Como buen representante de aquella camada de jóvenes modernos que tuvo al Turco Mohamed, Fernando Gamboa y Ariel Boldrini como protagonistas, el Gaby Amato gozó a comienzos de los 90’s con una impunidad que hasta el más menemista de los funcionarios debe haber envidiado.
Eso le permitió, por ejemplo, salir posando como un modelo en la tapa de una revista especializada en fútbol. Sombrero de cowboy, mirada de galán, camisa mostaza abierta, cadenitas de oro, pulserita rosa, jean y en patas (?). Una delicia de pibe.







