




Peter Van De Ven. Mediocampista holandés. Jugó en los 80’s y 90’s.

Gildardo Biderman Gómez. Defensor colombiano. Jugó en los 80’s y 90’s.

Por la 29º fecha del Nacional B, en la temporada 2009/2010, Tiro Federal recibió en su estadio a Boca Unidos. Un partido que no presentaba grandes atractivos, pero resultó ser una verdadera sorpresa gracias al rendimiento del local, que se terminó imponiendo por goleada. Y eso que no había arrancado bien: a los 9 minutos del primer tiempo su arquero Cárdenas se retiró lesionado, ingresando Ferreira en su lugar. El sustituto no tuvo mucho trabajo, ya que el conjunto rosarino fue una maquinita y se puso 6-0 en el marcador. Pero, lamentablemente para él, no todas fueron buenas: faltando 7 minutos para el final también se lesionó, dejando la portería vacante. El tercer arquero de Tiro esa tarde fue Franco Lazzaroni, que había ingresado por Nilo Carretero. Apenas fue exigido y el resultado no se modificó.

Gabriel Gustavo Perrone
Defensor surgido en las inferiores de River Plate, fue parte de la hora más gloriosa de la institución, ya que integró el plantel multicampeón de 1986. Claro que lo hizo con un rol secundario, tanto que apenas se las rebuscó para salir en la foto grupal al lado del Gato Miguel.
Sin mucho espacio en el equipo del Bambino Veira, su suerte pareció cambiar unos meses más tarde, con la llegada de Carlos Timoteo Griguol al banco Millonario. Y de hecho, ese fue un punto de inflexión en su vida. No es que se haya adueñado de la titularidad ni mucho menos, sino que, sin saberlo, empezaría a conocer a su futuro suegro.
La estadía del Viejo duró poco en River. Y la de Perrone también. A mediados de 1988 se marchó a Ferro, donde se reencontró con Griguol. Un club más familiar, con un clima menos exitista, hizo que las relaciones entre el entrenador y su dirigido mejoraran aún más. Y fue tan así, que nuestro homenajeado conoció a Mariana, la hija del Viejo, y el flechazo fue inmediato. Mientras tanto, Perrone seguía jugando al fútbol: a mediados de 1990 se fue a Atlanta, donde apenas jugó, y luego continuó en El Salvador, vistiendo los colores del CD FAS. Aquí encontraría el final de su carrera, debido a una lesión en los ligamentos.
Pero el padre de su esposa no lo iba a dejar tirado. Durante diez años trabajó como asistente de Griguol, compartiendo experiencias en Gimnasia y Esgrima de La Plata, Betis (España) y Unión de Santa Fe. Allá por 1997, Perrone se había estrenado como técnico dirigiendo a Gimnasia, en un torneo de verano en Necochea. Pero solo fue algo pasajero, ya que el Viejo se había ido de vacaciones, y él quedó a cargo del primer equipo momentaneamente.
En 2004 fue ayudante de Daniel Bertoni durante su paso como D.T. de Independiente, y a partir de entonces ya no estuvo a la sombra de nadie. Se largó a dirigir solo, y en Ecuador encontró su lugar en el mundo: estuvo al frente del Olmedo, el Deportivo Cuenca y el Emelec, obteniendo en general buenos resultados. Después de trabajar una década con el suegro, era lo mínimo que se merecía.

Carlos Bianchi. Delantero argentino. Jugó entre 1967 y 1985.

A fines de los 70’s y principios de los 80’s, los buzos de arqueros eran más o menos todos iguales: lisos, sobrios y no solían llevar el escudo del equipo. Pocos guardametas escapaban a estas costumbres. Ricardo Ferrero fue una de las escasas excepciones, y en 1979 se lo vio varios partidos defender el arco de Rosario Central, luciendo como el arquero del Gremio.

Albert Iremonger. Arquero inglés. Jugó entre 1905 y 1927.