
A pesar de su versatilidad para actuar tanto de marcador central como de lateral por izquierda, no tuvo mucho lugar con los técnicos que fueron desfilando por el Sabalero y apenas sumó un puñado de encuentros hasta mediados de 2004, cuando fue dejado en libertad de acción tras la llegada del «Coco» Basile. Lo curioso es que a los pocos días se presentó a una multitudinaria prueba que ofrecía el otro equipo de Santa Fe, Unión. Pero la sed de revancha (o de traición) no pesó más que su nivel futbolístico y no superó la evaluación. Buscando un club que le diera satisfacciones, recaló en Tiro Federal, donde jugó algunos encuentros informales pero no fue aprobado por el DT, el Chaucha Biancho. Cuando parecía que se iba a quedar seis meses colgado, apareció Sarmiento de Junín, que lo contrató para disputar la Primera B. Y allí es feliz, jugando al lado de Rodrigo Burela y Cristian Jeandet.
Hasta el día de hoy se ignora si los padres le pusieron Ezequiel con X para ganar una apuesta.
Juan Pordiosero





