Baldoseros: Ramón Hicks

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Antes de su arribo al fútbol argentino, Ramón Angel Hicks supo decir presente en una Copa del Mundo. Fue en México 1986, cuando el delantero que por ese entonces jugaba en Libertad, se dio el lujo de ser parte del torneo más importante del planeta. Con la camiseta número 20, estuvo detrás de la dupla de ataque conformada por Roberto Cabañas y Alfredo Mendoza, pero aún así pudo jugar algunos minutos.

En el primer partido de Paraguay, frente a un Irak vestido de amarillo no salió del banco en la victoria 1 a 0, en Toluca. La participación del conjunto sudamericano continuaría enfrentando a México en el Estadio Azteca. Los locales se pusieron rápidamente en ventaja, pero Julio Cesar Romero empató sobre el final y Hicks pudo formar parte del festejo, ya que había ingresado cuando faltaban 10 minutos. Por supuesto, eso no le alcanzó para ser titular contra Bélgica: recién entró a los 23 del segundo tiempo en el 2 a 2 que clasificó a los paraguayos a octavos de final. En esa instancia el rival sería Inglaterra. Los europeos no tuvieron piedad, y con un 3 a 0 decretaron la vuelta a casa para Paraguay, que lo tuvo a Hicks como espectador desde el banco de suplentes los 90 minutos.

Aunque su participación haya pasado desapercibida, seguramente le sirvió para sacar chapa y llegar en 1992 a Independiente, donde cosecharía un gol y una tarjeta roja en 11 partidos. De todas maneras, supo seguir adelante y hoy se las rebusca como cantante. Un crack (?).

Atlético Madrid 1 – River 0

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Luego de la victoria por penales ante el Valencia, River disputó la final del 24º Trofeo Ramón de Carranza, en Cádiz, ante el Atlético Madrid. Un día después de las semifinales, el domingo 27 de agosto de 1978, se enfrentaron en un cotejo que tuvo mas fricción que fútbol, donde fueron expulsados Mostaza Merlo en el equipo argentino y Guzmán en el español. A falta de doce minutos para el final, Aguilar marcó el único tanto del partido, para que así el Aleti se tomara revancha de lo que había sido la definición del Torneo Villa de Madrid unos días antes.

Deformaciones: Emiratos Árabes Unidos 1990

EAU

Afiliada a la FIFA desde inicios de los 70’s, la selección de Emiratos Árabes Unidos participó por primera vez en una eliminatoria mundialista una década más tarde, cuando intentó, sin éxito, clasificar al Mundial 1986. Sin embargo, ante el asombro general, conseguiría el pasaporte para Italia 1990, luego de dejar en el camino a Kuwait y Pakistán en su grupo, y finalizar como escolta de Corea del Sur en la ronda final. El hacedor de ese milagro fue Mario Lobo Zagallo, y por el logro cada integrante del plantel recibió un premio de U$S 726.000.

La expectativa comenzó a transformase en incertidumbre cuando el entrenador fue despedido en forma sorprendente, y para reemplazarlo llegó Carlos Perreira, quien ya tenía experiencia mundialista por haber estado al frente de la selección de Kuwait en España ’82. El nuevo DT conoció a sus jugadores y no tuvo problemas en declarar:  «Yo seré brasileño, pero no soy bobo. Para lograr un solo punto en Italia tendremos que defendernos. No tengo ningún Pelé, jugaré un clásico 4-5-1, y que sea lo que Dios quiera». Sinceridad pura.

La aventura de los EAU en el Mundial ’90 duraría solo diez días. Arrancó el 9 de junio en Bologna, frente a Colombia. Los goles de Redín y Valderrama le dieron una lógica victoria al equipo de Pacho Maturana por 2-0. El 15 de junio el estadio Giuseppe Meazza, fue testigo de la mayor goleada del torneo: Alemania lo derrotó por 5-1. Para cerrar su participación, otra caída: esta vez fue 4-1 frente a Yugoslavia, de vuelta en Bologna, cuatro días más tarde. De esta manera, EAU terminó último entre las 24 selecciones, sin puntos, con 2 goles a favor y 11 en contra. Todo un mérito en un Mundial que se destacó por las escasas anotaciones.