Atlético de Madrid 3 – Newell’s 1

Aunque cueste recordarlo y no haya demasiadas imágenes, Newell’s Old Boys de Rosario disputó alguna vez el trofeo Villa de Madrid, organizado tradicionalmente por el Atlético entre 1973 y 2003. Su participación se dio en la XXIII edición. Y para no quedar mal con el anfitrión, claro, perdió (?).

Aquel 29 de agosto de 1995 La Lepra formó con Cejas; Basualdo, Galucci, Siviero y Raggio; Berti, Priotti (Liendo 80′), Martino (Iotov 51′) y Escudero; Gabrich y Cáceres (Aquino 75′). Los locales, que tenían a Molina en el arco y otras figuras como Penev, Kiko y Simeone (en la foto, bien leproso junto a Priotti), se impusieron 3 a 1 con tantos de Pantic, Biagini (que no lo gritó) y Caminero. Mientras tanto, Siviero descontó para Newell’s.

Ríos, Valdez, Lizza y Ortega a Huracán 1998

Después de haber estado a un paso de conseguir el ascenso a la Primera División, en julio de 1998 Aldosivi de Mar del Plata logró armar un paquete con algunos de sus jugadores más cotizados y estuvo muy cerca de vendérselo a Huracán de Parque Patricios, que finalmente se quedó con las ganas.

El Globo, dirigido por Oscar López y Oscar Cavallero, necesitaba completar el plantel con profesionales y así fue como los dirigentes quemeros llegaron a un acuerdos con sus pares marplatenses para el traspaso del delantero Marcelo Ríos y los defensores Daniel Valdez, César Ortega y Miguel Lizza. «La operación está casi hecha, sólo faltan solucionar algunos detalles menores«, explicaba por entonces el Secretario de Huracán, Jorge Batet.

Sin embargo, menos de 24 horas después de haber cerrado el acuerdo de palabra, los popes del Tiburón terminaron vendiendo a dos de esos jugadores al Santos Laguna de México. «Los esperábamos en la sede a las 21. Es más, ya les habíamos preparado las camas en la pensión del club, hasta les habíamos conseguido televisores. Pero Aldosivi se portó muy mal. Para mí esto se cayó totalmente», dijo un frustrado Miguel Grassano, encargado de las negociaciones. Y tenía razón, ninguno jugó en el Globo.

Cersósimo Daniel

Daniel Horacio Cersósimo

Arquero de los de antes, de los que usaban pantalón y medias de jugador de campo, de los que marcaban el césped al borde del área para tener de referencia los postes, de los que salían jugando pegándole de sobrepique, de los que volaban incluso ante una masita para tratar de pegar una buena foto en El Grafico, de los que….no eran titulares ni de casualidad (?).

Daniel Cersósimo ocupó el arco de Vélez Sársfield en apenas 3 partidos, entre 1985 y 1986, relegado por otros en su puesto como el Mono Navarro Montoya, el Tubo Fernández y Bartero. Su suerte luego no fue muy distinta en Estudiantes de Caseros (1991/92), Argentino de Quilmes (1993/94) y Atlanta, donde incluso logró el ascenso al Nacional B, jugando sólo 4 partidos y siendo suplente de José Luis «comíamos en un Mc Donalds a tres dólares por cabeza» Campi.

Aunque si tenemos que dar detalles de alguna experiencia que lo haya tenido como protagonista, sin dudas nos tenemos que detener en su paso por Juventud Antoniana de Salta, donde a principios de los 90’s fue partícipe clave de un escándalo citado en este mismo sitio por nuestra habitual comentarista Lita de Lazzari.

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Under ladrón: Óscar Villarreal

Óscar Eduardo Villarreal (Pelé)

Corría el verano de 2007 cuando Ricardo Gareca, técnico de Talleres de Córdoba en el Nacional B, intentaba incorporar jugadores para pegar el salto de calidad y hacerle olvidar a los hinchas el penoso 14º puesto del primer semestre de la temporada.

Así fue como llegó a estas tierras Óscar Villarreal, un delantero colombiano que acusaba estadías en América de Cali (1999, 2001 a 2003 y 2005), Real Cartagena (2000), Aucas de Ecuador (2004), Universidad San Martín de Perú (2006) y un pasado en selecciones juveniles.

Gareca, que lo conocía por haberlo dirigido en Colombia, lo recibió con los brazos abiertos e intentó justificar ante la prensa el préstamo por 6 meses: «Es un jugador muy hábil y técnico. Es muy versátil y puede desempeñarse como delantero o media punta. Yo en América lo utilicé hasta de volante. Creo que es una muy buena adquisición para Talleres». Prometía. Y encima le decían Pele…

De O Rei, claro, sólo tenía la tez morena. Jugó de titular pocas veces y en 13 partidos no convirtió para aquel equipo que tenía a Diego Pozo en el arco, Javier Malagueño en la defensa, Diego Ceballos en la delantera y un joven Javier Pastore en ofensiva. Talleres terminó último, con 1 sola victoria en 19 partidos, sentando las bases de lo que sería el descenso al Argentino A dos años más tarde. Antes de marcharse, encima, recibió el apriete de la barra de la T, que lo acusó de reirse durante los partidos. Triste.

De nuevo en su tierra, vistió las casacas de Independiente Santa Fe (2007) y Deportivo Pasto (2008); luego jugó en Perú para Cienciano (2009), Sporting Cristal (2010) y Total Chalaco (2010). ¿Cómo se lo recuerda por allá? Como un baldosero, por supuesto.

Desde este año defiende los intereses de Estudiantes de Mérida, Venezuela. Y allí, como hace la mayoría de nosotros, se pone a pensar cada tanto qué será de la vida del Oso de la Nueva Seguros.