C.A.I. de Comodoro Rivadavia Mitre 2008 (2011)

Durante gran parte de su estadía en la B Nacional, la Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia utilizó indumentaria Mitre, relación que se interrumpió a mediados de 2009, cuando la firma Nanque comenzó a vestir al equipo sureño. Pero no todo terminaría ahí.

En el segundo semestre de 2011, ya en el Torneo Argentino A, el club se quedó sin sponsor técnico y entonces el utilero tuvo que rescatar la vieja ropa Mitre. Sí, con olor a humedad y todo, las camisetas de la C.A.I. (titular y alternativa) volvieron al ruedo después de dos años. Y se mantuvieron durante una temporada, como si nada hubiera pasado.

Fuera de Stock: La Muerte Súbita

En su poco creíble afán por convertir el fútbol en un deporte más justo, a mediados de los 90 la FIFA introdujo, por intermedio de la International Football Association Board, una variante reglamentaria que reducía las probabilidades de los penales en aquellos partidos que terminaban empatados. La Muerte Súbita, luego denominada Gol de Oro, duró una década. Aquí el recuerdo: 

El fútbol había tenido su pico de aburrimiento en el Mundial de Italia. Partidos chatos, sin situaciones, nadie arriesgaba. Para colmo, no sólo había que bancarse los 90 minutos habituales, sino que también había que soportar el tedioso alargue y los penales. Demasiado, para que el héroe del partido terminara siendo un arquero. Había que hacer algo, ¿pero qué? 

Una pequeña modificación en el reglamento fue lo que intentó salvarnos: si alguien marcaba un tanto en la prórroga, se terminaba el partido. Sonaba bien, era algo nuevo. Muerte Súbita, dijo la FIFA, y todos compramos. Y así empezó la cosa.  

Fue en 1993 que la regla craneada en las altas esferas del fútbol internacional comenzó a tener vigencia, más específicamente en el Mundial Sub 20 de Australia, aquel del que Argentina no participó por estar sancionada tras su bochornoso papel en Portugal 1991. 

Por esa razón, por estas tierras recién le dimos importancia en el primer duelo entre clubes que contó oficialmente con esa nueva modalidad: la semifinal de la Copa de Oro Nicolás Leoz entre Boca y San Pablo de Brasil.

El Xeneize, que había ganado 1 a 0 en la Bombonera, no pudo aguantar el resultado y cayó 1 a 0 en el Pacaembú. En consecuencia, la cosa se resolvió en el tiempo reglamentario, ya que en el primer minuto del alargue el Manteca Martínez definió en el borde del área chica y le dio a Boca el pasaje a la final para tan prestigioso torneo internacional (?). 

Otros héroes nacionales de la Muerte Súbita fueron el Cuqui Silvani, definiendo el superclásico de la Copa Centenario; y Renato Riggio, dándole el ascenso a Instituto de Córdoba.
 
El de Oliver Bierhoff a la República Checa fue el primer Gol de Oro que cobró notoriedad. Y no era para menos, ya que se produjo en la final de la Eurocopa de Inglaterra ’96. El zurdazo, la floja respuesta del arquero Petr Kouba y el gesto alocado del alemán, quedarán por siempre en el recuerdo de aquella reglamentación. 

 

La Muerte Súbita en la Copa del Mundo 
El novedoso método de desempate no fue implementado en USA ’94, pero sí en los dos mundiales siguientes. Y podemos decir que Francia fue el gran benefiado, ya que un Gol de Oro le permitió seguir avanzando, en 1998, hasta conseguir el título en su propia casa. En uno de los partidos más chivos que tuvo, en Octavos de Final, necesitó del golpe letal de Laurent Blanc a los 113 minutos para vencer a Chilavert y a la férrea defensa paraguaya. 

Después de aquella épica definición, los franceses le tomaron el gustito y también ganaron la Euro 2000 por esa vía. Primero, eliminaron a los portugueses en semis con un penal de Zinedine Zidane a los 117 minutos. Luego, vencieron en la final a Italia gracias al Gol de Oro de David Trezeguet. Como si fuera poco, en 2003 Thierry Henry le dio la Copa de las Confederaciones a Les Bleus gracias a La Muerte Súbita, que por aquel entonces hacía rato que no se llamaba más de esa manera, aunque en ese caso hubiese estado bien, porque fue el último de la historia. 

 
En el Mundial de Corea – Japón 2002 también hubo goles de oro. Henri Camara le dio el triunfo a la simpática y sorprendente selección de Senegal en los Octavos de Final, ante Suecia. Y en esa misma instancia, el coreano Ahn Jung-Hwan mandó a casa a los italianos con un tanto que le costó el trabajo, ya que el presidente del Perugia, club donde militaba el delantero, lo felicitó de una manera un poco extraña (?): «No voy a pagar el salario a un hombre que ha sido la ruina del fútbol italiano«

La muerte súbita del Gol de Oro 

En 2004 la International Football Association Board decidió eliminar la regla de La Muerte Súbita, ya que Camerún no la había entendido bien no había mejorado el juego en absoluto. Por el contrario, los equipos tenían miedo a perder en el alargue y preferían ir directamente a los penales. Hubo otro intento fallido, denominado Gol de Plata (en caso de un tanto en la prórroga, se seguía jugando hasta el final del período), pero la cosa no prosperó y murió en la Euro de Portugal. 

Fue así como el fútbol volvió a ser el de siempre y Francia volvió a ser Francia (?).

Medina Leonardo

Leonardo Medina (El Búfalo)

Fiel representante del jugador golondrina, aquel que vuela de un lugar a otro en busca de un nido pasajero que le de la posibilidad de subsistir durante algunos meses, hasta que se aburre y entonces continúa su tradición migratoria. De Montevideo al Mundo, con escala en Parque Patricios. Con ustedes, Leonardo Medina.

Nacido en 1977, debutó en 1998 con la camiseta de Sud América, la primera de su vasta colección, que incluye varios equipos de su país. A saber: Rentistas (1999/2000), Deportivo Colonia (2002/03), Liverpool (2004/06), Miramar Misiones (2010/11), Cerro (2011/12) y Rampla Juniors (2012/13). Salvo en Deportivo Colonia y en Liverpool, en el resto de los clubes no hizo mucho.

En el exterior, por supuesto, también repitió la fórmula de comer algo y rajar enseguida. Pasó por Real Cartagena (2002) y Deportivo Pereira (2008) de Colombia; Jaguares de Chiapas, México (2006); Audax Italiano de Chile (2007/2008, con goles en copas internacionales), Oriente Petrolero de Bolivia (2009) y Cienciano de Perú (2010). Uffff, ¿algo más? Sí, claro, sino no estaría en este sitio.

A comienzos de 2009 recibió un llamado para sumarse a Huracán. Por aquel entonces se estaban gestando Los Ángeles de Cappa (?) y la mayor preocupación del Globo era la falta de un delantero con gol, deficiencia que mostraría el equipo hasta el final del torneo.

Medina llegó con su bolsito, todavía con las etiquetas y la assist card colgando (?), le tiraron la camiseta número 7 y lo mandaron a la cancha. O mejor dicho, al banco de los suplentes. Jugó muy pocos minutos hasta la fecha 14 de aquel Torneo Clausura, cuando le dieron por fin la titularidad en el duelo ante River. Y el tipo pagó con un gol, el único que hizo en nuestro país. Llevándosela por delante y casi de casualidad, pero en definitiva fue el segundo de la goleada 4 a 0.

Después de aquel partido fue titular en las victorias ante Banfield y Rosario Central, pero regresó al banco para la fecha 17 y nunca más apareció. ¿A qué temible goleador tenía por delante? A Federico Nieto. Todo dicho.

Su momento de fama, sin embargo, no lo logró con el Huracán campeón 2009, sino en el fútbol boliviano, con otro episodio que se viralizó gracias a Youtube y las redes sociales.

Nos situamos en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera Santa Cruz de la Sierra, donde Oriente Petrolero, el equipo de Leonardo Medina, se enfrentaba al Blooming en el clásico regional. Todo empezó bien para el uruguayo, que a los 38 minutos puso el 2 a 0 parcial y desató la alegría en las tribunas. Pero todavía faltaba lo mejor…

Llegando al final del primer tiempo, cuando parecía que Oriente estaba sobrando a su rival, el Búfalo se quiso pasar de listo provocando al morrudo defensor Sergio Jáuregui. Sin dudas, una mala decisión. El hombre de Blooming no se contuvo y lo fue a buscar con ira, Medina se quiso defender agarrándolo de la camiseta, pero terminó cayendo al piso y tirándole una patada. ¿Resultado? Ambos jugadores expulsados. Parecía que en el revoleo terminaba ganando Oriente, pero nada que ver…

Jáuregui, caliente como una pipa, esperó que el delantero se fuera tranquilito al túnel y justo antes de que ingresara le aplicó una patada voladora al cuello. Hermosa, por donde se la mire. Y no queremos justificar la violencia, pero a lo mejor estuvo bien merecida (?).

Lo que vino después también fue entretenido. Blooming reaccionó después de eso y el partido terminó 2 a 2. Pero eso no es todo, porque el ex atacante del Globo terminó internado y a Jáuregui, pese a que pidió las disculpas del caso, lo suspendieron por un año. Bue, tampoco era para tanto (?).

Desde mediados de 2013 que no hay más noticias del Búfalo Medina, este uruguayo raro que tiene un solo nombre y un solo apellido. Quizás, a los 36 años, haya encontrado un buen nicho nido para quedarse definitivamente.