En un dramático encuentro del Clausura 2002, Racing, que venia de ser campeón, perdió su última chance de repetir cuando enfrentó a River, en el Monumental. El partido estaba igualado 0 a 0 cuando en el minuto 90 los dirigidos por Merlo contaron con un tiro libre gracias a la expulsión de Ángel David Comizzo. Quien se hizo cargo de la situación fue Martín Demichelis, que se calzó el buzo y soportó estoicamente la jugada mal aprovechada por Úbeda, que culminó con el gol de Pipino Cuevas.
Archivo del Autor: juancastromdp
Riquelme 2006

En la previa por la semifinal de la Champions entre Villarreal y Arsenal, en abril de 2006, Juan Román Riquelme se puso los guantes (de lana, por el frio) en Londres, y jugó a ser arquero por un rato.
Juan Pordiosero
Maldonado Alfredo
Según cuentan las crónicas era marcador central. Le tocó jugar con Bellini, Baena, Capozucchi, Diego Díaz y Leo Aguirre, entre otros.
Después se supo que vistió la casaca de Excursionistas, en el ascenso, para luego abandonar la práctica activa en cancha de 11. Dicen que dedicó sus días al fútsal.
Es más, un comunicado de la AFA de abril de 2004 informa «HEBRAICA c. ARGENTINOS JUNIORS Ia. 03/04/04 EXPTE. 35091:Se suspende por dos partidos al jugador Alfredo Daniel Maldonado, del Club Hebraica. Art. 201 b) I del R.D. (puntapié c/pelota)«.
En el barrio diríamos «¡No sabés la patada que metió Alfredito!».
Juan Pordiosero
El Padrino y la Baldosa

Agradecemos al lector Lucho, que nos avisó y a toda la gente que forma parte de la publicación especializada en videojuegos. Para ver la crítica, click acá.
En Una Baldosa
Naif Raúl

Se hizo conocido en Honduras, cuando fue goleador del CD Victoria de La Ceiba (12 goles en la temporada 1996-97) y cuando reapareció en el Marathon (2000) ; y tambien en Chile, jugando para el Audax Italiano, Santiago Wanderers (1999, con 16 partidos y 4 goles), Puerto Montt (hizo el tanto del ascenso a Primera en 2002) y Provincial Osorno (2002-03). En este último equipo la rompió (con clasificación histórica y participación en la Copa Sudamericana incluída) y pasó a Independiente Santa Fe de Colombia (a fines de 2003), donde ratificó sus buenas actuaciones y dejó un grato recuerdo, pese a que en las primeras fechas sufrió al tener un DT que no lo ponía (luego llegaría Jaime de La Pava y recuperaría su lugar). En 2005 retornó al Provincial Osorno, pero a comienzos de este año optó por regresar a la vieja y queria liga que lo vio triunfar: la hondureña. Hoy, sigue dividiendo sus días entre el CD Victoria y el seleccionado de su país por descendencia, que lo convoca cada tanto, como sana costumbre desde 2002, cuando los dirigentes decidieron darle empuje al equipo incorporando extranjeros con raíces palestinas. Allí, juega junto a otro grande como Pablo Abdala, y los chilenos Francisco Alam, Roberto Kettlun, Edgardo Abdala y los hermanos Roberto y Fabián Bishara, entre otros. No es casualidad el lazo entre el país trasandino y el de Medio Oriente . En Chile las colonias palestinas superan los 100.000 habitantes y desde 1920 funciona el club Palestino, que sirve como nexo fundamental para la actividad de la Selección.
En 2004, Naif fue consultado sobre la particularidad de viajar tanto (un día y medio) para jugar un match internacional, y estar tan cerca de una zona histórica de conflicto (los problemas con Israel datan desde comienzos del siglo XX), aunque en la mayoría de los casos actúan de local en Qatar:
¿Cómo es una convocatoria para la selección de Palestina? ¿Qué hay que sufrir para jugar por Palestina?
(Suspira largo) Hay que sufrir. Más allá de estar jugando en Santa Fe, en uno de los clubes más importantes de América, si me llaman a la convocatoria es porque también no pueden salir todos los jugadores que han salido en Palestina a causa de la guerra. Por ahí son escogidos o tienen mucha suerte de salir del país, pues Palestina está en el centro, rodeada por Irak y eso le hace muchos problemas. Aparte los palestinos son mal vistos por el mundo por todo esto de Nueva York y España y se les involucra por la guerra. Es difícil ir a una convocatoria donde muchos de mis compañeros tienen que llamar todos los días a la casa para saber si sus familias están bien. Es muy difícil, pero estar jugando una competencia internacional le levanta el ánimo a uno. La última vez no me llamaron porque no estaba haciendo las cosas bien (risas), porque no estaba jugando y ellos eran conscientes de mi situación. Ahora se dio vuelta el asunto y me han convocado para el próximo juego.
¿Cómo vive usted la guerra?
Sinceramente no es lo mismo estar allá que estar tan lejos y ver lo que ocurre por las noticias. Tengo contacto vía e-mail con el medio, con el preparador físico y con varios de mis compañeros. Con el técnico no, porque vive en Australia. Uno trata de darles ánimo a todos y de decirles que la guerra pronto va a acabar, pero al paso que vamos esto no termina más.
Juan Pordiosero
Carraro Gustavo

Luego siguió en el plantel pero le dieron escasos minutos. A mediados de 2002 se fue a Banfield con la esperanza de encontrar regularidad, pero no la halló (apenas 29 minutos, en 3 partidos del Clausura 2003). Le tocó luchar con Ariel Suligoy, Sebastián Bueno, Roberto Colautti y Daniel Bilos, lo que le representó demasiado esfuerzo y pocas satisfacciones. Así fue como se alejó del Taladro y volvió a mostrar su clásico «desborde seguido de centro» en Defensa y Justicia. En su nueva etapa en El Halcón de Varela (2003/04) pudo armar un tridente ofensivo junto al «Luigi» Villalba y «Zapatilla» Sánchez.
A mediados de 2004 viajó a Honduras para fichar con un equipo pero no arregló económicamente y regresó al país para jugar en Defensores de Cambaceres. En el conjunto de Ensenada pasó de las buenas y de las malas, pero se le recuerda un gol ante Flandria que cortó una racha de cinco meses sin triunfos. Ah, y fue sobre la hora, como en aquella noche de septiembre de 2001.
Juan Pordiosero
Saffores Joaquín

Luego continuó su trayectoria en el ascenso. Primero en Argentino de Quilmes y luego en Cambaceres, equipo que le dio la chance de mostrarse en la Primera B. Y no lo hizo del todo mal. Convirtió algunos goles (7, en la temporada 1995/96) pero no pudo evitar el descenso.
Luego, en la Primera C, evidenció una alarmante falta de contundencia (no marcó ningún tanto, aunque vale destacar que muchas veces fue al banco). «Creo que no se me está dando porque aún no estoy diez puntos, pero creo que hay que buscarlo y se que en cualquier momento el gol va a llegar. Quizás me falta suerte» declaró en noviembre de 1997.
Hoy, de él, ni noticias. Y del gol que andaba buscando, mucho menos.
Juan Pordiosero
Trotta 1993

El 4 de abril de 1993, Vélez Sarsfield enfrentó a Newell’s, en Rosario, por la octava fecha del Torneo Clausura. Como se hizo costumbre durante esa década, El Fortín quedó con un jugador menos por la expulsión de Jose Luis Chilavert. Y quién se calzó el buzo (no fue la única vez) fue Roberto Trotta. Aguantó con la valla invicta y los de Liniers ganaron 1 a 0 con gol de Walter Pico.
Cucu
