Rojas Claudio

Claudio Rojas (El Guatemalteco)
Volante ofensivo de condiciones muy dudosas. Es verdad que cargó con el peso de pertenecer a una tierra sin cultura futbolística. Pero para contrarrestar ese prejuicio que existe en nuestro país no aportó nada de talento.
A los 20 años se dio el lujo de vestir la camiseta de un grande, River Plate. Había hecho las inferiores en el club, donde compartió la pensión con Matias Almeyda y Roberto Clérico. Passarella le dio la oportunidad de foguearse y más tarde Gallego lo tuvo en cuenta como suplente. Jugó 17 partidos con La Banda (93/94) pero no marcó ningún gol (si contar los torneos de verano).
También debieron sufrirlo los hinchas de San Lorenzo. Disputó 7 encuentros en el Cuervo, en la temporada 94-95.
Estuvo pre-seleccionado en la convocatoria que hizo Griguol en 1996. Pero finalmente no quedó en el plantel de Gimnasia.
Después de ese ramo de sinsabores prefirió deambular por el mundo del ascenso. También regresó a sus pagos para jugar en Comunicaciones y en el archirival, el Municipal. Además representó a su selección.


Juan Pordiosero

Sánchez José Luis


José Luis Sanchez
Volante chileno que reforzó al Vélez campeón de todo. Llegó al Fortín después de la Copa Libertadores de 1994. Se decía que era un buen enganche y que podía ser una rueda de auxilio ante las ausencias de Bassedas o el Tito Pompei. Empezó bien, pero su rendimiento fue de mayor a menor. Fue un abonado al banco de los relevos y debió lucharla en reserva cuando Bianchi se fue del club. Tuvo participación en el título que ganó el conjunto de Liniers en 1995. También fue suplente en la Final de la Intercontinental ante el Milan.
En su país jugó para distintos equipos (Unión Española, Universidad de Chile, Osorno y Puerto Montt). También estuvo jugando en el Ascenso de España e Italia.

Juan Pordiosero

Toninho


Toninho
Interesante historia la de éste delantero brasileño, que llegó a ponerse la camiseta de River en una producción fotográfica que lo mostraba como uno de los refuerzos del equipo que dirigía Passarella. Le decían «el bíblico«, porque antes de cada partido entregaba una Biblia a un jugador del equipo contrario.
Nació el 29 de Mayo de 1965 en el estado de Paraná, Brasil. Debutó en el Atlético Paranaense de Curitiba y luego pasó por varios clubes de su país (Paranaiba, Bragantino y Cabo Frío). En 1988 fue transferido al Luis Ángel Firpo de San Salvador (El Salvador), donde salió campeón y se consagró goleador del torneo. Estuvo un año en el Herediano de Costa Rica y en 1991 pasó al América de México, donde marcó 14 goles. Luego jugó en el Deportivo Cali de Colombia, hasta que le llegó la oportunidad de probarse en River (gracias a la recomendación de un ex rival, Carucha Corti). Viajó, entrenó, posó y declaró «yo no quiero prometer nada, sólo aseguro esfuerzo. Los goles son consecuencia de un buen entrenamiento. Tengo la gran oportunidad de integrar un excelente plantel y quiero hacer un buen papel en este país«. Passarella lo vio jugar y no lo aprobó. Se fue al Colo Colo de Chile. También mostró su movilidad y rapidez en distintos equipos de Arabia Saudita, Líbano, Emiratos Arabes y Qatar. A los 36 años volvió a la tierra que lo vio triunfar. Se incorporó al Águila de El Salvador, pero ya no fue lo mismo. Su pésimo estado fisico le volcó la gente en contra. El mismo público que lo agasajó en su llegada, lo insultó durante su ocaso futbolístico.
En 2004 vistió los colores del Blooming de Bolivia.

Juan Pordiosero

Dvirnik Viktor

dvirnik

Viktor Dvirnik
Ucraniano de buenos aunque escasos antecedentes que llegó al fútbol argentino en 1994 para probarse en el Boca de Menotti. Estuvo una semana pero no convenció, asique no le quedó otra que volver a Europa para actuar en el Sparta Praga y Bohemians (República Checa) y en Mladost e Istra (Croacia).
Había llegado desde el fútbol checo, donde había jugado en el Inter Bratislava.

Juan Pordiosero

Wolff Juan Cruz


Juan Cruz Wolff
Otro elocuente caso de futbolista que juega por el apellido. Sólo que en ésta oportunidad, el descaro no dio para tanto. El hijo de Quique Wolff sólo alcanzó a irse de pretemporada con la Primera de Racing en 1996. Brindisi lo hizo entrenar con los más grandes, pero gracias a Dios, no le permitió ponerse la casaca albileste de manera oficial. Sin otras chances para permanecer en el plantel, dejó el fútbol y se dedicó a robar en otro ámbito, siempre bajo la tutela de su padre. Actualmente trabaja en UVEDOBLE,la productora que se encarga de todos los curros que rodean al gran «Enrique Lobo». Allí, Juan Cruz edita material de video para el Instituto 20 de Junio, el programa «Simplemente fútbol» y «Real Madrid TV«. En la misma empresa trabajan sus hermanas mayores, Carolina (Relaciones Públicas) y Valeria (Diseño Gráfico). Sólo falta que los más chicos, Pedro y Wendy, se encarguen de la limpieza y el buffet.

Juan Pordiosero

Nigro Fabio

Fabio Nigro (El Pelado)
Un sentimental del fútbol. Volante con una historia bastante particular. Debutó en River en el año ’83. Fue transferido muy jóven y durante más de 10 años casi no se supo más nada de él. En su estadía europea vistió los colores del Frosinone, Lamezia, Viterbese y Lazio (en la serie B del Calcio). Pero el pico máximo de rendimiento en su trayectoria deportiva lo alcanzó en Eslovaquia. Allí jugó para el Slovan Bratislava y el Baník Prievidza.
Un buen día, apareció por la Argentina. Se sumó a Estudiantes en el Apertura ’96. Allí conocimos las virtudes de Nigro. Su sensibilidad lo hizo blanco de las típicas cargadas futboleras. De lágrima fácil, no lograba contener el llanto ante las injusticias. Fue así como se lo vio llorar el 3 de enero de 1988, en el estadio Olímpico de Roma (el técnico de la Lazio lo sacó después de haberlo hecho ingresar minutos antes). También mostró su emoción el día que Newell´s derrotó al Pincha por 5 a 0 en La Plata y los simpatizantes albirrojos se la agarraron con su compañero Jorge Priotti. Además lagrimeó cuando le convirtió un gol a Vélez, con dedicatoria incluída al Profe Córdoba. Pero sin lugar a dudas, las lágrimas que serán más recordas en el Country de City Bell son las que mostró luego de que el propio Córdoba tomara la decisión de «borrarlo» del equipo, junto a Tony Gómez, el Bochón Biazotti y otros más, en diciembre de 1996.
Tan dramática fue la salida, que días más tarde el Profe lo volvió a llamar para que se sume a la pretemporada en Necochea.
En el ascenso jugó para Douglas y Sarmiento de Junín.

Juan Pordiosero

Convocatoria de Griguol

Convocatoria de Griguol
En septiembre de 1996, Carlos Timoteo Griguol publicó un aviso clasificado, solicitando jugadores libres para incorporar al plantel de Gimnasia. La gacetilla decía «Gran Oportunidad. Gimnasia y Esgrima La Plata prueba jugadores libres. Los días martes 17 y miércoles 18 del corriente, el cuerpo técnico convoca a una prueba para jugadores libres que hayan jugado al menos un partido en Primera División en los torneos Apertura y/o Clausura (Temporadas 95-96) nacidos después del 1º de enero de 1972. Los interesados deberán presentarse munidos de sus implementos de trabajo y documentos de identidad«.
La idea era reforzar tres sectores de la cancha: un volante central , un volante por izquierda y un enganche o carrilero. De aquella inusual experiencia salieron dos grandes valores: Rubén Darío Ferrer (volante o delantero) y Cristian Pitaluga (defensor).
Aqui va un resumen de lo sucedido.

La primera jornada de evaluación fue el de 17 septiembre. Concurrieron 200 jugadores (muchos de ellos, obviando una de las consignas más importantes: debían tener, al ménos, un partido en Primera División). Sólo 12 superaron el primer filtro.
Ellos fueron Leonardo Bujacich (ex River y Quilmes), Edgardo Zapiola (Estudiantes, Cambaceres, Universitario de Tandil, Guatemala, Ecuador y Verónica de la Liga Platense), Pittaluga (Deportivo Español), Delfino (Boca), Zuchini (Dep. Armenio), Claudio «el guatemalteco» Rojas (River, San Lorenzo), Carlos Velázquez (Berazategui), Claudio Arturi (Gimnasia, Chile y Uruguay), Luis Desabantonio (Liga del Interior), un tal Montenegro (libre de Gimnasia), y dos arqueros, Torres y Toledo.

Al día siguiente, se presentaron otros 220 futbolistas, que debieron someterse a un nuevo exámen junto a la docena de jugadores pre-seleccionada.
Del primer grupo quedaron Pittaluga (marcador central) y los volantes Arturi, Rojas y Velázquez. Mientras que de la segunda selección, superaron el filtro Carlos Cenci (ex Estudiantes, San Lorenzo y Boca), Mónaco (ex River), Rubén Darío Ferrer (ex Colón, Colombia y Banfield), Cristian Trapasso (ex Argentinos Jrs.) y un tal Flores (ex Temperley).

Un amistoso ante la reserva del Lobo fue la prueba determinante para elegir a los mejores. Fue así como Pittaluga y Ferrer iniciaron sus gloriosas carreras.


Cristian Pittaluga
Había quedado libre del Deportivo Español, dónde había jugado sólo 1 partido. Sorprendió mucho en aquellas pruebas en Estancia Chica. Tanto es así que Griguol desvió su búsqueda en él, cuando originalmente estaba buscando volantes.
Jugaba como líbero y sólo alcanzo a disputar 6 partidos con la casaca del Lobo. Se le recuerda un golazo de volea, ante Vélez, en un cotejo de reserva.
Despues jugó en Ituzaingo.


Rubén Darío Ferrer (El Pirata)
Llegó con chapa de goleador desde Chubut (Germinal de Rawson y Defensores de la Ribera de Trelew), gracias al llamado de su amigo Andrés Yllana, que le aviso de la convocatoria. Ambos habían ido a probarse a Newell´s cuando tenían 14 años. Gustó en la evaluación de Griguol, por su versatilidad. Se desempeñaba tanto de volante como de delantero. Debutó en Reserva, ante Racing, y en la primera pelota que tocó la mandó a guardar. Parecía que empezaba un gran carrera, pero no fue así. Aquél gol ante La Academia fue anulado. Y el resto de su vida futbolística pareció estar condicionada por aquella jugada. Sólo disputó 7 partidos con la camiseta de Gimnasia e hizo 1 gol. Pasó por Los Andes (contribuyó con goles en el camino hacia el ascenso, como el recordado tanto ante Quilmes), Marítimo de Portugal, Temuco de Chile, Emelec y Técnico Universitario de Ecuador.

Juan Pordiosero

Valderrama Alan

Alan Valderrama
Volante colombiano que intentó robar en la Argentina gracias al apellido de su papá, Carlos Valderrama. Nació el 25 de diciembre de 1983 en Santa Marta, el pueblo que vio crecer el talento de su progenitor. Siempre atado a las decisiones y proyectos del «Pibe», viajó por todo el mundo tratando de iniciar una carrera igual de promisoria. Su mediocridad se lo impidió. Jugó para los equipos de su colegio, en Tampa y Miami. Es fanático de Boca y alguna vez le juró a su padre que jugaría en Argentina. No lo logró, pero lo intentó. Se probó en Racing (durante la era Fillol) y también en Platense. Ahora es integrante del equipo juvenil del Deportivo Cali. En una nota declaró «soy un volante de ida y vuelta. A diferencia de mi padre, yo soy más rápido» (ignorando que cualquier futbolista del mundo, por más mediocre que sea, es más veloz que El Pibe).

Juan Pordiosero