
Iván Pablo Oriolo
Ni su recogida melena de rulos lo hizo identificable en el plantel del Deportivo Español a comienzos de los 90’s. Su apellido, baldosero desde el vamos, por lo menos le permitió, a la distancia, ser una curiosidad entre tantos históricos como Catalano, Charly Batista y Luis Correa.
Su suerte, si la comparamos con la de algunos de sus compañeros, estuvo en la misma vereda que Nestor Álvarez, Gastón Rogel y el tipo sin rostro, Luis Abraham.
Después de un par de temporadas en el Gallego (1992 a 1994) y un puñado de apariciones en la Copa Centenario, anduvo por otros equipos, rebotando de aquí hacia allá y sin encontrar su verdadero lugar en el Mundo. Sabemos que anduvo por Laferrere (1995 a 1997, junto a Garrafa Sánchez, Fernando Calbanese y Carlitos «yo le cagué un póster a Míguez» Kohary), El Porvenir (1997/98) y Deportivo Municipal de Perú (2000).
Su condición de mediocampista, vale decir, no le impidió ser uno de los goleadores de su equipo, «Los Amigos», en un torneo de Fútbol Vieytes. Ese orgullo (más el plus por haber enfrentado a conjuntos como «Techo 1» y «Cuestión de peso»), quizás le haya servido para olvidar pequeños percances con la justicia.
Juan Pordiosero






