Elvis Geovany Scott Ruiz
Pocos hondureños pasaron por el fútbol argentino pese a que los goles, las patadas y los tobillos rotos que dejó el Balín Eduardo Bennet durante su estadía le abrieron las puertas a otros compatriotas. Así llegaron a prueba hombres como Wilmer Velázquez y años después, Elvis Scott.
Habiendo jugado en Platense y Olimpia de su país y con un puñado de partidos en la selección, aterrizó a mediados de 2002 para probarse en Colón de Santa Fe gracias a la usual bondad de Claudio Graf, que había abandonado el Sabalero para unirse a Chacarita.
Unos pocos días le bastaron al técnico uruguayo Jorge Fosatti para desestimar su fichaje y mandarlo de vuelta a su país.
Retornó a Honduras para jugar en el Marathon (2002), donde se dio el gusto de convertirle a River Plate en un partido amistoso que terminó 3 a 1 a favor de los centroamericanos. Al año siguiente volvió ponerse la casaca del Olimpia y en 2005 pasó al Universidad, donde logró salvar al equipo del descenso con sus goles.
Su derrotero de clubes continuó en Motagua (2005/2006), y desde 2006 en el Changchun Yatai de China, donde juega actualmente.
Hace poco, en una entrevista, este fanático del basket tiró: «En esta ciudad ya me reconocen y me tratan muy bien, hasta me invitan a programas de televisión. A veces siento que soy una celebridad». Humo, mucho humo.
KeyserSoze






