Flor de pedal

El larva Saturno, quizás el jugador más antiestético de los 90’s. Viejo, pelado con pelo largo y barba. Cuerpo anormal, trayectoria errante, pero una particularidad que lo hizo único: la bicicleta. Esa jugada lo llevó al estrellato, lo hizo firmar para Boca, formar parte de Los Halcones y enfrentarse a Las Palomas, enceguecerse con los flashes, las mujeres, los excesos, ser perseguido por la prensa aún cuando estaba en la playa, vistiendo sólo una malla rosa fluo con un reloj pulsera y eligiéndole un pañuelo a su amorcito. La fama.

Argentinos con parche LIDERAR 2005/2006

Después de haber zafado del descenso en la promoción ante Atlético Rafaela, Argentinos Juniors tuvo un cambio de sponsor que no supo resolver con delicadeza. La empresa de seguros Liderar puso el billete y enseguida mandaron a tapar el viejo anuncio de Pampa Meat. En la camiseta roja, la modificación ni se notó, pero en la blanca la cosa fue distinta.

En los encuentros en los que el Bicho debió usar su casaca alternativa, el gran parche rojo con letras blancas llamó la atención. Sobre el final de aquel 2005, mandaron a estampar un juego de casacas con el nuevo sponsor, solucionando el inconveniente, pero sorpresivamente la casaca parchada volvió a salir a la luz al año siguiente, en el torneo veraniego de Tandil.

Voy al Arco: Panadero Díaz (1987)

En 1987 Racing hizo una gira por México que arrojó un hecho por demás insólito. En el último de los tres partidos amistosos, ante el Toluca, los jugadores de ambos equipos protagonizaron una gresca que derivó en la expulsión del Pato Fillol, cuando La Academia perdía 1 a 0 y aún restaban 17 minutos.

El técnico Alfio Basile miró hacia el costado y recordó que el arquero suplente, Balerio, tenía un tirón que le impedía entrar. Entonces el DT no dudó en mandar a la cancha a…¡Su ayudante de campo! Sí, en zapatillas y con un buzo adidas (como detalló la revista El Gráfico), el Panadero Rubén Díaz (que se había retirado como marcador de punta en 1978) se hizo cargo del arco y no sólo lo mantuvo invicto, sino que además hizo un par de voladas, una de las cuales le hizo perder un atado de cigarrillos que tenía en el bolsillo, en pleno verde césped.

Como si fuera poco, en ese último tramo del encuentro Racing pudo empatar. Y sí, el Panadero fue figura en un puesto que no era el suyo y luego de 9 años de inactividad. De no creer.

Córsico Mariano

Mariano Córsico (Nano)

La imagen, ya un tanto añeja, nos parece actual. Juan José López en la mitad de la cancha, con la mirada perdida, tratando de entender lo inentendible, sacando cuentas para saber cuál de todos los puntitos inteligentes lo traicionó. Ahí, en el centro de la escena, rodeado de un grupo de jugadores que se va la B, de su mano. Y no hay tu tía.

Hoy River, ayer Instituto, Unión o Talleres. Siempre hay un ayer oscuro en la carrera de Jota Jota. Y entre los cientos de futbolistas que tuvieron la desdicha de acompañarlo, hay un poco de todo: figuras con cartel, otras sin tanto renombre, consagrados, desconocidos, juveniles, promesas y baldoseros, obvio.

Uno de tantos fue Mariano Córsico, un volante central cordobés que de entrada pidió credenciales para integrar el sitio: en 2000 debutó extraoficialmente con Gareca en un amistoso ¡contra Los Angeles Galaxy!

El debut posta, sin embargo, le llegaría mucho tiempo después, porque en el medio tuvo que ver como pasaban entrenadores que no le daban cabida, como el Checho Batista, e incluso probó suerte en México e Inglaterra. Su estreno en Talleres se produjo un partido ante Lanús, correspondiente a la última fecha del Clausura 2003.

Un gol ante Racing ese mismo año (el único que hizo en Argentina) le dio la fama efímera, que luego fue perdiendo, como la titularidad. Llegó el descenso tras la promoción ante Argentinos Juniors, un paso al Chateauroux de Francia (2004/05), una breve segunda vuelta con Talleres en el Nacional B (2005) y un viaje a Perú, donde logró lo que nunca antes, actuar en dos clubes del mismo país: Sport Boys (2006) y Deportivo Municipal (2007).

A comienzos de 2008 le tiraron la chance de ir a jugar a Chipre. Miró hacia atrás y no encontró demasiadas razones para negarse. Entonces firmó con el Olympiakos Nicosia, pero unos meses más tarde terminó yéndose al FC Zwolle, del under holandés. Ahí le perdimos el rastro, bastante lo seguimos. Tampoco vamos a andar actualizando la carrera a todos los que descienden con Jota Jota López. No nos alcanzaría la vida.

Reina Jorge

Jorge Fabián Reina (El Colo)

Atacante oriundo de Ciudadela que pasó de las inferiores de Vélez a Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde prometió a fines de los 80’s, sin llegar a cristalizar todo lo bueno que se esperaba.

Sus antecedentes de artillero en Cuarta y Tercera le dieron la oportunidad de debutar como titular en 1987, en la victoria 4 a 2 ante Racing de Córdoba, en la que convirtió el último tanto. Se perfilaba bien.

En los años posteriores obtuvo otras oportunidades para mostrarse, pero salteadas. Desde su estreno hasta su despedida del Lobo, en 1990, apenas pudo disputar 15 encuentros y marcar 2 goles (el otro se lo hizo a a Platense, en su último partido).

Bajó al Nacional B para remontar su trayectoria pero la cosa no fue sencilla. Un año en Talleres de Remedios de Escalada (1990/91), otro en Lanús (1991/92) y un paso por Laferrere (1993) luego de una estadía en La Serena de Chile (1992, junto a Carlos Castagneto), terminaron borrando la proyección que había tenido en sus comienzos.

Tras su pronto retiro, siguió ligado a la familia tripera, siendo socio, haciendo donaciones para las inferiores y, desde este año, integrando el departamento de fútbol de Gimnasia. En la B, sí, pero con público visitante. Tomen, giles (?).