Lamentable fue la actuación de Boca Juniors en su gira por Estados Unidos en 2010. A un equipo que prácticamente se arrastraba en la cancha, se le fueron agregando condimentos únicos del fútbol yanqui que hicieron las delicias de los espectadores. No de los xeneizes, claro.
Tras perder 1 a 0 con Los Angeles Galaxy y 3 a 0 con el Seattle Sounders, el conjunto argentino puso todas las esperanzas en el choque ante Portland Timbers, un elenco de segunda categoría que hacía de local en el PGE Park, un estadio con césped sintético y con todas las comodidas para la práctica…del béisbol, obvio.
Además, los estadounidenses contaban con un particular personaje llamado Timbers Joey, cuya función era la de arengar a su público mediante el uso de su motosierra. Sí, así como leen. El bueno de Joey, además de cantar y alentar a pocos metros del rectángulo de juego, también hacía su mayor gracia: cortar una rebanada (?) de madera cada vez los Timbers llegaban al gol.
El Tito Pompei, DT interino de Boquita, aquel día mandó a la cancha a Josué Ayala; Ibarra, Muñoz, Achucarro y Monzón; Erbes, Jesús Méndez, Colazo y Matías Giménez; Mouche y Viatri. Luego ingresaron Bonilla, Aguirre, Gastón Rossi, Gaona Lugo y Blandi. ¿Y qué hicieron esos muchachos? Poco y nada.
Pese a los tantos de Matías Giménez y Blandi, terminarían perdiendo 3 a 2, con un gol de tiro libre sobre la hora. Ese día Timbers Joey cortó tres pedazos de tronco. Pero Boca tenía 16, así que se quiso matar (?)











