Guatemala 0 – River 2

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El River de Griguol se topó con el combinado nacional de Guatemala en la gira que realizó en el invierno de 1987. El miércoles 29 de julio visitió el estadio Mateo Flores de la capital guatemalteca y se retiró victorioso con un 2 a 0, con goles de Centurión y Funes. En la foto, el Negro Palma intenta avanzar entre dos marcadores locales.

Juan Pordiosero

¡Dejen de robar!

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En la ya tradicional sección de los jueves en Maldita Radio (Rock & Pop Beach), En Una Baldosa presentó un informe sobre aquellos futbolistas que en algún momento de la vida estuvieron tras las rejas por cometer diferentes delitos.
Repasamos casos insignificantes, como el de Gustavo Romanello, y otros un tanto más relevantes como el de Claudio «La Rata» Rodríguez, Carlos Randazzo y José Manuel Barbas.
Se robaron el espacio Machito Gómez, defensor peruano de controvertido historial policial, y el gran estafador Blaise Douglas Momó, camerunés que pasó por Tiro Federal de Rosario.

Otras emisiones:

#1– Nota a Sebastián Ablín.

#2– Informe sobre los Gatti’s.

#3– Nota a Darío Dubois.

#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.

#5– Nota a Luciano Zaidelis.

#6– Informe sobre los brasileños ladris.

#7– Informe sobre los futbolistas y sus mujeres.

#8– Nota a Rodolfo de Paoli.

En Una Baldosa

Silvera César

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César Fernando Silvera
Ni el más quemado aficionado del juego New Star Soccer podría haber ideado una trayectoria así, bien alocada, con clubes en todas partes del mundo y un período en la Selección de su país.
El uruguayo César Silvera trasladó lo virtual a la vida real y para antes de la importación charrúa del procesador 486 ya estaba jugando en Peñarol de Montevideo (1990/91). Su fulgurante aparición le permitió llegar al combinado nacional y con 7 partidos con la Celeste se abrió el camino para desembarcar en Europa. Dos años en el Lugano de Suiza (1992 a 1994) le sirvieron para madurar, y también para volver a la realidad. No todo era tan sencillo en la vida. Este volante ofensivo que había prometido bastante, se encontró de un día para el otro en la Argentina, remándola en Ferro Carril Oeste (1994/95) junto a Duré, Cocca, Sava y Mandrini.
Jugó 20 partidos e hizo 2 goles en el club de Caballito. Después recaló en el todavía modesto Villarreal de España (1995/96) y no detuvo su ida y vuelta constante, con miles de viajes realizados entre el Viejo Continente y Sudamérica. Del Submarino Amarillo saltó a Olimpia de Paraguay (1997), de ahí a Unión Española de Chile (1998), regresó al país donde triunfó el Teto Medina para comer chipá en Tacuary (1998/99), realizó una escala por su tierra en Villa Española (2000), se hizo el sedentario en Israel con la casaca del Maccabi Herzelya (2000 a 2003), estuvo en Brasil y como tenía calor jugó en Pelotas (para el Gremio Sportivo en la 2003/04) y para el final dejó el postre, un exótico traspaso al Pogón Szczecin de Polonia (2004/05).
Hoy, con 36 años, quizás le quede una fichita más para seguir jugando. Aunque ya sabemos que desde la invención de MAME con saber presionar la tecla 5 alcanza y sobra.

Juan Pordiosero