Riggio Renato

Renato Enrique Riggio (el Tanito)

Mediocampista salteño que comenzó su carrera en Gimnasia y Tiro, debutando en una goleada en contra frente a Independiente, por el Clausura ’98. Completó 9 partidos en dicho torneo, el último del Albo en Primera División. Se quedó en el club hasta 2000, coincidiendo con el descenso al Argentino A. Un mal arranque lo tiene cualquiera.

En 2001 tuvo su primera experiencia internacional, con la Unión Española. En Chile jugó poco, así que decidió volverse, esta vez para jugar en Juventud Antoniana. En Salta ya se estaba haciendo conocido. ¿Por sus cualidades futbolísticas? Sí, puede ser. Pero más por su fama de trasnochador. Por ejemplo, en un partido que el equipo vino a jugar a Buenos Aires, Riggio llegó tarde a la concentración y fue separado del plantel. Y eso que tenía tiempo de volver hasta las 2 de la mañana.

Instituto lo cobijó durante la temporada 2003/04. Y él respondió con creces: fue una pieza vital en la campaña que terminó con el ascenso, siendo tapa de todos los diarios al convertir el gol decisivo en la final frente a Almagro. Se había ganado un lugar en Primera. Y en un club grande. Carlos Bianchi ya le había puesto el ojo para que llegue a Boca,  él ya se había ilusionado, pero todo quedó en la nada.

Destacado como uno de los mejores jugadores del torneo, en definitiva llegó a Independiente. Se encargó de vender un poco de humo y se pudo la camiseta del Rojo para jugar la temporada 2004/05. Esa camada de refuerzos incluía a Sergio Manoel, Jorge Martínez, Javier Muñoz Mustafá, Cristian Zurita, Sergio Ortemán, Federico Insua, Eduardo Bustos Montoya, el Turu Flores y Lucas Pusineri. Con estos compañeros jugó 16 partidos, convirtiendo un gol y redondeando discretas campañas. Por lo menos se divirtió fuera de las canchas con Hernán Losada. Para el Apertura 2005 ya estaba en Olimpo. Solo estuvo ese semestre en el equipo de Bahía Blanca, donde jugó 6 partidos, pasando con más pena que gloria.

En 2006 volvió al Nacional B para jugar en San Martín de San Juan. Este fue un año de grandes satisfacciones para Riggio. No tanto en lo deportivo, más bien en lo personal: la Municipalidad de Salta realizó un sorteo de un automóvil 0 km entre los vecinos que estaban al día con sus obligaciones municipales. Y nuestro homenajeado fue el ganador.

La primera parte de 2007 lo vio de nuevo con la divisa de Instituto. En la Gloria no tuvo el rendimiento que había mostrado en su etapa anterior y se fue a mitad de año a Central Norte, su tercer equipo salteño. Sólo seis meses duró allí, y a ponerse otra camiseta. Esta vez la del Jorge Willsterman de Bolivia, donde empezaba a sacar pancita, aunque igual deslumbró al ritmo de Queen (?).

Con un sobrepeso visible, en 2009 volvió a Gimnasia y Tiro, que se encontraba en el Argentino B, alcanzando el curioso record de haber defendido esos colores en tres categorías del fútbol argentino. Mientras le daba a las empanadas salteñas, fue dirigido por Víctor Riggio (su tío), quien también lo llevó a Alumni de Villa María en 2011 para formar un dream team (?) con Diego Manicero,  Sergio Zanabria, Luciano De Bruno, Fernando Brandán y Leonardo Abálsamo. Por suerte (?) parece que su carrera terminó allí, salvo que se le ocurra seguir sumando camisetas a su colección. Eso sí, van a tener que ser XXL.

Valencia 0 – Argentina 1 (1981)

El 22 de agosto de 1981 la selección argentina dirigida por César Luis Menotti derrotó 1 a 0 al Valencia de España en el Estadio Mestalla, en el inicio de una gira de los campeones del Mundo por Europa.

Argentina formó día con Fillol; Olguín, Galván, Passarella, Tarantini; Barbas, Gallego, Maradona; Díaz, Kempes y Ferrero. En el complemento ingresaron Patricio Hernández y Cucurucho Santamaría.

La estadística fría dice que el único gol del partido lo marcó Ramón Díaz. Observando el video nos damos cuenta de que el autor del tanto fue Maradona.

Cambiale el sistema al ropero

Como en muchas duplas técnicas, el Tata Brown y el Negro Enrique llegaron a dividirse las tareas en aquel Almagro del 2000. Mientras uno se ocupaba de lo que ocurría arriba, el otro resolvía problemas abajo. El tema es que lo aplicaban a la vida cotidiana. Y terminaban vestidos así.

Nueva Chicago a rombos 1964

La distribución de los colores en la camiseta de Nueva Chicago no siempre estuvo ceñida a los bastones verticales. En 1964, como podemos apreciar en la foto, utilizó una casaca verde con dos rombos negros que se unían a la altura del pecho. Lejana y por demás extraña indumentaria.