
Emiliano Oscar Yocco
Sería bastante arriesgado confirmar esa versión, pero algunos descerebrados simpatizantes académicos aseguran que Emiliano Yocco comenzó a debilitarse futbolísticamente al mismo tiempo que en la TV argentina se hacía popular Yoko, el personaje de Celeste Cid en la novela Verano del ’98.
Haya tenido que ver o no la ascendente carrera de la actriz, es llamativo como este marcador central (luego lateral izquierdo), que supo ser señalado como una de las mayores promesas de las inferiores de Racing, no tuvo chances de actuar en Primera y lejos de emular a la ex de Emmanuel Horvilleur, no pegó un protagónico ni de casualidad. Menos un video con Charly García.
Incorporado a la pretemporada estival de 1999, pasó el filtro junto al Polaco Bastía y Luciano Castillo, ganándose su lugar en el plantel profesional. Zurdo y de buena técnica, se hizo habitué de la Reserva que también contaba con otros valores como Harguindeguy, Cucit, Orellano y Zubeldía; Y esperó tranquilo la posibilidad que, a diferencia de sus compañeros, jamás le llegó.
Peor aún fue cuando a fines de ese año le comunicaron que iba a quedar libre, junto a otros 70 chicos que cayeron en una limpieza general que se había iniciado un año antes con la ida de otros 108 juveniles. «Se tomó la decisión para que no quedaran tantos chicos en el medio. No podía haber centrales 79 y 80 cuando llevamos a dos 81 (Barsottini y Tambussi) a la pretemporada de Primera«, dijo en su momento el Pampa Jorge. Una depuración con todas las letras.
La trayectoria de Yocco encontró huecos no demasiado cómodos. Estuvo en Central Córdoba de Rosario (2001/02 y 2003/05), Sol de América de Paraguay (2003), Juventud Antoniana (2005/06), Chacarita (2006) y desde el 2007 pelea contra el viento en la Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia. Nunca le tocaron dulces campañas (descendió 2 veces) y se nota que, aún haciendo goles de vez en cuando, le cuesta muchísimo recuperar aquella imagen de purrete prometedor. Y la culpa de todo la tuvo Yoko. Sino que lo digan los Beatles.