
Tras finalizar la recordada temporada 2001/2002 en la que se pudo consagrar campeón de un torneo corto, Racing Club encaró una etapa de cartonerización gracias a la nefasta labor de Blanquiceleste, la empresa que lo gerenciaba. El plan de desmantelamiento incluía también la compra de jugadores de medio pelo y otros despropósitos que se reflejaron, por ejemplo, en la indumentaria de los jugadores.
La Academia hizo una gira por Norteamérica y disputó las primeras fechas del Apertura 2002 con una camiseta que, de lejos, parecía la misma que venía utilizando. De cerca, claro, las cosas eran diferentes. Ya sin Sky como sponsor, la gente de Topper optó por poner un parche celeste que subrayaba la palabra RACING.
Los laterales de la pilcha pasaban de ser celestes a blancos. En uno de los hombros, además, se recordaba con un logo el título recientemente conseguido. Como si fuera poco, la versión invernal de la casaca era aún más fea porque las mangas parecían estar confeccionadas con otra tela que nada tenía que ver con el diseño. ¡Horrible!
(Gracias Filsan)







