Lo curioso es que antes de debutar, el pibe se encontró con que parte de su pase ya estaba vendido a un grupo empresario, porque los dirigentes canallas, hasta las manos con las finanzas, habian optado por regalar su patrimonio de inferiores.
En ese contexto le tocó crecer, y con pocas chances de jugar en el once inicial se le tornó complicado hacerse ver. Mostró grageas de su talento en un partido ante Los Andes y luego en un encuentro por la Copa Mercosur, ante Colo Colo. Con su habilidad y sus desbordes por izquierda impresionó a algunos plateístas, pero no pasó de ahí.
Después sumó pocos minutos hasta que en 2002, ocurrió algo muy curioso. La dirigencia lo dejó libre junto a Javier García, Gustavo Arriola y Mariano González. ¿Qué tuvo de raro? Que en esa famosa venta de 10 juveniles a la empresa Calcio S.A., los popes rosarinos habian firmado una cláusula por la cual se hacian responsables de no dejar en libertad de acción a ninguno de los futbolistas involucrados, en el plazo dos años. Si no cumplian con ese punto, debían abonar 50 mil pesos por cada jugador dejado en banda.
Desechando la opción de renovarles el contrato, los dirigentes de Central prefirieron la salida menos económica y abonaron los 200 mil pesos acordados. No fue la única desprolijidad de aquella cúpula del equipo rosarino. En los archivos figura, por ejemplo, que el «Cata» Daniel Díaz fue vendido al 110 por ciento entre ocho inversores y que los derechos federativos de Renzo Ruggiero fueron vendidos en un 120 por ciento. Cosa de locos.
Becerra, por su parte, continuó su trayectoria en Tiro Federal de Rosario, en el Torneo Argentino A. Tuvo algunas lesiones que le impidieron jugar con regularidad en la etapa final, pero se dio el lujo de lograr el ascenso junto a Fernando Zaniratto, Hugo Romeo Guerra, Fabián Garfagnoli, Hernan Heinze y David Charles Pérez, entre otros.
A comienzos de la temporada 2003/2004 se fue a Venezuela para actuar en el Italchacao. Estuvo un tiempo pero no dejó grandes recuerdos. Volvió a la Argentina y enfiló para el noreste. En agosto de 2005 comenzó a entrenar con Boca Unidos de Corrientes y ya en su primer partido amistoso vacunó a Chaco For Ever. Pero esa fue su última presentación en ese equipo del Torneo Argentino B, ya que imprevistamente apareció jugando en Sarmiento de Chaco. Todavía gasta botines en ese conjunto.
UPDATE
Para la temporada 2006/2007 sonó como posible refuerzo de Textil Mandiyú, pero al final no se concretó
Juan Pordiosero

