
Al finalizar el contrato con New Balance y no encontrar ninguna propuesta interesante, los dirigentes del Cuervo decidieron fabricar su propia ropa. El primer modelo marca «San Lorenzo» (1), estrenado en la copa de verano 1999, conservaba detalles en las mangas que recordaban al diseño anterior. La diferencia radicaba en el cuello blanco y un listón del mismo color que nacía a la altura de las axilas.
Ya para marzo de ese año salió a luz la camiseta alternativa, totalmente blanca y con unos bordes azulgranas sobre los hombros (2). La camiseta titular, para ese entonces, había mutado de una forma particular: escudo a la derecha, listón central rojo, delgadas líneas blancas entre los bastones y cuello tricolor en forma de una V cortada, sin solapa (3). Todo eso acompañado por una fea combinación de triángulos azulgranas en las mangas.

El cuarto modelo de fabricación tercerizada (la ropa la hacía Mebal) fue utilizado en un match ante Argentinos Juniors y era definitivamente horroroso (4). El arribo de la extranjera Luanvi en abril de 1999 suponía la desaparición de la firma «made in casa». Pero la frustrante incursión de la empresa española en la Argentina provocó el regreso de la pilcha «San Lorenzo» en septiembre de ese mismo año. Con un cuello renovado (azul y con solapa), escudo en el medio y una extraña insignia del CASLA encerrada en un triángulo blanco (5), el conjunto de Boedo sorprendió otra vez. Pero sería recién el comienzo. A los pocos días presentó el mismo modelo pero con el logo aggiornado: el nombre del club sobre dos tiras con los colores tradicionales (6).

El Ciclón mantendría, por unos cuantos partidos, los vivos en hombros y mangas para la casaca alternativa (7). Luego adoptó el cuello de la camiseta suplente para la titular (8), generando un cambio prácticamente imperceptible para cualquier hincha. Hubo que esperar hasta febrero de 2000 para conocer el novedoso diseño blanco con rayitas azules y rojas (9) que San Lorenzo usó frente a Newell’s.

El último invento de la marca propia fue una camiseta con el cuello en V y el viejo escudo en el medio del pecho (10), que salió al campo de juego en un puñado de partidos. Después la institución firmaría un convenio con Signia y obtendría el título al año siguiente.