Combinado de Cuyo 1 – Argentina 9

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En mayo de 1982 la selección Argentina se presentó en la provincia de San Juan, lugar en donde no jugaba desde hacía más de 13 años. Por eso, su arribo para enfrentar a un Combinado de Cuyo en el estadio del Complejo Deportivo Parque de Mayo, fue todo un acontecimiento popular.

Y semejante visita, en plena guerra de Malvinas, evidentemente no fue muy contemplada por los organizadores. La cancha, con capacidad para 7000 personas, tuvo que ser retocada contrarreloj. Se construyetron tribunas tubulares y se usaron las dos rectas de la pista de ciclismo al costado del campo de juego para poner sillas de plástico blancas. Así, la cosa (?) se hizo un poco más llevadera y hubo lugar para 15000 hinchas.

La fiesta arrancó con la salida de los equipos. Hubo fuegos artificiales, banda de música, himno y hasta una quema de bandera inglesa. El Flaco Menotti puso lo mejor que tenía y mandó al terreno a Pato Fillol, Olguín, Van Tuyne, Passarella, Tarantini, Ardiles, Gallego, Maradona, Kempes, Ramón Díaz y Valdano.

Los noventa minutos no merecen mucho comentario amén de que el partido supuestamente servía también de preparación para el Mundial de España. La goleada tomó forma con 4 goles de Diego, 2 del Pelado Díaz y uno de Valdano, Farías en contra y Passarella de penal.

Campos Aquino Jesús

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Jesús Roberto Campos Aquino

Tanto civilizaciones antiguas como modernas creen firmemente en la existencia de poltergeists. Según Wikipedia, estos poltergeists son fenómenos parapsicológicos atribuidos a espíritus u otras causas no científicas. Básicamente son sombras, sonidos, latidos, pasos y hasta sacudidas de cama, sin un punto discernible de origen y que se manifiestan entre los seres vivos. Muchas historias detallan objetos que son lanzados sobre los cuartos, muebles que son movidos, y hasta levitación de personas. Incluso se comenta sobre algunos poltergeists que hablan. La mayoría de las historias clásicas del poltergeist se originaron en Inglaterra, aunque la palabra en sí misma es alemana.

A todo esto que detalla Wikipedia le falta sin dudas un poquito de actualización. Porque estos fenómenos fantasmales tuvieron su cuarto de hora en la primera mitad de la década del ochenta asolando a los clubes de fútbol más grandes de la Argentina a excepción de Independiente. Al Diablo Rojo se le animarían recién varios años después.

Uno de los casos más espeluznantes es el que se conoció bajo el nombre de Campos Aquino. ¿Qué sabemos concretamente? Muy poco. Y tal vez mejor que así sea. Con estas cosas no se jode.

Defensor bautizado con el nombre del hijo de Dios y nacido en las entrañas de La Academia, que emergió al fútbol de élite en circunstancias bastante traumáticas. Su primera y única aparición fue a tres días de la Navidad de 1983 cuando un Racing ya descendido fue a la Doble Visera a poner la cabeza en la guillotina y ver en vivo una vuelta olímpica de Independiente. El tema es que esa jornada, más allá de hacer de las suyas junto a seres vivos (?) como la Pantera Rodríguez, Solari, Castello, Veloso, Caldeiro, Urán, el Gaby De Andrade, Matuszyckz, Lozano y Larrachado, nuestro homenajeado fue expulsado a los once del segundo tiempo a manos del árbitro Espósito. El estadio a esa altura era un verdadero infierno y hay quienes aseguran que desapareció camino al túnel visitante susurrando que iba a ser necesario mucho más que una tarjeta roja para ser echado definitivamente.

Hasta donde sabemos, esos 56 minutos fueron toda su trayectoria vinculada al fútbol. Para confirmar si llegó a manifestarse con alguna otra camiseta, habría que ver si el adsense permite gastarse unos mangos en tratar de contactarlo personalmente.

Nahra Daniel

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Daniel Omar Nahra

Rudo y temperamental zaguero central que tuvo la suerte de hacer su carrera durante los ochenta y noventa. ¿Por qué decimos que tuvo esa suerte? De haber salido a las canchas en esta época, es muy probable que los delanteros e hinchadas rivales hubieran manoseado de lo lindo su apellido. Y eso hubiera sido lapidario para un defensor que sí o sí tenía que, por lo menos, imponer imagen.

Formó parte del plantel de Nueva Chicago (1982/83) que hizo las primeras armas de los de Mataderos en la A. Allí, sin escalas, fue parte del equipo sensación del Nacional ’82, del equipo que zafó con lo justo en el Metro ’82 y del equipo que empujado por el promedio rodó escaleras abajo hacia la B en 1983.

Pese al triste final, la película de nuestro homenajeado en la máxima categoría tiene una noche de gloria. Porque el 1 de noviembre de 1983 junto con Jorge Traverso, Lucca, Claudio Larramendi, Roberto Pereyra, Pedro Hermosilla Flores, Callipo, Roberto Vega, Luis Armani, Otermín y Acuña fue uno de los protagonistas de la paliza histórica 5-0 a Boca en Liniers. Partido con el que seguramente podrá chapear mucho más que con los otros 21 que jugó para el Torito.

Con sus quince minutos de fama ya casi consumidos, recorrió el ascenso con la camiseta de Almirante Brown (1985) para dejar la estadística de 36 partidos jugados, 2 goles convertidos y mucha charla de vestuario con íconos como Reggiardo, Rufini, Johansen y Giantomassi.

En 1987 aportó presencia, hacha y tiza en la zaga de Argentino Oeste. Allí se reencontró con Ricardo Bina, un viejo conocido de sus épocas en Chicago y formó parte del equipo que causó furor en el Torneo del Interior. Furor que se cortó de cuajo (?) tras la derrota por penales en las semifinales contra  Villa Dálmine. Por lo menos nadie le puede negar haber dejado una imagen aceptable y de paso haber hecho escuela en el arte de raspar piernas rivales para que la joven promesa recién surgida, un tal Nelson David Vivas, siga su ejemplo.

Tras la experiencia enriquecedora, volvió a su mundo y siguió desfilando por el ascenso. Vistió la camiseta de Temperley (1987/88) y pudimos descubrirlo años más tarde descendiendo nuevamente con los colores verdinegros. Aunque esta vez la víctima fue San Martín de San Juan (1991/92).

Repasando: apenas una veintena de partidos en la A, un par de descensos sobre el lomo, rodaje en la B, presencia en ligas del interior, pocos flashes en general, una noche histórica y, para qué negarlo, un apellido que es pura fantasía. ¿Le faltó un tour por el exterior? Hasta donde sabemos sí, pero ciertos baches en su trayectoria nos mantienen viva la esperanza de que alguien diga lo contrario.

Para el final se impone una pregunta que tranquilamente podría ser duda existencial. ¿Tiene algo que ver con Wanda? Nahra que ver.

Támer Walter

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Walter Omar Támer

El comienzo de la década del ochenta no fue el mejor escenario para la aparición de promisorios (y no tanto) juveniles en Boca. En esos años, el xeneize era una picadora de carne y realmente fueron muy pocos los que pateando la pelota pudieron salvarse. Pero parece, que algunos sí pudieron salvarse, aunque con la salvedad de que lo hicieron con los botines ya colgados.

Y un ejemplo es el caso de Walter Omar Támer. Puntero derecho, veloz y encarador que irrumpió en Boca en los primeros meses de 1982. Debutó oficialmente el 28 de febrero en la victoria 2-0 a Central Norte de Salta en la Bombonera por los viejos y desaparecidos campeonatos Nacionales.

Alternó algunos minutos más en ese Boca del Polaco Cap y ya en el Metropolitano de ese año, tuvo su cuarto de hora bajo las órdenes de Carmelo Faraone. Es que en las fechas finales y cuando Boca peleaba el título con Estudiantes e Independiente, Támer convirtió dos goles clave en el Chateau Carreras frente a Talleres y dos goles frente al Globo en Parque Patricios. Hoy día tal vez no parezca gran cosa, pero en esos años no era para despreciar semejante aparición.

El xeneize no ganaría el título pero Támer quedaba bastante bien parado de cara al 1983 que ya empezaba. Pero ese año no sólo fue opaco para Boca. Támer no colmó las expectativas, jugó algunos pocos partidos más hasta completar 27 presentaciones, hizo un gol (a Vélez en Liniers -foto-) y chau. Se fue a Atlanta en 1984, para jugar 19 encuentros, mover las redes rivales una sola vez y poco más que desaparecer de la faz de la tierra.

Averiguando e investigando día y noche (?) pudimos encontrar que en los últimos años, el Burrito Rivero y Javier Mascherano tuvieron un representante llamado Walter Támer. ¿Le habrá dado revancha el fútbol ya con los botines colgados?

Boca 4 – Cosmos 2

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Dos meses después de empatar en el Giants Stadium de Nueva Jersey, Boca y Cosmos se volvieron a ver las caras (?) frente a frente. Y esa revancha, jugada el 16 de noviembre de 1978 en el estadio José Minella de Mar del Plata, estuvo rodeada de un par de cosas imposibles de no mencionar.

La primera y bastante llamativa es que el amistoso se jugó a escasos siete días de la final de la Libertadores contra al Deportivo Cali. Y el Toto Lorenzo no quiso saber nada con mandar un equipo alternativo. Puso de una a Santos, Pernía, Sá, Mouzo, Alonso, Chino Benítez, Suñé, Zanabria, Mastrángelo, Salinas y Perotti. ¿Por qué semejante apuesta? Porque usó el partido frente al Cosmos como banco de pruebas para las variantes tácticas a usar en Colombia. Por eso se vio a un Boca presionando con la ley del offside, soltando a volantes y defensores y tirando diagonales todo el tiempo.

El segundo hecho no menor es que unos días antes, en plena charla en La Candela, el Toto tiró flor de bomba delante del plantel. No iba a renovar su contrato que terminaba el 31 de diciembre de 1978. Como sabemos, eso ocurriría recién al año siguiente, pero la movida de Lorenzo se robó todos los titulares. Y el propio Juan Carlos habló de frente: “…los tanos dicen que es preferible “finire in beleza che finire in desgrazia”. Eh yo lo sé bien. En cuanto perdés, los que ahora te ruegan que te quedes son los mismos que después te echan a patadas. Yo siempre me fui bien con todo el mundo. A Boca lo quiero, para qué voy a esperar que me echen…”.

En lo futbolístico, el partido fue bastante movido. Bajo la severa mirada de Ithurralde, Boca se puso 2-0 arriba antes de los quince con dos goles del Mono Perotti. El segundo (foto), terrible golazo tras enganchar ante Yasin y cruzar un zurdazo que humilló el cierre desesperado de un defensor.

Pero el xeneize se fue en pruebas y tras una siesta importante, el Cosmos llegó a la igualdad promediando el segundo tiempo. En los minutos finales, el Toto pegó varios gritos, Boca pisó el acelerador y selló el marcador final con goles de Marito Zanabria y el Loco Salinas.

Boca medias blancas 1990

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El Apertura 1990 Boca lo arrancó como una tromba. Cuatro triunfos en cuatro fechas asustaron a los diecinueve equipos restantes. Pero enseguida se le acabó la nafta al equipo del Cai Aimar tras empatar 0-0 en la quinta fecha con Chaco FE en la Bombonera.

Al domingo siguiente, luego de una dura derrota en el estadio Liberti, el DT desafectó a Marangoni del plantel y todo se fue al tacho. Boca no ganó más de local y la campaña fue pésima.

Como si todo esto no fuera suficiente, a mitad de torneo alguien tuvo la idea de usar medias blancas. Se habló en su momento de un tema de cábala. Pero si fue así, la verdad que no dio resultados. Boca también quedó eliminado de la Supercopa contra el Peñarol de Menotti en la Bombonera y el equipo arañó un octavo puesto. Lejísimos del Ñuls de Bielsa.

La imagen de Blas rumbo al túnel resume 10 puntos la campaña de Boca con las medias blancas.

River 2 – Nantes 1

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El debut de River en la veraniega Copa Municipalidad de General Pueyrredón no dejó grandes temas para el recuerdo más allá del inexplicable uso de medias y pantalones rojos.

Esa noche del 5 de febrero de 1987, el José M. Minella de Mar del Plata fue el escenario para el choque entre River y el Nantes de Francia. Los franchutes, bastante fundidos tras ganarle 1-0 a Boca dos días antes, no pudieron seguirle el ritmo a los dirigidos por el Bambino y pese a contar con Jorge Burruchaga y el Vasco Olarticoechea en el mediocampo, se vieron superados por el tiki tiki de Pipo Gorosito, Morresi, Tolo Gallego, Roque Alfaro sumado a Patricio Hernández cuando entró en el segundo tiempo.

Los goles millonarios fueron de Ruggeri y Alfaro y el once titular que puso Veira en cancha fue Nery Pumpido, Tapón Gordillo, Tano Gutiérrez, Oscar Ruggeri, Montenegro, Gorosito, Gallego, Pitón Morresi, Roque Alfaro, el uruguayo Alzamendi y Búfalo Funes.