
La gira que River realizó por Europa en 1978 incluyó un encuentro frente al PSV de Holanda, flamante campeón del fútbol de su país. Este no fue un partido más para el protagonista de la imagen, Omar Labruna: su padre lo hizo debutar desde el arranque por primera vez en su carrera. Según El Gráfico, a falta de unos pocos minutos para iniciarse el encuentro se produjo el siguiente diálogo:
– Gordo, ¿estás nervioso?
-No, no
– ¿Seguro? No te pongas nervioso. No te compliques, tocá enseguida y no te vayas si no la ves segura…
– Ya me lo dijiste papá. El que está nervioso sos vos.
El encuentro terminó empatado en un gol, y luego el PSV se impuso en los penales. Labruna tuvo una correcta actuación y clavo un pelotazo en el travesaño. «Que lástima, creí que entraba», comentó después. «Estoy muy contento porque no defraudé a mi viejo. Es muy defícil ser hijo del técnico. Si andás mal, enseguida dicen que estás en el equipo por tu viejo y no por tus méritos. Por eso mi padre me va poniendo de a poco para no quemarme», declaró quien lleva sus dos nombres -Omar Raúl- en honor a los hermanos Rossi, compañeros del Feo Labruna.