Demichelis (2002)

demichelis

En un dramático encuentro del Clausura 2002, Racing, que venia de ser campeón, perdió su última chance de repetir cuando enfrentó a River, en el Monumental. El partido estaba igualado 0 a 0 cuando en el minuto 90 los dirigidos por Merlo contaron con un tiro libre gracias a la expulsión de Ángel David Comizzo. Quien se hizo cargo de la situación fue Martín Demichelis, que se calzó el buzo y soportó estoicamente la jugada mal aprovechada por Úbeda, que culminó con el gol de Pipino Cuevas.

Riquelme 2006

En la previa por la semifinal de la Champions entre Villarreal y Arsenal, en abril de 2006, Juan Román Riquelme se puso los guantes (de lana, por el frio) en Londres, y jugó a ser arquero por un rato.

Juan Pordiosero

Maldonado Alfredo

Alfredo Daniel Maldonado
Platense se caracterizó en los 90’s por sacar futbolistas que luego se perdieron en el anonimato. Algunos casos como los de Gerardo «El Camionero» Pinto, Diego Zeballos y Sebastián Villoldo ya han desfilado por este sitio. Pero el de Alfredo Maldonado es más extraño aún, ya que a diferencia de los otros, jugó más de un par de partidos (para ser más precisos, 21 encuentros desde 1991 a 1993).
Según cuentan las crónicas era marcador central. Le tocó jugar con Bellini, Baena, Capozucchi, Diego Díaz y Leo Aguirre, entre otros.
Después se supo que vistió la casaca de Excursionistas, en el ascenso, para luego abandonar la práctica activa en cancha de 11. Dicen que dedicó sus días al fútsal.
Es más, un comunicado de la AFA de abril de 2004 informa «HEBRAICA c. ARGENTINOS JUNIORS Ia. 03/04/04 EXPTE. 35091:Se suspende por dos partidos al jugador Alfredo Daniel Maldonado, del Club Hebraica. Art. 201 b) I del R.D. (puntapié c/pelota)«.
En el barrio diríamos «¡No sabés la patada que metió Alfredito!».

Juan Pordiosero

El Padrino y la Baldosa

Grata sorpresa recibimos al enterarnos de que la revista Loaded nos había recomendado en su edición de Abril de 2006 (Número 23).
Agradecemos al lector Lucho, que nos avisó y a toda la gente que forma parte de la publicación especializada en videojuegos. Para ver la crítica, click acá.

En Una Baldosa

Naif Raúl

Raúl Alejandro Naif (El Turco)
Sería sencillo y bastante simplista hacer un juego de palabras para decir que este futbolista pecó de ingenuo a lo largo de tu trayectoria. Pero ese concepto estaría muy alejado de la realidad . Este delantero, vivo y luchador, irrumpió en la Primera División del Deportivo Español, en 1994, cuando todavía había espacio para los jóvenes talentos (años más tarde llegarían refuerzos por doquier). En esas condiciones, el Turquito Naif pudo llegar a la decena de encuentros disputados con la camiseta del «Gallego». Luego, tomó la decisión más importante de su carrera: irse del país. El cambio geográfico le reportó beneficios para su bolsillo y para su prestigio, ya que alcanzó la categoría de ídolo en algunos de los clubes por donde pasó e incluso jugó para la Selección de Palestina, gracias a sus orígenes que le otorgaron esa segunda nacionalidad.
Se hizo conocido en Honduras, cuando fue goleador del CD Victoria de La Ceiba (12 goles en la temporada 1996-97) y cuando reapareció en el Marathon (2000) ; y tambien en Chile, jugando para el Audax Italiano, Santiago Wanderers (1999, con 16 partidos y 4 goles), Puerto Montt (hizo el tanto del ascenso a Primera en 2002) y Provincial Osorno (2002-03). En este último equipo la rompió (con clasificación histórica y participación en la Copa Sudamericana incluída) y pasó a Independiente Santa Fe de Colombia (a fines de 2003), donde ratificó sus buenas actuaciones y dejó un grato recuerdo, pese a que en las primeras fechas sufrió al tener un DT que no lo ponía (luego llegaría Jaime de La Pava y recuperaría su lugar). En 2005 retornó al Provincial Osorno, pero a comienzos de este año optó por regresar a la vieja y queria liga que lo vio triunfar: la hondureña. Hoy, sigue dividiendo sus días entre el CD Victoria y el seleccionado de su país por descendencia, que lo convoca cada tanto, como sana costumbre desde 2002, cuando los dirigentes decidieron darle empuje al equipo incorporando extranjeros con raíces palestinas. Allí, juega junto a otro grande como Pablo Abdala, y los chilenos Francisco Alam, Roberto Kettlun, Edgardo Abdala y los hermanos Roberto y Fabián Bishara, entre otros. No es casualidad el lazo entre el país trasandino y el de Medio Oriente . En Chile las colonias palestinas superan los 100.000 habitantes y desde 1920 funciona el club Palestino, que sirve como nexo fundamental para la actividad de la Selección.
En 2004, Naif fue consultado sobre la particularidad de viajar tanto (un día y medio) para jugar un match internacional, y estar tan cerca de una zona histórica de conflicto (los problemas con Israel datan desde comienzos del siglo XX), aunque en la mayoría de los casos actúan de local en Qatar:

¿Cómo es una convocatoria para la selección de Palestina? ¿Qué hay que sufrir para jugar por Palestina?

(Suspira largo) Hay que sufrir. Más allá de estar jugando en Santa Fe, en uno de los clubes más importantes de América, si me llaman a la convocatoria es porque también no pueden salir todos los jugadores que han salido en Palestina a causa de la guerra. Por ahí son escogidos o tienen mucha suerte de salir del país, pues Palestina está en el centro, rodeada por Irak y eso le hace muchos problemas. Aparte los palestinos son mal vistos por el mundo por todo esto de Nueva York y España y se les involucra por la guerra. Es difícil ir a una convocatoria donde muchos de mis compañeros tienen que llamar todos los días a la casa para saber si sus familias están bien. Es muy difícil, pero estar jugando una competencia internacional le levanta el ánimo a uno. La última vez no me llamaron porque no estaba haciendo las cosas bien (risas), porque no estaba jugando y ellos eran conscientes de mi situación. Ahora se dio vuelta el asunto y me han convocado para el próximo juego.

¿Cómo vive usted la guerra?

Sinceramente no es lo mismo estar allá que estar tan lejos y ver lo que ocurre por las noticias. Tengo contacto vía e-mail con el medio, con el preparador físico y con varios de mis compañeros. Con el técnico no, porque vive en Australia. Uno trata de darles ánimo a todos y de decirles que la guerra pronto va a acabar, pero al paso que vamos esto no termina más.

Juan Pordiosero

Carraro Gustavo

Gustavo Ariel Carraro
Puntero con mucha mala fortuna que llegó al fútbol grande pese a la gran cantidad de obstáculos que se encontró en el camino. Nacido en San Miguel de Tucumán, hizo parte de las inferiores en el club La Armonía de Bahía Blanca y llegó con edad de Sexta División a Independiente de Avellaneda, en 1993. En el Rojo trepó los clásicos escalones para llegar a Primera pero varias lesiones lo postergaron. A medida que iba pasando el tiempo las oportunidades se le desvanecían, y por eso prefirió emigrar, en 1999, a Defensa y Justicia, en la B Nacional. Allí se dio el lujo de actuar profesionalmente, con 31 partidos y 12 goles en su haber. Pero como todo pibe que alguna vez insinuó, tenía las ganas intactas de pisar una cancha en la máxima categoría. Por eso retornó a Independiente a mediados de 2000, aunque allí volvió a toparse con la mala suerte. Sufrió una pubialgia y lo operaron, pero luego detectaron que su verdadero problema venía de una lesión en el tendón rotuliano y lo volvieron a intervenir quirurjicamente. Cuando parecía que a los 25 años su vida de «juvenil» había terminado, le llegó la gran chance de su vida, sus 15 minutos de gloria. En septiembre de 2001, ingresó (a los 35′ del segundo tiempo) con la camiseta número 21, reemplazando a Gastón Galván, en un partido que el equipo de Trossero perdía ante Chacarita, en San Martín. Carraro, quizás emocionado por su debut, quiso hacer todo en 10 minutos. Y lo pudo hacer, pero en 11. Primero, acomodó a Marra y lo amonestaron. Después, cuando el partido se moría en su primer minuto adicional, tiró un centro a la cabeza de Hernán «Pichi» Franco que decretó el 1 a 1. Ese día nunca lo va a olvidar.»Estoy muy contento. Por primera vez me sentí partícipe del equipo. Fue como si el gol lo hubiese hecho yo«, comentó el tucumano.
Luego siguió en el plantel pero le dieron escasos minutos. A mediados de 2002 se fue a Banfield con la esperanza de encontrar regularidad, pero no la halló (apenas 29 minutos, en 3 partidos del Clausura 2003). Le tocó luchar con Ariel Suligoy, Sebastián Bueno, Roberto Colautti y Daniel Bilos, lo que le representó demasiado esfuerzo y pocas satisfacciones. Así fue como se alejó del Taladro y volvió a mostrar su clásico «desborde seguido de centro» en Defensa y Justicia. En su nueva etapa en El Halcón de Varela (2003/04) pudo armar un tridente ofensivo junto al «Luigi» Villalba y «Zapatilla» Sánchez.
A mediados de 2004 viajó a Honduras para fichar con un equipo pero no arregló económicamente y regresó al país para jugar en Defensores de Cambaceres. En el conjunto de Ensenada pasó de las buenas y de las malas, pero se le recuerda un gol ante Flandria que cortó una racha de cinco meses sin triunfos. Ah, y fue sobre la hora, como en aquella noche de septiembre de 2001.

Juan Pordiosero

Saffores Joaquín

Joaquín Damián Saffores (El Oreja)
Delantero de particular apellido que algún hincha enfermo de Gimnasia recordará por haberlo leído en viejas crónicas de principios de los 90’s. Su participación en la Primera División fue breve e insignificante, pero llegó a formar parte de la última gran alegría del Lobo platense. Si bien sólo disputó 3 encuentros de manera oficial (en 1993), integró el plantel que obtuvo la Copa Centenario en enero de 1994, junto a otros grossos como el «Zorro» Daniel Stremiz, Omar Mónaco, Fernando Galetti, Jorge Gregorutti y Pablo Talarico.
Luego continuó su trayectoria en el ascenso. Primero en Argentino de Quilmes y luego en Cambaceres, equipo que le dio la chance de mostrarse en la Primera B. Y no lo hizo del todo mal. Convirtió algunos goles (7, en la temporada 1995/96) pero no pudo evitar el descenso.
Luego, en la Primera C, evidenció una alarmante falta de contundencia (no marcó ningún tanto, aunque vale destacar que muchas veces fue al banco). «Creo que no se me está dando porque aún no estoy diez puntos, pero creo que hay que buscarlo y se que en cualquier momento el gol va a llegar. Quizás me falta suerte» declaró en noviembre de 1997.
Hoy, de él, ni noticias. Y del gol que andaba buscando, mucho menos.

Juan Pordiosero

Trotta 1993

Trotta

El 4 de abril de 1993, Vélez Sarsfield enfrentó a Newell’s, en Rosario, por la octava fecha del Torneo Clausura. Como se hizo costumbre durante esa década, El Fortín quedó con un jugador menos por la expulsión de Jose Luis Chilavert. Y quién se calzó el buzo (no fue la única vez) fue Roberto Trotta. Aguantó con la valla invicta y los de Liniers ganaron 1 a 0 con gol de Walter Pico.

Cucu