
Carlos Leonardo Rodríguez (Gato)
Defensor uruguayo que llegó a la Argentina con escasos antecedentes del otro lado del Río de La Plata y que terminó cumpliendo una labor por demás modesta en la Primera de Unión de Santa Fe.
Surgido en Bella Vista (1992 a 1994), pasó también por Rampla Juniors (1995/96) antes de firmar con el Tatengue y convertirse en jugador del Presidente Malvicino. Quizás por ese padrinazgo pudo disputar 28 partidos desde comienzos del Apertura ’96 hasta finales del Apertura ’97. En ese período logró convertir su único tanto en nuestro país: al Pato Abbondanzieri, en la victoria 3 a 1 sobre Rosario Central en el Gigante de Arroyito. Pero ojo, también ese mismo año, ante Boca, se mandó una macana en colaboración con Yorno que le dio la posibilidad de salir en una foto del diario Clarín.
Sabiendo que lo suyo en Argentina no daba para mucho, aceptó volver de prestado al paisito para vestir la casaca violeta de Defensor Sporting en 1998. Cuando se le terminó el préstamo, regresó a Unión y jugó 2 partidos del Clausura ’99 (sendas derrotas 4 a 1 con Estudiantes y San Lorenzo), prolongando innecesariamente su paso por estas tierras. Sin lugar, siguió perteneciendo al plantel hasta mediados de 2001, cuando comenzó a sentir olor feo y decidió destapar la olla en el aire de radio La Red: «Unión es un club donde las cosas no se manejan bien. Y esto no lo digo yo, sino muchos jugadores que se fueron descontentos por el trato recibido. Se olvidaron de mí y me dejaron a un costado, los dirigentes no me pagaron nada de lo que me debían y estoy seguro de que el Presidente no sabía nada de lo que pasaba conmigo, porque hay tres o cuatro personas que manejan el club y no le cuentan nada. Lo que pasa es que algunos dirigentes querían sacar una tajada conmigo, para quedarse con algo de una transferencia«.
Ya para entonces, tenía en el lomo un retorno a Bella Vista (2000 y 2001), institución donde aparentemente se retiró sin hacer demasiado ruido porque a decir verdad, teniendo en cuenta sus condiciones, ya había hecho demasiado.







