
Humberto Antonio Baigorria. Marcador central argentino. Jugó en los 70’s y en los 80’s.

Humberto Antonio Baigorria. Marcador central argentino. Jugó en los 70’s y en los 80’s.

¿Cómo no darle el calificativo de «Copa de leche» a un torneo auspiciado por Parmalat? Lejos de la paradoja, la firma láctea organizó en 1995 un cuadrangular en Nueva Jersey (Estados Unidos) con la participación de Boca Juniors, Parma, Benfica y la selección local.
El viernes 4 de agosto los Xeneizes dirigidos por Silvio Marzolini enfrentaron a los portugueses y luego de ir en desventaja, llegaron al empate por intermedio de Luis Medero, a 15 minutos del final. En la definición desde el punto del penal, los argentinos terminaron ganando 3 a 2 gracias a un disparo detenido por Navarro Montoya y a los aciertos del Kily González, Saldaña y Scotto. En la final, los esperaría el Parma.
Juan Pordiosero

La pretemporada de Boca en 1987 era lo de menos. Lo importante, para César, era descansar físicamente y cultivar su mente con Geografías, el libro de Mario Benedetti.
El microclima de Potrerillos, en la Provincia de Mendoza, debe haber colaborado para que se produjera la postura relajada, es cierto. Pero confiamos en que la decisión de ser fotografiado semi desnudo por la revista El Gráfico surgió de Menotti gracias a su espíritu libre y desprovisto de prejuicios.
De la remera de mangas largas mucho no podemos decir. El protagonismo, por supuesto, se lo roban sus largas piernas que empiezan en las aberturas de ese slip que asoma del shortcito azul y culminan en esas medias 3/4 dentro de las zapatillas nauticas. El placer en estado horizontal. Y no preguntemos que hacía sobre la cama esa toalla de color lila. Cada uno es dueño de sus dichos y esclavo de sus desechos.
Juan Pordiosero

Marcos Silas Casale
Todo brasileño que aterriza en el fútbol de nuestro país es mirado con cierta desconfianza. Hay razones, claro. La mayoría se dedicó a vacacionar o a estar muy lejos de los grandes acontecimientos. Por naturaleza, quizás, los hombres que llegan desde la tierra de Pelé no logran adaptarse al medio y terminan marchándose antes de lo previsto y en muchos casos sin que nadie lo advierta.
El acento portugués los vende. Los hace vulnerables. Los somete a la mirada crítica del argentino en su versión más cruel. Si sos brasuca, rompela. Y si no, volvete.
En ese contexto, el periplo del carioca Marcos Silas Casale no fue nada sencillo. Apareció de un día para el otro en las inferiores de Independiente de Avellaneda. En su paso por la Reserva mostró condiciones como puntero izquierdo y rápidamente empezó entrenar con la Primera División, en 1987. Al no tener lugar en un plantel competitivo, ese mismo año fue cedido en condición de prestado a Temperley, en el Nacional B, donde estuvo una temporada (1987/88) y disputó 10 encuentros. La idea de los Rojos era que regresara curtido de su paso por el Gasolero. Se ve que en alguna parte el plan falló y nunca más se lo escuchó nombrar. Una lástima. Tuvimos que esperar más de 6 años para que un Silas la dejara chiquitita.
Juan Pordiosero

El largo reclamo de la gente de Estudiantes en busca de la remodelación de su estadio de 1 y 57, tuvo un capítulo relacionado con la vestimenta oficial de los jugadores. El 31 de agosto de 2002, enfrentando a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, el Pincha salió por primera vez a la cancha con la leyenda «SI AL ESTADIO» en su camiseta. Durante las 4 semanas que duró esa estampa, Estudiantes no hizo otra cosa que perder y terminó en el último lugar de la tabla de posiciones.
A pesar de la mufa, de esa manera la Comisión Directiva aprovechó para matar 2 pájaros de un tiro: disimular la ausencia de publicidad y hacerle llegar al público en general el descontento con la postura del Intendente de La Plata, Julio Alak, siempre reticente a la idea de que el León se modernizara.
Juan Pordiosero

Pablo Lapisonde
Surgido de las inferiores de Rosario Central, no tuvo prácticamente chances en primera división, aún en una institución en la que habitualmente privilegian a los juveniles, en algunas oportunidades por sus virtudes y en otras por los desmanejos económicos.
Como medicampista, creyó tocar el cielo con las manos en enero de 1998 cuando bajo la dirección técnica de Miguel Angel Russo, fue convocado para disputar un amistoso frente a una selección Argentina de Daniel Passarella plagada de jugadores locales.
Esa tarde se enfrentó a futbolistas como Hernán Díaz, Diego Trotta, Juan Fernández, Bassedas y Berti entre otros mientras que el Canalla formó con Tombolini; Cappelletti, Loeschbor, Charles Pérez, Rubén Villarreal; Lapisonde, Moreno Fabianesi, Rochi; Ezequiel González; Diego José y Cipolatti.
Justamente éste último fue el autor del transitorio empate, que luego sería victoria albiceleste por 2 a 1.
Tras ello, nunca más se supo de este volante, hasta que con 30 años apareció en el sitio de ligas regionales “El Canducho” donde le dieron lugar para que ponga un aviso ofreciendo sus servicios como jugador y en el que aseguró haber pasado también por Tiro Federal de Rosario, Independiente de Chañar Ladeado y equipos de la Federación de Los Quirquinchos, entre otros. “A los clubes interesados comunicarse con la redacción de El Canducho y lo contactamos con el jugador”, exponía el texto.
Con «lapis» y papel, espera ansioso el llamado.
Cucu

Scalea, Calabria (Italia), 1985. UNICEF.