Del Río Walter


Walter del Río
Marcador de punta surgido de la cantera de Boca. Le tocó debutar en la temporada 96/97, donde sólo alcanzó a jugar 3 partidos. Sin demasiadas oportunidades, decidió marcharse para jugar en la B Nacional, con Huracán Corrientes. Sin embargo, nadie imaginaba que durante su estadía en la tierra del algodón y la lotería, «Wally» empezaría a pergeñar una carrera internacional plagada de éxitos. Su representante le puso en el camino 4 grandes objetivos (Inglaterra, Escocia, Italia y Suiza). Y Del Río siguió todo al pie de la letra : Crystal Palace (98-2000), Dundee (00-02), Carrarese (02-03) y el FC Wohlen (desde 2004).

Juan Pordiosero

Musa Javier


Javier Musa
Defensor central que también actuó como lateral. Se inició en Racing allá por 1999, cuando la inestabilidad económica que predominaba en La Academia hacía debutar pibes por doquier. No se afianzó y continuó su carrera en el exterior. Portugal lo recibió con los brazos abiertos. Jugó en el Marítimo (2 períodos) y un año en el Leça. No conforme con su experiencia europea, probó mejor suerte en el Suwon Samsung Bluewings de Corea. Allí es titular (usa la camiseta N° 6) y se dio el gran gusto de su vida. En julio de 2004 formó parte del equipo que derrotó al Barcelona 1 a 0, en el primer partido amistoso de la gira asiática que llevo a cabo el conjunto español.

Juan Pordiosero

Armentano Mariano


Mariano Armentano
El Tiburón. Atacante de indescifrables condiciones que debutó en Vélez a comienzos de la pasada década. Sin lugar en los planes de Bianchi, aprovechó una oferta de Estudiantes de La Plata. Su juego aéreo aportó para el ascenso del Pincha en 1995 y se ganó un lugar de privilegio en el mercado de pases. Fue Racing quien lo contrató para la temporada 95-96. No se supo consolidar (marcó un sólo gol que oficialmente no se lo computaron). A medidados de 1996, la posibilidad de jugar en el exterior le resultó atractiva. Así fue como se enroló en las filas de unos de los grandes de Suiza, el Bassel. Estuvo poco tiempo y no conformó. Volvió a Vélez, pero rebotó. Además de jugar en Rosario Central (donde no hizo goles), pasó por España, con las camisetas del Elche, Osasuna y Algeciras (dónde perdió 3 dientes en un partido ante el Eibar). Ahora milita en el Córdoba.

UPDATE

A su llegada al Elche, el equipo ilicitano logro su regreso a la categoría de Plata y el paso al Osasuna, equipo en el que estuvo dos años hasta la llegada del DT mexicano Aguirre que lo dio de baja porque no lo convencía su forma de juego; volvió al Elche por una temporada mas y de ahí en mas, fue siempre bajando. En el Algeciras tuvieron problemas para cobrar y los jugadores hasta tuvieron que hacer protestas varias para exigir el cobro de sus salarios; y el fue agredido por los integrantes del Frente Especial (ultras del Algeciras) a la finalización de un partido. En el 2004 paso al Córdoba que tenia un irremediable destino de descenso y una vez consumado este, firmo para el Rayo Vallecano, el otrora tercer equipo de Madrid en la Primera División lucha desde hace dos temporadas por volver a la Categoría de Plata, siendo Armentano la figura del equipo y la voz de la experiencia en un plantel muy joven.

Juan Pordiosero

Sahud Guillermo


Guillermo Sahud
Mediocampista de Douglas Haig de Pergamino, que decidió irse con su fútbol a las inferiores de River. Allí integró un mediocampo con jugadores de la talla del «Loco» Dalla Líbera y «Pipo» Gorosito. No le fue bien con los Millonarios, volvió a su pueblo natal y continuó con sus desepeños en el rojinegro.
Pero su futuro no sería precisamente en Argentina. Soñaba con conocer el mundo gracias a sus habilidades futbolísticas, pero fueron las empresariales las que le depararon un viajecito a Portugal para probar suerte. Dijo que se iba porque «la diferencia económica era muy notoria, el dólar estaba muy alto en Argentina». Análisis económico de lado, se marchó al Sete, de alguna divisional de Francia. Se le hizo difícil: había dejado todo en Argentina, pero se enamoró perdídamente de una francesa que le ayudó a pasar el mal trago de no poder comer un rico choripan con chimichurri.
La sede del Sete quedaba cerca de la Costa Azul y dijo que cuando le pifiaba en los entrenamientos la pelota iba a parar al mar. Otro que contribuyó a la contaminación del Mediterráneo. Igualmente era ídolo y cuando le tocó irse le hicieron un homenaje de despedida. Se marchó al Montauban, también de alguna categoría del ascenso de Francia.

Amiguito

Charles

charlesmaradona

Charles

Su verdadero nombre es Fabián Figueredo Santos. Pero todo el mundo lo conoció como «Charles«. Se inició en Bahía, donde salió campeón y se consagró goleador. Pasó al Cruzeiro y ratificó sus condiciones. Prueba de ello fue la magnífica noche que tuvo ante River (3 a 0, en el Mineirao) en la final de la Supercopa de 1991.
Semejante actuación llamó la atención de Maradona, que planeaba volver a Boca. En junio de 1992, Diegote se puso con dos palos verdes y compró al moreno atacante.
La presentación no se hizo mediante conferencia de prensa ni con un amistoso en la Bombonera. El lugar escogido fue el estudio de «Ritmo de la noche». Allí, en una cancha de cortas dimensiones, un rejuntado xeneize compuesto por Gatti, Tapia, Maradona y el mismísimo Charles derrotó a River (Fillol, Tarantini, Jota Jota López y Alonso) por 6 a 4, con dos goles del brasileño. Esa noche El Diego sentenció «esta fue su presentación. Se va a cansar de hacer goles con la camiseta de Boca«.
Pero el plan terminó mal. Maradona no pudo regresar (recién lo hizo 3 años después) y Charles fue un fracaso total (aunque fue parte del equipo campeón). Jugó 5 partidos, no hizo goles, y volvió a Brasil, donde no tuvo el mismo éxito que en sus comienzos (vistió las casacas de Gremio, Flamengo y se retiró en Bahía).
En su Selección disputó 11 encuentros y marcó 3 tantos.

Juan Pordiosero

Gómez Tony


Tony Gomez
Lateral y volante uruguayo de piernas finitas, que supo ser héroe en su país. Identificado hasta la médula con la casaca de Nacional, recorrió el mundo gracias a la fama que contrajo jugando para el «Bolso». No era para menos. En 1988, Tony había convertido el penal que le dio el título a los uruguayos en la definición de la Copa Intercontinental ante el PSV. Con ese gol en la mochila, se dedicó a afanar por el resto de su carrera. El primer equipo que lo contrató fue San Lorenzo de Almagro, donde terminó haciendo sapo en la temporada 1989/90.
Además de sus 4 períodos en Nacional, Gómez también jugó para River, Wanderers y Plaza Colonia de su país. En 1993 pasó a Barcelona de Guayaquil y un año más tarde llegó a Avellaneda para jugar en Independiente. No conformó y pasó a Estudiantes de La Plata (tampoco hizo mucho). Probó en China (en el Matsumichi) pero tampoco rindió. Volvió a su país y se retiró.
Según se supo tiempo después, las razones por las cuales Tony Gómez no brilló en el Rojo fueron puramente físicas. Pero no por lesiones en sus delicadas piernas sino por su terrible miopía, que le impedía disputar partidos en horario nocturno. De no creer.

Juan Pordiosero

Kuyumchoglu Fernando

Fernando Kuyumchoglu
Nacido en Beccar algún año del siglo pasado, éste jugador que padece de un patronímico sacado de los cuentos de Eber Ludueña, se inició en las inferiores de River Plate en el clásico puesto de lateral derecho. Integró la selección sub-16 campeona en el sudamericano en Buenos Aires de 1985 junto con el astro Maradona (Hugo) y el fanático de la selección Fernando Redondo. Ante la contratación del histórico Hernán Díaz, proveniente de Central, después de debutar fue transferido al Estudiantes platense. Con vocación un poco más ofensiva trató de desempeñarse como volante por el mismo sector sin mayor éxito a pesar de haber convertido su único gol en primera división, contando con más continuidad. Al finalizar la temporada pasó a Lanús, dirigido por Russo. Su carrera continuó repleta de triunfos puesto que el Granate al finalizar esa temporada debió descender al Nacional B. Trantando de olvidar malos tragos probó suerte en el exterior, por eso anduvo jugando por Grecia y Colombia. Cuando regresó al fútbol argentino para desempeñarse en el Platense de Castelli, se le preguntó sobre su experiencia en otros países: «conocí gente re-copada», dicen que respondió. No estuvo mucho tiempo en Argentina y emigró, esta vez al fútbol italiano y su atractiva y encantadora cuarta división, en el poderosísimo Castrovillari. Cansado de tanto éxito hizo el curso de Director Técnico y alcanzó una meta que envidia el mismísimo Orestes Katorosz: dirigir el Equipo de las Estrellas (actores, modelos, músicos y galanes).

Amiguito

Mannarino Rolando

Rolando Mannarino
Veloz y hábil delantero, surgido de las inferiores de Gimnasia de La Plata. Cualquier memorioso del fútbol que lo vió jugar diría que este intrascendente puntero hacía recordar a los viejos wines. Pero sus habilidades estaban lejos de ser la de aquellos en blanco y negro. Tenía una velocidad incomparable, mas su poco control sobre ella lo hacía a uno acordarse de Forrest Gump. Sus condiciones le significaron una convocatoria a la Selección de Alfio Basile (se recuerda su participación, con tanto incluído, en un amistoso frente a «Resto del Mundo»). Desde sus comienzos dejó claro que lo suyo no era el gol y durante toda su carrera se dedicó a ratificar afanosamente su profecía. Pasó por Talleres de Córdoba, donde no ayudó con goles, su sequía se pronunció aún más y descendió al Nacional B. Le dieron una oportunidad más en Banfield, pero tampoco convirtió y su tuvo que ir. No conforme con su infortuita actuación, se fue a triunfar a México. Lamentablemente tuvo que volver al poco tiempo, porque no se adecuó a las costumbres, ni al idioma del país azteca. Siguió su carrera en el ascenso de nuestro país.

Amiguito