Cersósimo Daniel

Daniel Horacio Cersósimo

Arquero de los de antes, de los que usaban pantalón y medias de jugador de campo, de los que marcaban el césped al borde del área para tener de referencia los postes, de los que salían jugando pegándole de sobrepique, de los que volaban incluso ante una masita para tratar de pegar una buena foto en El Grafico, de los que….no eran titulares ni de casualidad (?).

Daniel Cersósimo ocupó el arco de Vélez Sársfield en apenas 3 partidos, entre 1985 y 1986, relegado por otros en su puesto como el Mono Navarro Montoya, el Tubo Fernández y Bartero. Su suerte luego no fue muy distinta en Estudiantes de Caseros (1991/92), Argentino de Quilmes (1993/94) y Atlanta, donde incluso logró el ascenso al Nacional B, jugando sólo 4 partidos y siendo suplente de José Luis «comíamos en un Mc Donalds a tres dólares por cabeza» Campi.

Aunque si tenemos que dar detalles de alguna experiencia que lo haya tenido como protagonista, sin dudas nos tenemos que detener en su paso por Juventud Antoniana de Salta, donde a principios de los 90’s fue partícipe clave de un escándalo citado en este mismo sitio por nuestra habitual comentarista Lita de Lazzari.

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Under ladrón: Óscar Villarreal

Óscar Eduardo Villarreal (Pelé)

Corría el verano de 2007 cuando Ricardo Gareca, técnico de Talleres de Córdoba en el Nacional B, intentaba incorporar jugadores para pegar el salto de calidad y hacerle olvidar a los hinchas el penoso 14º puesto del primer semestre de la temporada.

Así fue como llegó a estas tierras Óscar Villarreal, un delantero colombiano que acusaba estadías en América de Cali (1999, 2001 a 2003 y 2005), Real Cartagena (2000), Aucas de Ecuador (2004), Universidad San Martín de Perú (2006) y un pasado en selecciones juveniles.

Gareca, que lo conocía por haberlo dirigido en Colombia, lo recibió con los brazos abiertos e intentó justificar ante la prensa el préstamo por 6 meses: «Es un jugador muy hábil y técnico. Es muy versátil y puede desempeñarse como delantero o media punta. Yo en América lo utilicé hasta de volante. Creo que es una muy buena adquisición para Talleres». Prometía. Y encima le decían Pele…

De O Rei, claro, sólo tenía la tez morena. Jugó de titular pocas veces y en 13 partidos no convirtió para aquel equipo que tenía a Diego Pozo en el arco, Javier Malagueño en la defensa, Diego Ceballos en la delantera y un joven Javier Pastore en ofensiva. Talleres terminó último, con 1 sola victoria en 19 partidos, sentando las bases de lo que sería el descenso al Argentino A dos años más tarde. Antes de marcharse, encima, recibió el apriete de la barra de la T, que lo acusó de reirse durante los partidos. Triste.

De nuevo en su tierra, vistió las casacas de Independiente Santa Fe (2007) y Deportivo Pasto (2008); luego jugó en Perú para Cienciano (2009), Sporting Cristal (2010) y Total Chalaco (2010). ¿Cómo se lo recuerda por allá? Como un baldosero, por supuesto.

Desde este año defiende los intereses de Estudiantes de Mérida, Venezuela. Y allí, como hace la mayoría de nosotros, se pone a pensar cada tanto qué será de la vida del Oso de la Nueva Seguros.

San turrón

¿Y a usted qué le parece? ¿Cómo llega una esbelta promesa del fútbol argentino a convertirse en pocos años en el jugador más obeso de la liga mexicana? A pura golosina y nada de prohibiciones, no fuera a ser cosa que lo encontraran en plena madrugada arañando el paquete.

Tigre fosforescente Diadora 2009

Envalentonado quizás por el subcampeonato obtenido en el Apertura 2008, el Tigre de Diego Cagna perdió toda la vergüenza posible (?) y para el debut en el torneo siguiente, ante San Lorenzo, presentó una indumentaria ajena a su tradición y al buen gusto universal (?). Camiseta y pantalón en tono amarillo fosforescente, acompañado con medias rojas. ¡Hermoso! Por suerte para el Matador, la casaca no volvió a aparecer, pero Diadora ya había hecho el daño (?).

Prieto Rodrigo

Rodrigo Martín Prieto

Muchos de los leen este sitio seguramente se habrán criado en la época en la que tener teléfono fijo era prácticamente un lujo. Comprar o alquilar una casa que tuviera una línea era un golazo…que por supuesto se pagaba adicionalmente. Otros lectores, un poco más jóvenes, habrán tenido un tubo en la casa desde que nacieron. Y a través de él llamaron a un amigo para ver cómo andaba, juntaron 9 más para un papi, arreglaron garches con minitas (previo filtro del padre) y hasta marcaron algún 0-600 hot si el tercer plan había fallado.

En cambio, los más pendejos, esos que tuvieron celular desde la primaria por si en el recreo les pegaba el repitente barbudo y no tenían cómo avisarle a la mamá, ni se imaginan lo difícil, aunque no por eso menos divertida, que era la vida cuando no existía ese aparatito tan saludable (?).

Y si no que lo diga el protagonista de esta historia, que en el verano de 1994, cuando el Movicom todavía era algo inalcanzable para un juvenil de cualquier equipo, casi se pierde la posibilidad de su vida…que tampoco fue tan importante, pero fue (?).

San Lorenzo de Almagro hacía la típica pretemporada veraniega en Mar del Plata, cuando se lesionó el arquero César Labarre. Apurado por los compromisos que se venían, el técnico Héctor Veira convocó de urgencia al tercer arquero, Rodrigo Prieto, un pibe que venía de Dock Sud (1992/93) al que habían dejado en Buenos Aires para no pagar un pasaje más al pedo (?). Los dirigentes llamaron a cuanto teléfono fijo tenían en Capital, pero el pibe no aparecía. Sondearon, preguntaron, tocaron timbres, puertas, consultaron en los hospitales y en las comisarías (?), pero nada.

Hasta que finalmente alguien tiró el dato de que Rodriguito estaba de vacaciones…¡a sólo 5 cuadras de donde concentraba El Ciclón! Al margen de que le cagaron las tardes de playa y las noches de La casita azul diversión, y de que nunca debutó en Primera, al menos se dio el lujo de pegar foto en El Gráfico. Y no sólo eso, también texto. ¡Con lo que costaba en esa época tener unas líneas!

Hiotidis Constantino

Constantino Hiotidis (El Griego)

Espécimen extraño desde el vamos, Constantino Hiotidis no sólo se destacaba por su particular nombre. También por su origen: griego. A todo eso le sumó un puñado de partidos con la camiseta de Huracán de Parque Patricios y un gol, el único convertido por un hombre nacido en Grecia en la máxima categoría.

Entre 1981 y 1984, el volante que habitualmente era suplente de Morresi, pudo disputar apenas 12 encuentros. Su gol llegó en la 2º fecha del Nacional ’83, cuando el Globo derrotó 4 a 1 a Renato Cesarini de Rosario, en una jornada donde también mojó el Potro Echaniz.

Para 1984 pasó a Alumni de Villa María, Córdoba, conjunto que en esa época se alzó con un subcampeonato sudamericano en Uruguay y quedó en el umbral de la Primera División al salir segundo en el Torneo Provincial.

Desaparecido de los grandes planos durante mucho tiempo, en 2009 fue entrevistado por El Diario de Córdoba, que estaba cumpliendo 25 años. Y entonces ahí, Hiotidis se despachó: «Me acuerdo de una nota que me hizo Raúl José, que fue la que más me gustó; después, por el fútbol, me realizaron muchas, pero esa fue especial. De aquella nota, de la que no recuerdo bien el título, fue con Gustavo Ballas y conmigo, ya que los dos eramos buenos, él en boxeo y yo en el fútbol, y en la misma había escrito que si las condiciones fueran distintas de entrenamientos y esas cosas hubiera llegado a mucho más… Fue una nota linda de Raúl (José) pero salvando las distancias, obvio, ya que el otro fue campeón del mundo y yo no, ja«. Una reflexión que hubieran hecho hasta las mismísimas mellizas griegas (?).

Estudiantes 0 – Finlandia (sub 20) 0

Preparándose para el Mundial sub 20 de Argentina, donde compartiría grupo con los locales, Egipto y Jamaica, en junio de 2001 la selección juvenil de Finlandia llegó a jugar un amistoso ante Estudiantes de La Plata, con entrada libre y gratuita en el estadio de 1 y 57.

Con mayoría de jugadores de la Reserva, porque los profesionales dirigidos por Craviotto acababan de terminar la temporada, el Pincha salió a la cancha con Tauber, Menghini, Allan, Desábato y Ayr; Cardozo, Damonte, Cejas, Krupoviesa; Solari y Simone.

El partido, aburrido y con muy pocas situaciones (sólo un remate en el palo de Cardozo), terminó 0 a 0. Y eso que en el segundo tiempo entraron Lugüercio y Pavone (?).

Argentino de Rosario desteñida (1999-2010)

Sumido en un momento institucional difícil de empeorar, Argentino de Rosario llegó a utilizar un juego de camisetas que apenas tenía…¡más de 11 años de uso! Eso ocurrió en la 4º fecha de la temporada 2010/2011, cuando enfrentó a Central Ballester por el torneo de la Primera D. En la foto vemos a los jugadores del Salaíto vestidos con las casacas desteñidas de Sport 2000, que habían sido usadas por el conjunto rosarino en la temporada 1999/2000 de la B Nacional.

El tiempo y los lavados, por supuesto, provocaron que el viejo azul se transformara en violeta y que no coincidiera con los pantalones y las medias. Alguno dirá que tampoco coincide el club con la categoría, pero bueno, esa es otra historia (?).