Jaureguiberry Leonel

Leonel Omar Jaureguiberry (Pepe)
Volante uruguayo de Argentinos Juniors (2000/02) que no tuvo oportunidades de mostrarse con continuidad y tuvo que volver a su país.
Del otro lado del charco vistió los colores de Progreso (1998) y Cerro (2004/05). Todavía no alcanzamos a distinguir si en la foto tiene la barba teñida de rubio o si se vomitó encima.

En Una Baldosa

Piva Abel

Abel Piva
Defensor indentificado a muerte con el club Argentino de Rosario. Con la camiseta del Salaíto vivió los mejores momentos de su carrera. El «Toto» entró en la historia de Argentino cuando marcó el gol del triunfo ante Defensores de Cambaceres, en Ensenada. Con aquel tanto los albos ganaron el octogonal por el segundo ascenso a la B, en la temporada 89/90.
Sin dejar de amar los colores del equipo que lo vio nacer, en 1991 se incorporó a Independiente, donde llegó a jugar algunos partidos, pero sin trascender.
Volvió a Rosario y se retiró como ídolo. Dirigió al Salaíto y ahora está al mando de Totoras Juniors (Liga Totorense).

Juan Pordiosero

Morales Carlos

Carlos Morales
Arquero ecuatoriano, apodado «Pestañita», que jugó en Independiente. Comenzó a interesarse por el fútbol a la tierna edad de 13 años. Según cuenta la leyenda, sus padres estaban contentos de que su hijo practicara un deporte que lo «mantuviera alejado de los vicios». Al parecer, las amistades de Carlitos no eran las mejores.
Paralelamente al deporte, continuó con sus estudios secundarios y se graduó.
A los 17 años debutó en el arco del Barcelona de Guayaquil y disputó su primera Copa Libertadores. Sin embargo, las primeras luces de la fama no lo deslumbraron. A los 19 años se casó con su primera esposa (con la cuál tuvo 3 hijos). Tiempo después, declararía «la única diversión de mi ex mujer era irme a ver al estadio. Cuando uno mira atrás se pone a pensar en el tiempo que perdió. A veces me tocaba jugar cuando un hijo estaba naciendo, me perdí una primera comunión, una matiné, ver sus primeros pasos. Uno se llega a perder bastante por esta profesión».
Después de haber ganado cierto prestigio en su tierra, probó suerte en la Argentina. Jugó 21 partidos en la temporada 94/95, aprovechando, en muchas ocasiones, ausencias de los arqueros titulares. No gustó demasiado, y volvió a su país.
El ecuatoriano fanático de su colega Jean Marie Paaf, siguió atajando en un aceptable nivel (siempre titular, salvo en la época de Habegger) hasta que ocurrió lo previsible. Aquel muchacho que en su momento se negó ante las tentaciones de la fama, comenzó a mostrarse más amigo de la farándula ecuatoriana. Todo empezó cuando lo invitaron a «Mamirruchis y un beso«, un programa conducido por una colombiana que no pudo resistirse ante los encantos de Pestañita. La producción quedó encantada ante la soltura que mostró el arquero, que no dudó en besar a la conductora en un acción fuera de libreto. A los pocos meses, un nuevo proyecto televisivo estaba en el aire y ¿a qué no saben quién era el animador?. Si, Carlos Luis Morales!
Hoy, a los 36 años, evalúa seguir jugando, mientras continúa incursionando en la TV (tiene su programa «Tiro Libre«, en el canal Ecuavisa) y termina sus carreras universitarias (Leyes y Periodismo).
No se crean que todo termina allí. La dinastía Pestañita tiene futuro. Su hija de 13 años, Sandra Gabriela, juega al fútbol y curiosamente…es arquera.

Juan Pordiosero

A continuación, un valioso aporte de la gente de Ecuador Tierra Generosa .

Morales regresó en 1995 a Ecuador. Estuvo en Liga de Portoviejo, pero dejó el equipo antes de fin de año, porque la crisis econòmica era salvaje. En 1996 jugò su último año en Barcelona y al año siguiente pasó a Emelec, el archirival. De aquella época es recordada su demagógica declaración «siempre quise jugar en Emelec». En 1998 volvió al fútbol extranjero y estuvo en el Palestino de Chile, peleando el descenso hasta el final. Su técnico era Manuel Pellegrini. Entre 1999 y 2000 jugó en Espoli, un equipo chico, apoyado por la Policía Nacional. Y su retiro se da en el 2001, jugando en Santa Rita de Vinces, un equipo de la Serie B que fue apoyado por Abdala Bucaram para que su hijo tenga actividad y enfrentar a Liga de Quito, el equipo de su rival político, Rodrigo Paz. Conforme jugaba en Santa Rita, empezó como comentarista en Gamavision. Luego pasó a Sucre Radio y Televisión y ahora es imágen de la seccion deportiva de Ecuavisa, tanto Nacional como Internacional. Sus apodos son Pestañita (desde niño) y Rosa Salvaje, porque decían que era maricón. También lo conocían como Patucho Rigoberto, porque una vez se divulgó que estaba relacionado con un criminal que se llamaba asi.

Esteban

Anzarda Eduardo


Eduardo Anzarda (h)
Un verdadero caso de complejo de edipo mal resuelto. Eduardo Anzarda, aquél gran volante que brillara en Platense, Unión y River, tuvo un hijo español cuando paseó su juego por tierras ibéricas (vistió las camisetas de Real Madrid y Betis). Le puso su mismo nombre y lo inició en el mundo del fútbol (también como mediocampista creativo, a contramano de las virtudes de su hijo, quien siempre fue un negado con la pelota).
El colmo de los colmos se produjo en la temporada 98-99, cuando el Chavito (si, el mismo apodo que su padre) debutó en la primera de Atlanta, bajo la tutela de su progenitor. No duraron mucho tiempo en Villa Crespo.
Hoy es ayudante de su papá en Huracán de Tres Arroyos.

[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/metroymedioanzarda.mp3%5D

Actualización, junio de 2007: Sebastián Wainraich definió al Chavito Anzarda como el peor jugador de la historia de Atlanta.

Zanatta Néstor


Néstor Zanatta
Volante con buen manejo y llegada al gol. Un verdadero peregrino del fútbol. Jugó en varias ligas, distintas categorías y miles de equipos. Integró los planteles de Newell’s y Mandiyú. Disputó 9 partidos con la camiseta de Gimnasia y Tiro de Salta en 1997. Antes había jugado en el ascenso, para Central Argentino de Resistencia y Chaco For Ever. En 1998 atravesó las fronteras y comenzó su tour sudamericano. Deportes Concepción de Chile fue el equipo que lo recibió. Al año siguiente pasó al Fernandez Vial. Una temporada más tarde lo contrató el Italchacao de Venezuela y en 2001 pasó al Deportivo Aucas de Ecuador. En 2002 volvió al Fernandez Vial, dónde había dejado una buena impresión. Pero esa segunda etapa tampoco sirvió para renovar el contrato. En 2003 firmó para el Rangers y meses más tarde se sumó a Union La Calera, del ascenso chileno.

Juan Pordiosero

Trivisonno Marcelo


Marcelo Trivisonno
Conocido también como «Capote«. Debutó en Rosario Central en 1987 y permaneció allí hasta 1992. Sumergido en las responsabilidades que lo otorgaba su puesto de marcador central, rara vez incursionaba en el área contraria. Sin embargo, tuvo una semana gloriosa en 1990. El 2 de septiembre de ese año le marcó un gol a Lanús, y cinco días mas tarde le convirtió otro a Talleres, en Rosario.
Está por demás decir que sólo fue un rapto de locura y que Trivisonno jamás volvió a anotar (109 partidos, 2 goles). También se le recuerda un gran encuentro ante Boca, en la Bombonera.
Continuó su carrera en el incipiente fútbol japonés (Mitsubishi) y tiempo más tarde volvió para actuar en el ascenso (Douglas Haig y Atlético Tucumán, entre otros).
En noviembre de 2002 se vio golpeado por la situación económica del país y estuvo al borde del desalojo. Corrió riesgo su casa de la calle Almafuerte (Rosario), pero los vecinos (la mayoría hinchas canallas) evitaron el remate.
Como DT, dirigió en las inferiores de Central y en Tiro Federal.

Juan Pordiosero

Frascarelli Andrei

Andrei Frascarelli
Marcador central brasileño que pasara fugazmente por el fútbol argentino. Vistió miles de camisetas y con ninguna de ellas pudo lucirse. Jugó en Palmeiras, Goías, Flamengo, Fluminense, Atlético Paranaense, Santos, União São João (Brasil), Atletico de Madrid y Betis (España). Llegó a Rosario en la temporada 93/94, y debutó en Central, bajo las órdenes de Pedro Marchetta. No tuvo otras chances y debió marcharse (algo habitual en él).
Un dato de color: El Betis lo compró luego de un partido ante el Aleti, donde Andrei se destacó haciendo un gol…¡en contra!.
Ahora trata de ser figura en la serie B de Brasil, con el Marília.

Juan Pordiosero

Cruz Cruz Jorge

indultado


Jorge Cruz Cruz
Delantero religioso y colombiano. Venido del futbol estadounidense, comenzó a jugar en la Argentina para Racing de Córdoba (89-90), aunque surgió a la consideración popular con la camiseta de Chaco For Ever (1991). Se destacó en Huracán (92-94) y lugo de un tiempo no se supo más de él. Se recuerdan sus festejos aludiendo a su Dios, ya que era evangélico. Dejó la imborrable marca de su apellido por duplicado y sus 36 goles en 105 partidos.

Amiguito