Camisetas, botines, cortes de pelo, tácticas (?). La Copa del Mundo es esa oportunidad única para presentar algo que estará de moda durante algunos meses o que, en el mejor de los casos, se instalará en la sociedad hasta la próxima gran cita. El mundial en Brasil 2014 no será la excepción, por supuesto, así que tendremos que estar atentos a lo que allí suceda.
En el rubro peinados, los jugadores africanos son los que suelen destacarse, como es el caso de Isaac Vorsah, el defensor ghanés que ya disputó dos partidos mundialistas en Sudáfrica 2010. El primero de ellos, en la victoria 1 a 0 sobre Serbia por la fase de grupos. El segundo, en el emotivo choque ante Uruguay, por los cuartos de final.
Pero no sólo de noticias deportivas vive el hombre. Vorsah también ha llamado la atención, participando de un video de su compatriota Anaanu Shaka, junto a otros jugadores ghaneses como John Boye y Asamoah Gyan.
Y tan entretenido estuvo Isaac tarareando «Accelerator Down» (?), que en los últimos tiempos ha sido convocado muy pocas veces por el entrenador James Appiah y es muy probable que quede afuera de la lista para Brasil 2014.
Duda existencial Nº 196
Se viene Raaaaaaaaaaaaaaaaaaasa (?)
Desde hace algunos años las camisetas del futbol argentino vienen sufriendo una mutación marketinera muy importante, se compite por vender, pero también el desafío es lograr la aceptación del modelo más osado, aunque esté muy distanciado del color histórico o tradicional del club. Es difícil ser preciso, pero quizás uno de los primeros modelos trasgresores fue el de aquella camiseta negra y amarilla de San Lorenzo que no tuvo aceptación.
De chiquitos nos enseñaron que a los nenes y a las nenas se los diferencia claramente por dos colores, celeste y rosa. Con esa premisa (?), vamos por la vida y de vez en cuando nos golpeamos. Cerrando el año, Boca Juniors salió del closet a jugar en La Bombonera, frente a Gimnasia, con una casaca rosa que desató la polémica machista del hincha argentino. Está claro que el rosa carece de aceptación porque se lo asocia con una cuestión femenina. Una profunda puñalada en el pecho para el común del hincha que se pregunta: ¿Habiendo tantos colores, no podrían haber elegido otro?
En el boxeo practicado por hombres, como también en otros deportes, el rosa también existe. La diferencia radica en que los boxeadores, como los tenistas, se representan a sí mismos y en todo caso el color es una elección de vida. Uno de los casos más recordados es el de Floyd Mayweather cuando le arrebató el cinturón welter del consejo mundial a nuestro Carlos Tata Baldomir. Esa noche Floyd fue llevado desde el camarín hacia el ring disfrazado de guerrero romano y boxeó con guantes rosas y pantalón al tono. Ganó la pelea ampliamente en las tarjetas como es su costumbre, se consagró como nuevo campeón y luego del combate donó los guantes para que fuesen subastados a favor de la investigación del cáncer de mama. Mayweather, que es un indiscutido y tiene la espalda y el marketing suficiente para ponerse lo que sea y del color que sea, encima te faja.
Otra pelea rosada los tiene de protagonistas a Adrien Broner y Antonio De Marco a fines de 2012. Broner, un imitador de bajo presupuesto de Floyd, no sólo lució guantes rosas sino que además se vistió con pantalones y bata del mismo color para estar en composé. La pelea tuvo lugar en New Jersey por el mundial ligero del consejo en poder de De Marco que también utilizó guantes rosados. Broner le arrebató el título al campeón que no solo perdió, sino que además fue derrotado por un hombre completamente vestido de rosa.
En Argentina no tenemos antecedentes similares en el boxeo rentado masculino. Aquí los colores son más tradicionales y dudo que algún osado vaya a vestirse de rosa para desafiar al crédito local en un tinglado devenido a estadio de box en José C. Paz, Merlo o Berazategui. Lo más cercano es la presencia entre cuerdas del prestigioso árbitro cordobés Brigido Rosa Vaca o la del ya retirado dominicano/riojano (?) José Joaquín Rosa Gómez, alias El evangélico, un boxeador con más de 80 peleas que llegó al país en 1996 y se radicó en La Rioja peleando por más de quince años y logrando buenos resultados a nivel local. Rosa Gómez es vencedor del ex campeón mundial Raúl Pepe Balbi y siempre fue un rival complicado para cualquiera. Su hijo Sansón Rosa Gómez está empezando a dar los primeros pasos en el novel deporte de los puños, veremos en qué termina.
Desde este humilde post rogamos que el equipo xeneize vuelva rápidamente a los colores tradicionales por los cuales es conocido mundialmente y por los cuales estoy escribiendo estas líneas. Ya bastante confusión le trajo al lateral Celeste vestirse de rosa. Y en el boxeo, creo que sería conveniente dejar ese color para las chicas, de hecho Yésica Boop lo suele utilizar en las ceremonias de pesajes previas, como lo hizo antes de su última pelea de este año ante Ana Fernández. ¿Qué opinan?
Turrismo Aventura: Atlético Lagunero
Institución creada en 1996 que supo alcanzar la Segunda División del fútbol mexicano (o sea, la tercer categoría en importancia). Los comienzos del Atlético Lagunero fueron duros: además de tener otro nombre (en un principio llevaba la denominación «Tecos Cataluña») no poseía estadio propio y recién en enero de 1998 se afianzó en el bajo Flores la ciudad de Gómez Palacio, al norte de México. Lo curioso es que lo hizo en un campo de béisbol, que fue especialmente refaccionado para que se pudiera jugar el deporte de Arriaga y Arriaga II (?). Ese año Los Lecheros consiguieron el ascenso a Segunda. Y de ahí no se movieron, alternando buenas y malas campañas. Apareciendo y desapareciendo de los primeros planos. O sea, laguneando.
Es menester que sea rock quede claro de qué hablamos cuando decimos “lagunero”. Nos referimos, en líneas generales, a aquellos vaivenes que tiene la vida, lo que hace que lo bueno aparezca en cuentagotas dentro de la monotonía diaria. Futbolisticamente hablando, entendemos el término como una manera de definir a jugadores con gran capacidad a la hora de tener la pelota en sus pies, pero que juegan cuando se les da la gana, mezclando unas pocas talentosas apariciones con largos pasajes de ostracismo.
Para ser más concretos, tenemos los ejemplos de Giovanni Hernández y su tocayo Moreno, exponentes puros de lo que es ser un jugador lagunero. Jugar de 10 en la Selección Colombia (?) es exclusividad de este tipo de futbolistas, si hasta el Pibe Valderrama podría llegar a incluirse dentro de estos. Polémico (?).
Argentinos que hacen o hicieron turrismo: El único compatriota que vistió sus colores fue Walter Ariel Vera, un delantero que acreditó un paso previo por Luján. También tuvo un entrenador de nuestras tierras: Guillermo Gómez Pereyra.
Probabilidades de baldosear en ese club: 0%, por una lógica razón: en 2009 el club fue desafiliado por una deuda con la Federación Mexicana de Fútbol y, aunque les correspondía volver a Tercera División, directamente desaparecieron. Esa costumbre tan típica del los equipos mexicanos y de Racing (?).
Jugadores que se hubiesen adaptado al perfil del club: hubiesen andado bien Rubén Capria, el Caño Ibagaza, Bichi Borghi, Damián Manso, Daniel Garnero, Máquina Giampietri, Equi Gonzalez, Leandro Gracián, Martín Morel, Darío Cabrol, Matute Morales, el Mago Ramírez el Rifle Pandolfi, Franco Cángele y siguen las firmas.
Vitto (de Mouche)
Todos somos baldoseros – TEDx Rosario 2013
Después de varias semanas, ya está disponible nuestra charla en TEDxRosario, donde repasamos algunas historias del sitio para respondernos la pregunta: ¿No triunfar significa ser un fracaso? Gracias a los putitos rosarinos (y de la zona) que se acercaron para hacer el aguante.
Escobar Enzo
Encuesta Baldosera 2013
Por sexta vez consecutiva ofrecemos a nuestros lectores la posibilidad de elegir lo mejor/peor del año. Como siempre, apuntamos al costado baldosero del fútbol y dejamos de lado lo que seguramente, por estos días, se cansarán de leer en los diarios o ver en televisión. A votar, putos.
Premio «Claudio Benetti»
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Premio «Gordo Kenig»
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Premio «Casigol Herrera»
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