. Tras el receso veraniego volvió Zermattén y Tradito ya no tuvo tanta continuidad. Se dio el lujo de jugar el partido de la última fecha -ante Gimnasia y Tiro de Salta- que determinó la vuelta de Argentinos a Primera División.
Tradito debutó en la máxima categoría nada menos que contra Boca y en la Bombonera, pero sólo jugó 7 partidos del Apertura ’97. El Clausura no lo tuvo ni siquiera en el banco de suplentes y, tras 20 encuentros en total en el equipo de La Paternal, el final de la historia fue previsible: volvió al Nacional «B» para jugar en Chacarita Juniors. Una temporada en el Funebrero y el pase a All Boys para la 1999/2000. Tras un año en Floresta, bajó una categoría más fichando para Almirante Brown.
Al año siguiente San Miguel fue su casa, donde permaneció un par de temporadas y Flandria, en la 2003-04, es el último destino futbolístico que se le conoce.

Doctor_JR

Maradona 1986

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De cara a la temporada 86/87, el Nápoli de Italia comenzaba sus trabajos preparatorios en la recóndita ciudad alpina de Lodrone, en el límite con Austria. Allí, un recientemente consagrado Diego Armando Maradona hacía de las suyas en los entrenamientos y era retratado por la revista El Gráfico. Quizá a sabiendas que dentro del campo de juego ya lo había demostrado todo en tierras mexicanas, decidió probar también con el duro arte de atajar. Conociéndolo a Diego es más que seguro que no tomó a Shilton como espejo en quien mirarse.

Chelo

Argentina banderita 1987

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Es bien sabido que la AFA no presta su escudo oficial para todas aquellas competencias de espíritu olímpico. Así es como en muchos juegos, por ejemplo, el combinado nacional ha utilizado los típicos anillos donde tradicionalmente se porta el emblema. Para la disputa de los Terceros Juegos Sudamericanos de 1987 en Chile y clasificatorios para los 10º Juegos Panamericanos de Indianápolis de ese año, la selección argentina lució la bandera nacional a la altura del corazón. Pero eso no es todo, contrariamente a lo que confecciona históricamente Adidas para la camiseta albiceleste, esta tenía el listón central blanco y no celeste.

Chelo

Iantorno Roberto

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Roberto Daniel Iantorno (El Beto)
Sentando precedentes de lo que luego serían las frustrantes contrataciones de hombres del ascenso como Lucas Ferreiro, Sebastián Penco, Carlos Luna y tantos otros, en 1987 Racing se enloqueció con la asomborsa performance del atacante Roberto Iantorno, que por entonces metía goles todos los fines de semana con JJ Urquiza, y lo contrató para jugar en la máxima división.
El pibe venía de marcar 15 tantos en los primeros 14 partidos del torneo de la Primera D y aunque era evidente el cambio de categoría, más de uno se esperanzó con la posibilidad de que el delantero repitiese su labor en La Academia.
Su paso por el club de Avellaneda fue insignificante. Sin llegar a debutar en ese gran team del Coco Basile, viajó luego a Córdoba para sumarse al plantel de Talleres (1988/90), y peleó el puesto con jugadores de la talla de Mario Bevilacqua y el Toti Iglesias. Su momento de gloria, quizás, fue precisamente contra La Gloria, cuando convirtió sú único gol en Primera en el clásico que ganó Instituto por 4 a 2, en 1989. En total fueron 7 partidos con la camiseta albiazul, que le sirvieron como despedida de los grandes flashes.
Tampoco en Chacarita (1991/92) pudo recuperar el prestigio ganado en sus primeros años del under y es por eso que ni siquiera llegó a ser un grande del ascenso. Sus días, según cuentan, volvieron a ser tan comunes como los de cualquier mortal y hasta terminó atendiendo un kiosco.

Juan Pordiosero