Marcio Alemao

Marcio Alemao
Su verdadero nombre es Clodoveu Mariano Junior Almeida pero como no le entraba en la camiseta se lo cambió. Cuando llegó a Colón, el diario Olé le inventó el típico Marcio Da Souza pero los verdaderos fanáticos saben su nombre.
Este zaguero entusiasta dista mucho de lo que realmente se espera de un lateral brasilero. Primero porque es rubio y tiene más aspecto de uruguayo, porque además pegaba como un burro. Casi parte a un jugador de Unión tirándose con las dos piernas hacia delante. Seguramente habrá nacido en la frontera, a pesar de que su documento diga otra cosa.
Se inició en el San Pablo y pasó por el Cruzeiro de Belo Horizonte. Entre el 2000-2002 recaló en el Mogi Mirim, del cual su mayor accionista es Rivaldo. Seguramente viendo que daba perdida llegó a nuestro país. En Colón duró poco y fue suplente, de ahí pasó a Olimpo pero no quedó en la prueba al igual que Leone y Pekarnik.
Ahora pega patadas en el U.V.T de su país y se puede retirar tranquilo, pues su estadística registra que convirtió un gol en Copa Libertadores, y no fue en contra.

Cucu

Lutman Kurt

Kurt Lutman

Escuchar este nombre es pensar en un extranjero de algún país europeo con campeonato debil que viene a hacer la América. Sin embargo la historia dice que Kurt Lutman nació en Rosario y llegó a la primera de Newell’s a mediados de los 90’s.
Cumplió el sueño de jugador fanático y eso le costó la carrera pues luego de hacerle frente al presidente Eduardo Lopez rechazó ofertas de Velez, Argentinos y México entre otros esperando la derrota del dirigente en las elecciones. «Esperaré hasta después de diciembre, que es cuando habrá elecciones. Si pierde López y asume otra dirigencia golpearé las puertas para preguntar si tengo lugar», dijo alguna vez.
Su carácter lo hizo referente entre los pibes de La Lepra y en una oportunidad, el enganche metedor, luego de cobrar un sueldo, lo devolvió al banco porque sus compañeros seguían con deudas, rescindió el contrato, bardeó a Rebottaro y se fue.
Tiempo mas tarde recapacitó e intentó una vuelta, pero ya no pudo, las lesiones le impidieron seguir en el primer nivel. Previamente jugó en Huracán de Corrientes, Godoy Cruz de Mendoza, se probó en Lanús y coqueteó con Argentino de Rosario para la Primera C. En la actualidad juega en ligas regionales de Santa Fé, es miembro de la agrupación H.I.J.O.S (hace poco cagó a palos a un represor) y trabaja en un kiosco frente a la Facultad de Derecho en Rosario (Córdoba y Moreno). Es recordado por su paso en el Sub 17 de 1993 y por un festejo en Newell?s con la remera «Cárcel a Videla«.

PD: Un grupo de estudiantes rosarinos hizo un corto de cine que lleva su nombre.

Cucu

Especiales: Darío Dubois

Darío Dubois

Quizás el personaje más especial que escupió el ascenso argentino en su larga historia. Se hizo conocido por haber salido a jugar algunos partidos con la cara pintada, pero detrás del maquillaje y sus habituales excentricidades se escondía la cabeza de un tipo muy inteligente, buen compañero, humilde y crítico del ambiente contaminado del fútbol.

De valores bien firmes, se encargó de dejar en evidencia las miserias que habitan entre los jugadores y los dirigentes. Peleó dentro de la cancha hasta quedar exhausto. Y fuera de ella imitó la postura. Hasta que un mal día se fue de este mundo en un episodio no esclarecido en el que recibió dos balazos.

Se había iniciado en Yupanqui en 1994 y después vistió diferentes camisetas del ascenso, como la de Atlético Lugano (1995/97 y 2001), Ferrocarril Midland (1998/99 y 2001/02), Deportivo Riestra (1999/2000), Laferrere (2000), Cañuelas (2001) y Victoriano Arenas (2002/04).

Sus anécdotas se cuentan de a montones. Quizás la más llamativa tiene que ver con la máxima locura que se haya visto alguna vez en estadio argentino. Darío, incentivado por el Black Metal, se pintó la cara cuando jugaba en Midlan para afrontar un clásico ante Argentino de Merlo. La práctica no quedó ahi. La repitió varias veces hasta que se lo prohibieron.

Consultado por el Diario Olé, dio su parecer:

-¿Que te hace sentir?
-Me da polenta. Te pintás, salís para guerrear y los matás a los rivales (NdR: En esta temporada, jugó 22 partidos y sólo vio 4 amarillas).

-¿Qué dicen tus compañeros?
-Lo toman con humor. En cambio, los rivales me deliran a dos manos. Algunos hasta se asustan.

-¿No te gusta el fútbol?
-No me gusta jugar. Lo hago porque es muy competitivo y me entreno mucho. No como carne roja, no fumo, no tomo alcohol ni drogas. Nunca lo hice. Además, la poca plata que gano me ayuda. Mi posición económica es desastrosa.

-¿Y cuando dejes de jugar?
-Me gusta el golf, pero no tengo filo (se ríe). Vivo mi presente de músico (tiene una banda y toca en pubs) y futbolista. Si mañana tengo que trabajar de gay en un puterío, lo voy a hacer.

-¿Sos homosexual?
-Está abierto a que todos piensen lo que quieran. Yo sé muy bien lo que hago con mi cuerpo.

-¿Cómo te definirías?
-Un payaso que se pinta la cara, pero que se mata por la camiseta.

 

Dubois también se destacó por hacerle frente a los dirigentes corruptos, denunciando las oscuras acciones de los hombres que se encargan de destruir las categorías más humildes de nuestro fútbol.
En 2003, por ejemplo, duirante una entrevista en «Ascenso 950» por Radio Belgrano, dijo «El presidente de Juventud Unida (Juan José Castro) nos ofreció plata para perder, para que ellos ganen y para que él entrara en una reelección de San Miguel. Rata inmunda, jugamos gratis e igual queremos ganar y nos ofrecen plata; igual, no la vamos a recibir… pero es un político, qué se puede esperar de él?«.

No era una experiencia nueva eso de oponerse a las injusticias, claro. En 1995, según él mismo contó a los periodistas Walter Marini y Marcelo Massarino, se negó a ser sponsoreado por una gente había que por poner su marca en la camiseta de Lugano prometía 40 pesos por triunfo. El equipo de Dubois llevaba 3 victorias al hilo y la guita no aparecía. Suficiente para actuar.
«Resulta que el primer partido que ganamos no nos pagaron, entonces decidí llevarme una cinta aisladora negra para taparme la publicidad de la camiseta. Pero justo en ese partido me la olvidé. Entonces, como había llovido, apenas salimos a la cancha hice como que me persignaba (todos los jugadores hacen eso, pero yo no creo en ninguna religión), agarré barro y me tapé la publicidad. La camiseta naranja quedó cubierta con barro. Me puteaban todos, hasta mis compañeros, no entendían nada, el sponsor se cagaba de risa de nosotros, ¿entendés? No nos pagaban, y yo con esa guita viajaba. Después en la semana, la comisión se juntó y me querían suspender, pero no lo hicieron«, declaró.

Entre las más grossas de sus historias se encuentra una relacionado a un árbitro. «Una vez jugando para Midland enfrentábamos a Excursionistas en el Bajo Belgrano. En la segunda falta que hago el árbitro Juan Carlos Moreno me saca la segunda amarilla y cuando me saca la roja se la caen 500 pesos del bolsillo; me zambullí al suelo, agarré la guita y me fui corriendo. Me seguían todos: el árbitro, los jugadores, cuerpo técnico, se armó un quilombo que ni te cuento. Adentro de la manga, rodeado, le dije al juez: ‘Este es el premio que vos me sacas por echarme, hijo de puta’. Al final se lo terminé devolviendo porque sino me daban veinte fechas«.

A mediados de 2005 se rompió los ligamentos y su club, Victoriano Arenas, no se hizo cargo de la operación. Las idas y vueltas terminaron alejando a Darío de la pelota, aunque mantenía la ilusión de recuperarse y volver. Se las arregló para subsistir laburando con la música. Tuvo una banda llamada Tributo Rock en honor a Vox Dei y también trabajó como sonidista.

El 17 de marzo de 2008 falleció producto de dos balazos que lo tuvieron peleando por su vida durante dos semanas. Tenía 37 años. Hoy vive en el recuerdo de quienes hacemos En Una Baldosa.

Pueden escuchar la entrevista que le hicimos en abril de 2007.

[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/notadubois.mp3%5D
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Actualización: el 1º de diciembre de 2007 participó como invitado especial del 3º Encuentro Baldosero

Actualización II: Darío es baleado.

Actualización III: Fallecimiento de Darío.

formacion

En Una Baldosa

Alfaro González Cristian

Cristian Gerard Alfaro González
Un típico volante derecho, con ida y vuelta, que no pudo triunfar en el fútbol argentino. Jugó 3 partidos en la última temporada de Huracán Corrientes en el fútbol de primera. Se había iniciado en Sudamérica de Uruguay. En aquél equipo mostró grandes cualidades y llegada al gol. Esos mismos valores le valieron una convocatoria para el seleccionado sub 23 charrúa . Los problemas económicos de su club de orígen provocaron la ida sorpresiva. Se fue a Corrientes y a su regreso, jugó un año y volvió a partir. Se incorporó al Deportivo Maldonado , donde estuvo un par de temporadas, con una breve vuelta al Sudamérica (1998-99).
En 2002 se fue a Indonesia para jugar en el PSM de Makassar.

Juan Pordiosero

Pacheco Fram


Fram Enrique Pacheco
Nació en Cartagena, Colombia, en 1980. Llegó a la Argentina cuando comenzó el boom de jugadores colombianos. La llegada de Bermúdez, Córdoba y Serna hizo que el fútbol nuestro comenzara a mirar hacia un nuevo mercado.
Dejó el Envigado para venir al país y se incorporó al Independiente (2000-2001) de Osvaldo Piazza. Pasó sin pena ni gloria (jugó en un torneo de Invierno). Eso lo hizo aún más ídolo, porque creyeron que si jugaba en un club grande podía rendir en otro lado y por ello consiguió nuevas ofertas.
Pasó a Belgrano de Córdoba con otro colombiano Rubiel Quintana y fue dirigido por el Colorado Javier Mac Allister (2001-2002) donde prácticamente sellaron su descenso.
Este volante central de interesante técnica recaló finalmente en Olimpo (2002), donde ahí si creyó que tendría un lugar. Alguna vez se atrevió a jugar como enganche. Claro, nunca pensó que el frío podría jugarle tan mala pasada. El caribeño no solo jugó muy poco sino que solía frecuentar el Bingo Bahía (todas las noches), y es muy recordado por su cualidad de tacaño. Aún queda la espina de un periodista local que le tuvo que pagar un remise para llevarlo a un programa radial y este adujo que había salido aún más caro cuando luego se comprobó era mentira.
También le aseguró a un plateísta que si ponía una bandera colombiana le regalaba la camiseta. El hincha cumplió, Fram no. Por último vale mencionar que en la ciudad sureña fue rechazado en la puerta de un boliche mientras el resto del plantel no tuvo inconvenientes en entrar.
Fracasó tanto que no solo retornó a su país, sino que también a su ciudad. Se desempeña en el Real Cartagena desde el 2004.

Cucu

Pádula Gino

Diego Gino Pádula
Nació el 11 de julio de 1976 y 20 años después, en 1996, debutó en la primera de River luego de hacer todas las inferiores.
Zurdo, se desempañaba como marcador de punta izquierdo, marcador central izquierdo o volante carrilero por izquierda. Al año siguiente es cedido a préstamo a Huracán con una opción de compra de 2.000.000 de dólares. Juega 20 partidos y el Globo pide prórroga. Participa en 22 encuentros y convierte 1 gol.
Una vez terminado el préstamo consigue «su paso al fútbol europeo», y pasa a integrar el plantel del Xerez de la Frontera en Cádiz, España.
Luego de un tiempo de incertidumbre, se logra ubicarlo en el 2000 jugando en el Walsall FC de la segunda o tercera de Inglaterra donde fue elegido el Jugador del Año.
Allí «da el salto de calidad» y pasa al Athletic Wigan, también británico.
Este gran «ejecutor de tiros libres, de buena proyección en ataque y muy buena pegada de media distancia, buen trato de pelota, velocidad y buen manejo» hace poco tiempo apareció en los medios hablando de la llegada de Ramón Díaz como mánager del Oxford Utd, su equipo.

(N d R: en Argentina era Diego, en Europa se hace llamar Gino)

Cucu

Bitancort Ricardo

Ricardo Celestino Bitancort
El uruguayo es recordado por haber llegado a River Plate en 1995 como la promesa del fútbol charrúa. No solo no alcanzó ni a debutar, sino que tampoco su nombre trascendió demasiado. Integró las filas millonarias junto a sus coterráneos Cedrés y Francescoli, pero muy lejos estuvo, sobre todo de este último.
En 1996 el empresario Paco Casal promovió el primer y polémico «paquete» de jugadores del fútbol uruguayo, integrado por él, por Álvaro Recoba y otros, quienes iban a ir a Peñarol pero finalmente terminaron en Nacional. Integró en 1992 la Selección Sub 23 de su país y marcó un gol en un amistoso frente al Karlsruhe de Alemania (5-0). Por esa época ya buscaba la oferta al exterior. La carrera de este volante nacido el 21/04/1972 se resume en Cerro Porteño (1991 y 1997), Danubio (1992-1994), River Plate de Argentina (1995), Nacional (1996), Villa Española (1998), Rampla Juniors (1999) y Juventud de Las Piedras (2000).
Su final fue trágico. Ricardo Bitancort pudo ser crack, pero murió apuñalado a los 29 años. Fue asesinado producto de varias heridas de arma blanca durante un violento altercado con un adolescente, con quién protagonizó una pelea, primero a golpes de puño, a la salida de una fiesta a beneficio de un club de baby fútbol en un barrio periférico de Montevideo.

Cucu

Peralta Alejandro

Alejandro Peralta (El Chuni)
Sobrio defensor de Ferro Carril Oeste que aún transita por el fútbol en busca de la consagración. En Caballito estuvo de 1993 a 1996. Jugó 69 partidos e hizo un gol. En Primera también jugó para Estudiantes de La Plata. En el Pincha jugó 19 partidos y marcó en una ocasión (en la temporada 98/99). Con el tiempo se hizo habitué del ascenso y las ligas de bajo nivel. En el Nacional B defendió el honor de Banfield, Platense y Tiro Federal. En el exterior jugó para el Guabirá y el Aurora (ambos de Bolivia). Este año se sumó al Deportivo Quevedo de Ecuador.
Nunca triunfó como jugador pero tampoco como empresario. Alguna vez estuvo a punto de pasar a Gimnasia y Esgrima de Entre Ríos pero finalmente el pase no se concretó porque el propio jugador (metido en las negociaciones) se demoró en entregar el transfer a su debido tiempo.

Juan Pordiosero