Platense negra genérica Kappa 2008

Tras haber finalizado su contrato con Reusch, antes de arrancar la temporada 2008/09 Platense llegó a un acuerdo con la empresa Kappa, que a pesar de su experiencia en el rubro no tuvo la solvencia suficiente para terminar la indumentaria a tiempo y entonces le entregó al Calamar un juego de casacas genéricas, negras con detalles en blanco, a las que le añadieron el escudo, las publicidades y los números dorados.

A pesar de que el conjunto (que se completaba con pantalones negros y medias blancas) en un principio parecía que se iba utilizar sólo en la jornada inicial, terminó usándose en las primeras 4, ante Quilmes, Ferro, Aldosivi y Talleres.

Recién en la 5º fecha, contra Olimpo, Platense usó la tradicional camiseta blanca con franja marrón, que sería la titular durante toda la temporada. Distinto fue lo que pasó con la alternativa. En la 8º la negra volvió a ver la luz ante Almagro. Luego, en la 10º, apareció una extraña casaca marrón (ya la veremos en esta sección) para enfrentar a Tiro Federal. Dos semanas más tarde, por fin, Kappa le entregó al cuadro de Vicente López lo que sería la camiseta alternativa oficial: marrón y blanca a franjas horizontales.

Gracias a Platense a lo ancho.

River Apertura 2007

La foto emociona hasta las lágrimas (?). Ni hablar de los nombres: Ojeda; Valencia, Musacchio, Lussenhoff y Martínez; Affranchino, Mauro Díaz, Abelairas y Sixto Peralta; Lizio y Ríos.

Ese equipo de River, con muchos debutantes y otros que tuvieron poco rodaje con la camiseta de la banda, tuvo que salir a la cancha de Argentinos Juniors para enfrentar a Huracán por la fecha 16 del Apertura 2007, ya que los titulares estaban concentrados para disputar la semifinal de la Copa Sudamericana.

Sixto Peralta puso el 1 a 0 para el Millonario en el primer tiempo, pero en la segunda parte entró el Chipi Barijho y emocionalmente (?) el Globo creció, al punto de darlo vuelta con 2 tantos de Sánchez Prette.

Ah, encima River no llegó a la final de la Copa porque lo dejó afuera Arsenal. Aunque mirándolo a la distancia ese parece un dato menor.

Echale la culpa a Río

Corría enero de 1972 cuando los jugadores de Racing, de gira en Río de Janeiro, decidieron sacarse los prejuicios y salir a caminar por las calles mostrando sus atuendos veraniegos. Lo del Chango Cárdenas y Juan Domingo Rocchia, si hacemos un poco de esfuerzo, se entiende por el contexto. Ahora, lo de Chiche Lamelza, en el centro de las escena con malla floreada y camisa anudada a la altura del ombligo, es para hacer varias preguntas. Dudas, como se observa en la foto, hay muchas.

Gracias a King Mostaza

Banfield parchada 2010

Esa extraña experiencia de ser campeón (?) le deparó a Banfield una participación en la Copa Libertadores de 2010 para la cual no estaba preparado, al menos desde el aspecto de la indumentaria.

En el segundo partido de la fase de grupos, en Ecuador, el Taladro utilizó ante el Deportivo Cuenca la misma camiseta Mitre que veía usando en el torneo local pero con algunas modificaciones nada delicadas.

Para empezar, parchó ¡con cinta! el auspicio de Megracrédito, le agregó el chivo de Lourdes Cerámicas (sólo se usó en el torneo continental) a la altura de la panza, completó con más publicidades en las mangas, otras en la espalda (Codere y La Nueva Seguros), y coronó con el clásico logo de la Copa, pero ¡en un lugarcito que le quedaba libre en el pecho!

Dicen que detrás de todo eso había bastones verdes y blancos.

Gracias a Nano de Turdera.

Under Ladrón: Arturo Dorati

Arturo Isaac Dorati Ameglio

La foto habla por sí sola, da a entender que a continuación ustedes leerán la historia de un jugador distinto, bien baldosero, con aristas fuera de lo común. Si interpretaron eso están en lo cierto. Lo que no se imaginan, tal vez, es que el protagonista de este post, además de haber venido a la Argentina desde Panamá, fue un invento estuvo en la mira del inefable Ricardo Caruso Lombardi. Sí, uno más.

Nacido el 18 de agosto de 1986, Arturo Dorati se formó como futbolista en el seno de una familia del ambiente. Su padre, también llamado Arturo Dorati, fue dirigente de la Asociación Nacional Pro Fútbol de Panamá durante muchos años, llegando incluso a presidirla. El pibe, entonces, jugó como delantero en Deportivo Italia y en la Selección juvenil. A base de contactos dicen que logró insertarse luego en el fútbol italiano, donde pasó fugazmente por el Áscoli. ¿Su rendimiento? Incomprobable.

En 2007, ya uno a $abér cómo, recaló en nuestro país para hacer una prueba en el Argentinos Juniors de Caruso Lombardi. Y quizás por la ausencia de Lososospolare en Panamá, al Richard no le cerró desde la parte argumental (?) y no lo incorporó.

Ni lento ni perezoso, el centroamericano quiso aprovechar la media estadía que ya tenía paga (?) y al toque se fue hasta la Isla Maciel para agarrarse SIDA conocer la cancha de San Telmo, donde terminaría arreglando su contrato. El tema es que ni alcanzó a debutar porque enseguida acusó problemas familiares y pidió permiso para volver a su tierra por unos días. Se lo dieron. Y no volvió, claro.

Luego de un par de años donde estuvo dedicándose al modelaje y a la fotografía, Arturito conoció la esgrima, dejó el fútbol, se dedicó de lleno a su nuevo deporte y logró convertirse en el número uno del ranking nacional, lo que le dio la chance de representar a su país en distintas competencias.

Más cebado aún (?), fundó un club llamado Cyrano de Bergerac y tiene como objetivo convertirse en el mejor del mundo en su especialidad. Eso hasta que se entere que El Zorro lo inventó Caruso. Y ahí se va a quedar mudo como Bernardo.

El goleador embalsamado

¿Cómo no iba a suceder en Vélez Sársfield? El club modelo, prolijo, victorioso en la faz deportiva y ordenado institucionalmente, también tenía que ser un ejemplo a seguir en cuanto al cuidado de sus ídolos. Por eso a mediados de los 90’s a los dirigentes del Fortín se les ocurrió un método vanguardista: embalsamar a sus recientes campeones.

La prueba piloto se hizo con Esteban González, que ni bien se enteró que iba a saltar a la fama por ser el primero se ofreció como conejillo de Indias. Después del arduo proceso a cargo del taxidermista, que incluyó la colocación de una camisa Versace, el Gallego, más duro que nunca, fue ubicado (por no decir puesto) junto a uno de los bancos de suplentes del José Amalfitani.

Pero la cosa no terminó bien. Los insolentes pibes velezanos (e incluso algún que otro infiltrado con remera de Racing) se tomaron el homenaje como una joda. Lo escupieron, le tiraron latitas, le hicieron cuernitos y le pegaron un cartel en la espalda que decía «I ❤ Robin», provocando que retiraran de forma urgente aquel intento de tributo. Y sí, ya no hay respeto por nada.

Núñez a Racing 2009

En en receso invernal de 2009 el Racing de Caruso Lombardi buscaba un 9 que le peleara el puesto al Gordo Rubén Ramírez. Y para seguir en la misma línea, el técnico puso a prueba en un entrenamiento a un por entonces no muy conocido delantero fornido que venía de ascender al Nacional con Boca Unidos de Corrientes: Cristian Núñez.

Después de haber convertido 3 goles en una práctica, el atacante fue tapa del Diario Olé, que le dedicó varios artículos y no dudó venderlo como el nuevo Fabbiani. Al final, no quedó en La Academia y terminó jugando en Newell’s.

Colón con escamas Umbro 2009

«¡Ya está! Como a Colón le dicen Sabalero y su cancha es un río (?), vamos a diseñarle una camiseta con escamas«, habrá dicho un creativo de la firma Umbro para que saliera a la luz semejante modelito.

La casaca, que fue presentada por el plantel santafesino a comienzos de 2009, era la 3º opción entre las alternativas y por una cuestión de sentido común, imaginamos, nunca se llegó a utilizar oficialmente, salvo en partidos de Reserva y la amistosa Copa Ciudad de Santa Fe.