Carlos Morales
Arquero ecuatoriano, apodado «Pestañita», que jugó en
Independiente. Comenzó a interesarse por el fútbol a la tierna edad de 13 años. Según cuenta la leyenda, sus padres estaban contentos de que su hijo practicara un deporte que lo «mantuviera alejado de los vicios». Al parecer, las amistades de Carlitos no eran las mejores.
Paralelamente al deporte, continuó con sus estudios secundarios y se graduó.
A los 17 años debutó en el arco del
Barcelona de Guayaquil y disputó su primera Copa Libertadores. Sin embargo, las primeras luces de la fama no lo deslumbraron. A los 19 años se casó con su primera esposa (con la cuál tuvo 3 hijos). Tiempo después, declararía «la única diversión de mi ex mujer era irme a ver al estadio. Cuando uno mira atrás se pone a pensar en el tiempo que perdió. A veces me tocaba jugar cuando un hijo estaba naciendo, me perdí una primera comunión, una matiné, ver sus primeros pasos. Uno se llega a perder bastante por esta profesión».
Después de haber ganado cierto prestigio en su tierra, probó suerte en la Argentina. Jugó 21 partidos en la temporada 94/95, aprovechando, en muchas ocasiones, ausencias de los arqueros titulares. No gustó demasiado, y volvió a su país.
El ecuatoriano fanático de su colega Jean Marie Paaf, siguió atajando en un aceptable nivel (siempre titular, salvo en la época de Habegger) hasta que ocurrió lo previsible. Aquel muchacho que en su momento se negó ante las tentaciones de la fama, comenzó a mostrarse más amigo de la farándula ecuatoriana. Todo empezó cuando lo invitaron a «
Mamirruchis y un beso«, un programa conducido por una colombiana que no pudo resistirse ante los encantos de Pestañita. La producción quedó encantada ante la soltura que mostró el arquero, que no dudó en besar a la conductora en un acción fuera de libreto. A los pocos meses, un nuevo proyecto televisivo estaba en el aire y ¿a qué no saben quién era el animador?. Si, Carlos Luis Morales!
Hoy, a los 36 años, evalúa seguir jugando, mientras continúa incursionando en la TV (tiene su programa «
Tiro Libre«, en el canal
Ecuavisa) y termina sus carreras universitarias (Leyes y Periodismo).
No se crean que todo termina allí. La dinastía Pestañita tiene futuro. Su hija de 13 años, Sandra Gabriela, juega al fútbol y curiosamente…es arquera.
Juan Pordiosero
A continuación, un valioso aporte de la gente de Ecuador Tierra Generosa .
Morales regresó en 1995 a Ecuador. Estuvo en Liga de Portoviejo, pero dejó el equipo antes de fin de año, porque la crisis econòmica era salvaje. En 1996 jugò su último año en Barcelona y al año siguiente pasó a Emelec, el archirival. De aquella época es recordada su demagógica declaración «siempre quise jugar en Emelec». En 1998 volvió al fútbol extranjero y estuvo en el Palestino de Chile, peleando el descenso hasta el final. Su técnico era Manuel Pellegrini. Entre 1999 y 2000 jugó en Espoli, un equipo chico, apoyado por la Policía Nacional. Y su retiro se da en el 2001, jugando en Santa Rita de Vinces, un equipo de la Serie B que fue apoyado por Abdala Bucaram para que su hijo tenga actividad y enfrentar a Liga de Quito, el equipo de su rival político, Rodrigo Paz. Conforme jugaba en Santa Rita, empezó como comentarista en Gamavision. Luego pasó a Sucre Radio y Televisión y ahora es imágen de la seccion deportiva de Ecuavisa, tanto Nacional como Internacional. Sus apodos son Pestañita (desde niño) y Rosa Salvaje, porque decían que era maricón. También lo conocían como Patucho Rigoberto, porque una vez se divulgó que estaba relacionado con un criminal que se llamaba asi.
Esteban